Captura pesquera
Muchas formas de captura pesquera se han hecho energéticamente intensivas, representando el coste de combustible entre el 30 y el 50% de los costes totales de operación.
• La flota pesquera mundial se compone de unos 4,3 millones de embarcaciones. Entre ellas, aproximadamente el 60% se mueve con motores de combustión interna.
Sin alternativas energéticas prácticas a la vista en el corto y el medio plazo, el trabajo de la FAO se ha centrado en la generación de conocimiento e información sobre la eficiencia energética en la pesca convencional. Esto incluye identificar áreas prácticas y técnicas que afecten a la eficiencia energética y opciones para abordarlas. Las actividades recientes de la FAO incluyen una revisión de tecnologías clave de captura y la identificación de lagunas, problemas y oportunidades en el desarrollo de la pesca de “bajo impacto por menor consumo de combustible “ (LIFE, siglas en inglés). Esta revisión contempla también la transferencia y adopción de tecnologías pesqueras que han demostrado potencial comercial para especies similares. La revisión de las conclusiones también incluye ejemplos de técnicas potencialmente ahorradoras de energía para reducir el consumo de combustibles y los impactos ambientales de la pesca de arrastre demersal (Suuronen et. ál., 2012). Las alternativas para la reducción de combustible y energía varían en gran medida dependiendo de la flota, las técnicas de pesca, la gestión y las condiciones de mercado. En muchos casos, existe potencial para reducir el uso de combustible por captura pesquera. Sin embargo, aún hay que encontrar los medios para explotar este potencial, tal vez a través de incentivos y apoyo a las flotas pesqueras a pequeña escala.
Acuicultura
El uso de combustibles y energía en la acuicultura es más indirecto que en la pesca de captura. Los sistemas de producción de acuicultura son distintos, abarcando desde las operaciones de subsistencia de baja intensidad hasta los modelos industriales de alta intensidad. El rápido crecimiento de la producción acuícola se ha logrado en gran parte mediante la intensificación.
• La producción mundial de piensos para el cultivo de peces y crustáceos se estima en unos seis millones de toneladas.
• Además de los costes energéticos de la captura, la producción de harina y aceite de pescado requiere cantidades significativas de energía para la cocción, el secado y la evaporación.
• Se estima que el consumo energético en la producción de harina de pescado es de 32 kilowatios/hora (kWh), más 32 litros de combustible por tonelada de material crudo procesado.
Una parte sustancial del sector de la acuicultura está reduciendo ahora su dependencia de la harina y el aceite de pescado, pero la energía necesaria para producir materias primas procedentes de la tierra también es significativa. El intercambio y tratamiento de agua, los botes, los vehículos y los sistemas de manejo crean demandas adicionales de energía en la acuicultura. No obstante, esta demanda suele ser menos importante que la de piensos y fertilizantes. El crecimiento en el sector de la acuicultura dependerá de la mejora de la eficiencia de la alimentación y del aumento de la productividad en tierra o en agua. Contar con información sobre las opciones energéticas y estrategias de alimentación, así como asesoría práctica a los productores, será importante a la hora de apoyar el sector de la acuicultura y asegurar que este reporta beneficios sostenibles para productores y consumidores.