El Director General de la FAO pide un aumento inmediato la ayuda en su visita al noroeste de Nigeria

El Director General de la FAO pide un aumento inmediato la ayuda en su visita al noroeste de Nigeria

07/04/2017

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, aseguró hoy al visitar una de las zonas afectadas por el conflicto en el noreste de Nigeria, que es imperativo aumentar inmediatamente la ayuda humanitaria a las comunidades rurales amenazadas por el hambre en la cuenca del Lago Chad.

"Si perdemos la próxima temporada de siembra, no habrá cosechas apreciables hasta 2018. Si no restablecemos ahora la producción alimentaria, se producirá un agravamiento del hambre generalizada y severa y una dependencia prolongada de la ayuda externa en el futuro", advirtió Graziano da Silva. “El momento para que todos actuemos es ahora".

La inseguridad en la cuenca del lago Chad, que incluye partes de CamerúnChadNíger y el noreste de Nigeria, ha resultado en la mayor crisis humanitaria en África. El conflicto ha obligado a unos 2 millones de personas a abandonar sus hogares y sus medios de subsistencia predominantemente agrícolas, sólo en la zona afectada en Nigeria.

Durante la visita, el Director General de la FAO presento públicamente la Estrategia de Respuesta de la FAO (2017-2019) para la Cuenca del Lago Chad. En toda la región de la cuenca del Lago Chad, unos 7 millones de personas corren el riesgo de padecer hambre durante la temporada de escasez y requieren ayuda alimentaria inmediata y para los medios de subsistencia.

"La situación que tenemos ahora se debe en gran medida a los conflictos y a los grupos armados que han devastado la vida y los medios de subsistencia en toda la región del lago Chad. Es como una infección oportunista que se aprovecha de un cuerpo ya débil debido a problemas como la degradación del medio ambiente, las sequías relacionadas con ella, la baja inversión en desarrollo rural y el empleo y oportunidades de subsistencia limitadas para los hombres y mujeres jóvenes. Tenemos que centrarnos en los síntomas restaurando la paz y tratar la enfermedad consiguiendo un cuerpo más fuerte. Es todo cuestión de resiliencia”, subrayó Graziano da Silva.

Más de 1 millón de retornados y la mayoría de los desplazados internos en zonas en las que terminaron recientemente los enfrentamientos, tienen acceso a la tierra y podrían beneficiarse de la próxima temporada de lluvias -que comenzará en mayo de 2017- si se les suministra apoyo agrícola suficiente.

"Los conflictos prolongados han erosionado la capacidad de resistencia, agotado los medios de vida y dejado a la gente sin medios para alimentarse a sí mismos y a sus familias. La agricultura no puede ser una cuestión secundaria. Más del 80 por ciento de la población depende de la agricultura, la pesca y el pastoreo para su subsistencia", señaló el Director General de la FAO. Graziano da Silva se reunió con campesinos locales en varias explotaciones agrícolas apoyadas por la FAO en Gongolong y Old Maiduguri, en el noreste del estado de Borno, en Nigeria. Estuvo acompañado por el Ministro Federal de Agricultura y Desarrollo Rural, T. H Audu Ogbeh.

Labor de la FAO

En los próximos meses, más de 1,16 millones de personas recibirán ayuda de la FAO en las zonas más afectadas de la cuenca del Lago Chad a medida que el organismo de la ONU y sus socios se movilizan para expandir su labor. Entre las principales actividades se incluyen la distribución de semillas de cereales, piensos y el suministro de transferencias de efectivo y atención veterinaria. Esto permitirá a los agricultores desplazados y a los retornados voluntarios obtener una cosecha considerable y reponer sus existencias de alimentos, y evitar igualmente la pérdida de animales entre los pastores vulnerables.

Graziano da Silva recordó que muchas personas han perdido sus cosechas y activos productivos en hasta tres temporadas consecutivas. Por ello han quedado en situación de extrema inseguridad alimentaria y con su poder adquisitivo drásticamente reducido. Los rebaños han sido saqueados o abandonado, la infraestructura de riego destruida y los servicios de extensión y los mercados se han colapsado en muchas áreas.

Un campesino, Alhaji Mustapha Ali Gaji, de Fariya, aldea en el área del gobierno local de Jere –en el estado de Borno-, relató cómo huyó cuando Fariya fue atacado y ocupado por los insurgentes hace dos años. "Me capturaron y me iban a asesinar, pero logré escapar. Con la ayuda de la FAO, he vuelto a la agricultura. Mis tomates, el amaranto y el alazán están creciendo bien”, explicó.

Necesario más apoyo de la comunidad internacional

Aunque el apoyo proporcionado por la FAO y otros asociados será clave para mitigar el impacto de la crisis, la falta de financiación para la ayuda agrícola de emergencia está poniendo en peligro la capacidad de llegar a la mayoría de los necesitados.

Hasta la fecha sólo se han garantizado 12,5 millones de dólares EEUU -una quinta parte de los fondos solicitados necesarios para apoyar la producción alimentaria- este año en el noreste de Nigeria. Más de 1,1 millones de personas recibirán insumos agrícolas durante la próxima temporada de siembra, pero ello representa poco menos de la mitad de la población objetivo.

"Cerca de 4,7 millones de personas padecen actualmente inseguridad alimentaria severa en los tres estados nororientales de Adamawa, Borno y Yobe. En concreto, la próxima temporada principal de siembra -que comienza en junio- es una oportunidad única para frenar los alarmantes niveles de inseguridad alimentaria, ayudando a las familias afectadas por la crisis a producir sus propios alimentos", declaró Bukar Tijani, Subdirector General de la FAO y Representante Regional para África.

La FAO ha elaborado una estrategia trienal para la crisis de la cuenca del lago Chad con el fin de mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición y fortalecer la resiliencia de las comunidades vulnerables de las zonas afectadas. Con un presupuesto de 232 millones de dólares EEUU -191 millones sólo para el noreste de Nigeria- necesarios en los próximos tres años, la estrategia está dirigida a 3 millones de personas en la región, centrándose en las mujeres y los jóvenes.