La eficiencia energética en los sistemas agroalimentariosLa agricultura utiliza, de por sí, energía en la producción agrícola para la maquinaria, el calor, la refrigeración y la irrigación. Más allá de la energía utilizada directamente en producción en campo, los insumos utilizados en la agricultura como fertilizantes, pesticidas y fármacos también requieren energía para ser manufacturados. Los alimentos son procesados y empaquetados, transportados y distribuidos, importados y exportados por todo el planeta por gigantescas empresas transnacionales. Se construyen carreteras para su acceso y transporte, se levantan infraestructuras para su almacenamiento, procesamiento y distribución. Todas estas actividades consumen directa o indirectamente energía. A lo largo de la cadena alimentaria pueden adoptarse medidas de conservación y eficiencia energética de muchas formas. Estas medidas pueden reportar tanto ahorros directos, a través de cambios de tecnologías o de comportamientos, como ahorros indirectos, a través de los beneficios colaterales derivados de la adopción de prácticas agroecológicas. Deberían alentarse, tanto para los sistemas agroalimenticios grandes como para los pequeños, todos los medios para evitar el desperdicio de alimentos. Evitar el desperdicio de alimentos puede conllevar un ahorro considerable de la energía utilizada para producir alimentos que nadie consume. También contribuye a reducir la competencia por la tierra y el agua. Habrá que evaluar cuidadosamente la viabilidad de las alternativas de eficiencia energética basándose en las situaciones específicas de cada contexto. Para sistemas alimentarios a gran escala, por ejemplo, existe una serie de oportunidades incluyendo opciones más intensivas en tecnología y capital. Para algunos sistemas a pequeña escala, podría haber razones para aumentar los insumos de energía directa e indirecta con el fin de mejorar la productividad y la eficiencia en el uso del agua. En este caso, el uso eficiente de mayores cantidades de energía podría apoyar posiblemente prácticas agroecológicas que consigan buenos rendimientos y beneficios para los medios de vida. Las estrategias de reducción energética entre la variedad de opciones de gestión alimentaria son complejas y pueden implicar la realización de compensaciones. Hay que subrayar dos puntos clave a este respecto relacionados con las prácticas de gestión de la producción primaria:
| Energía y mecanizaciónEnergía y prácticas agrícolasEnergía y pérdidas de alimentos |
última actualización: martes 13 de diciembre de 2011



