El “cepillo de dientes” del huerto africano

El "cepillo de dientes" del huerto africano

08/05/2017

La berenjena africana produce unos frutos blancos de forma ovalada que cuando están creciendo parecen huevos, antes de madurar y volverse de color verde. Se trata de una de las hortalizas cultivadas por los agricultores desplazados por el conflicto generado por Boko Haram en el norte de Nigeria, que participando en un proyecto de la FAO para poner en marcha la producción alimentaria a nivel local. Aquí, este cultivo tradicional se conoce como gorongo y es un alimento importante a nivel social, además de ser muy nutritivo. Las mujeres mastican los frutos crudos del gorongo para mantener sus dientes limpios. Además, se comen durante la celebración de las bodas y en las ceremonias de asignación de nombre a los niños.

Apoyo a las familias desplazadas

La violencia relacionada con Boko Haram se ha extendido por la cuenca del lago Chad y está afectando a Nigeria, Camerún, Chad y Níger, con efectos devastadores sobre la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia. Cerca de 7,1 millones de personas sufren ahora de inseguridad alimentaria severa en los cuatro países citados, y se estima que hay 2,5 millones de desplazados.

En el noreste de Nigeria, cerca de la capital del estado de Borno, Maiduguri, la FAO apoya a las familias desplazadas para que cultiven sus propios alimentos, y eviten así caer en la dependencia a largo plazo de la ayuda alimentaria. La labor de la FAO cuenta con financiación de Bélgica, el Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas, la Dirección General de Protección Civil y Ayuda Humanitaria (ECHO) de la Comisión Europea, Irlanda, Japón, Suecia y Suiza.

Las mujeres campesinas: cultivamos la dignidad

En una reciente visita a un centro de producción de hortalizas de temporada seca apoyado por la FAO, su Director General, José Graziano da Silva, se encontró con un grupo de mujeres que trabajaban en un campo donde se cultivaba gorongo, entre otros cultivos. La FAO proporcionó semillas para hortalizas como la col, mientras que las mujeres pudieron obtener ellas mismas las semillas de gorongo.

Las mujeres habían sobrevivido a los ataques de Boko Haram en sus aldeas, y son la única fuente de sustento para sus familias. Una de las campesinas explicó que usar el gorongo para limpiarse los dientes era una manera de recuperar su sentido de la dignidad y permitir que ella y sus amigos disfrutasen de una sonrisa saludable. También es una señal prometedora que las mujeres ya no estén en situación de crisis extrema y que tengan la esperanza de recuperar su autosuficiencia.

El gorongo es una planta útil para los pequeños agricultores porque produce frutos de forma continua y permite un rendimiento abundante, incluso contando tan solo con una parcela pequeña. Gracias a su duro trabajo y el apoyo del proyecto, las mujeres logran contar con un excedente de hortalizas que pueden vender para ganar dinero para cubrir sus necesidades no alimentarias, como la atención sanitaria y la educación de sus hijos.

El sabor del hogar

La berenjena africana es originaria de África Central, y se ha extendido a otros países, particularmente en África occidental. Entre sus diversos nombres locales figuran gauta, bello yalon, igbagba y nakati. Pertenece a la familia de las solanáceas y está relacionada con la berenjena, el tomate y la papa. Los frutos se pueden comer crudos, cocidos, al vapor, encurtidos o en guisos y las hojas se utilizan a menudo en sopas. Para hacer un estofado, se hierve la berenjena, luego se hace puré, que se agrega a una cacerola con aceite, cebolla, frijoles cocidos y chiles.

Además de la higiene bucal, la planta se utiliza en la medicina tradicional para tratar infecciones de garganta calentando y luego masticando las hojas. El jugo de raíces hervidas se utiliza para tratar la anquilostomiasis, mientras que las hojas trituradas parecen ser útiles para las dolencias gástricas.

Plan a largo plazo

La FAO ha desarrollado una Estrategia a largo plazo para la región del Lago Chad que hace énfasis en el apoyo a los refugiados, las familias desplazadas internamente y las comunidades de acogida para que puedan restablecer sus medios de subsistencia basados en la agricultura. Las hortalizas cultivadas por mujeres en la explotación agrícola cerca de Maiduguri son tan solo una pequeña parte del plan para restablecer la paz y allanar el camino hacia la recuperación en la región.