Los campesinos afectados por el terremoto de Nepal necesitan con urgencia 20 millones de dólares

Los campesinos afectados por el terremoto de Nepal necesitan con urgencia 20 millones de dólares

19/06/2015

Se necesitan con urgencia unos 20 millones de dólares EEUU para apoyar a los campesinos afectados por el terremoto que golpeó Nepal a reanudar las actividades agrícolas y evitar que un millón de personas se vean amenazadas de inseguridad alimentaria prolongada, advirtió hoy la FAO.

Hasta la fecha, se ha recibido tan sólo el 13 por ciento de los 23,4 millones de dólares en ayuda agrícola de emergencia que la FAO estima necesarios, dentro del Llamamiento de urgencia revisado de la ONU para Nepal.

Dos terremotos y una serie de réplicas golpearon Nepal en abril y mayo, matando a más de 8 000 personas y devastando extensas zonas del país asiático.

El desastre ha afectado también gravemente a las actividades agrícolas, amenazando los medios de subsistencia de las familias rurales.

Una Evaluación del impacto en los medios de vida agrícolas, dirigida por la FAO, concluyó que en los seis distritos más afectados de Nepal, la mitad de las familias agrícolas perdió la casi totalidad de sus cosechas almacenadas de arroz, maíz, trigo y mijo.

Además, los terremotos destruyeron aperos, huertas y fertilizantes y causaron daños importantes en el riego en pequeña escala.

Alrededor del 16 por ciento del ganado vacuno y el 36 por ciento de las aves de corral se perdieron, con efectos perjudiciales sobre el consumo y los ingresos de los hogares rurales.

"La agricultura es una prioridad básica debido a que dos tercios de los nepalíes dependen de ella para su sustento", advirtió el Representante de la FAO en Nepal, Somsak Pipoppinyo.

Los niveles actuales de ayuda internacional a los agricultores afectados por el seísmo proporcionarán "sólo una fracción" de la asistencia requerida con urgencia, según Somsak.

"Sólo tenemos una ventana de oportunidad limitada para actuar", añadió, señalando cómo las semillas de arroz tienen que ser distribuidas con urgencia antes del comienzo de las lluvias monzónicas, que se espera lleguen en los próximos días.

Muchos sobrevivientes del terremoto siguen viviendo en refugios de chapa ondulada, lonas o invernaderos de plástico -utilizados normalmente para el cultivo de hortalizas- y son vulnerables a los deslizamientos de tierra. Muchos de sus animales no tienen donde cobijarse.

La ayuda agrícola es clave 

Las necesidades más urgentes de la actual campaña agrícola son semillas y fertilizantes, seguidas de riego, aperos y soporte técnico. La reparación y funcionamiento de los sistemas de regadío serán clave para la temporada de cultivo de invierno, así como semillas de cebada y trigo.

El ganado requiere urgentemente de refugio, agua, medicinas y vacunas, según indica la evaluación de la FAO.

La Organización de la ONU ya ha distribuido 40 000 sacos (de 5 kg) de semillas de arroz en los seis distritos más afectados de Dhading, Dolakha, Gorkha, Nuwakot, Rasuwa y Sindhupalchowk, a tiempo para que los agricultores siembren antes del monzón.

También ha suministrado bolsas herméticas para almacenar cereal, suplementos de piensos para animales y semillas de hortalizas. En las próximas semanas, la FAO planea distribuir otros insumos agrícolas, incluyendo más semillas de hortalizas, semillas de trigo para la temporada de invierno y material de construcción y chapa ondulada para abrigos del ganado.

La FAO busca también maneras de aumentar la resiliencia de los agricultores más vulnerables de Nepal ante futuras crisis. En particular, se pretende evitar que los deslizamientos de tierra provoquen la pérdida de vidas humanas, propiedades y tierras de cultivo. Entre las opciones se incluyen la plantación de árboles y arbustos de raíces profundas y la instalación de jaulas llenas de piedras –denominadas gaviones- para fijar suelos inestables con elevada probabilidad de deslizamiento cuando se cargan de agua con la llegada del monzón.

Además, se cartografiarán las principales fallas sísmicas en distritos clave, vigilando cualquier cambio y estableciendo sistemas de alerta temprana para avisar a los agricultores ante la aparición del peligro de deslizamientos.

La FAO ha recibido hasta ahora cerca de 3 millones de dólares para ayuda de emergencia, gracias a las contribuciones de Bélgica, Italia y Noruega.