Programa de Alimentos energéticamente inteligentes para la gente y el clima (ESF)

Los sistemas agroalimentarios tendrán que hacerse inteligentes a nivel energético para responder a los futuros retos relacionados con los alimentos y la energía. El Programa ESF de la FAO se concentra en tres áreas temáticas:
• eficiencia energética;
• diversificación energética a través de energías renovables; y
• acceso a la energía y a la seguridad alimentaria a través de la producción integrada de alimentos y energía.

Con el fin de ayudar a los países a promover sistemas agroalimentarios inteligentes a nivel energético mediante la identificación, planificación e implementación de estrategias de energía, agua y seguridad alimentaria adecuadas y climáticamente inteligentes que estimulen el crecimiento agrícola y el desarrollo rural, la FAO lanzó en 2012 el Programa Alimentos inteligentes a nivel energético para la gente y el clima (ESF por sus siglas en inglés), entre múltiples partes interesadas. El Programa ESF se centra en la actividades a nivel nacional, pero incluye también un componente de apoyo internacional. Este programa es una de las principales aportaciones del sector agroalimentario a la implementación de la Iniciativa de la ONU Energía sostenible para todos (en inglés).

La seguridad alimentaria depende de sistemas alimentarios energéticamente inteligentes

Está claro que en nuestros esfuerzos por construir un mundo sin hambre necesitaremos más energía. El documento de la FAO sobre Alimentos energéticamente inteligentes para la gente y el clima (en inglés) ofrece un análisis exhaustivo del estado de la energía en el sector alimentario, desde la perspectiva de la oferta y la demanda. Examina en detalle los usos de la energía en cada uno de los componentes de la cadena agroalimentaria e identifica las oportunidades para poner en práctica enfoques energéticamente inteligentes. El documento concluye que los costes mayores del petróleo y el gas natural, la inseguridad relacionada con las reservas limitadas de estos recursos no renovables y el consenso mundial sobre la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero podrían entorpecer los esfuerzos mundiales por responder a la creciente demanda de alimentos, a menos que la cadena agroalimentaria este desvinculada del uso de combustibles fósiles.

Sensibilizar y crear la base de conocimiento

El Programa ESF está sensibilizando acerca de la dependencia de los combustibles fósiles por parte de los sistemas agroalimentarios de todo el mundo, las implicaciones que esta dependencia tiene para la seguridad alimentaria y el clima, y el potencial de los sistemas agroalimentarios para aliviar este problema convirtiéndose en una fuente de energía renovable. El programa también está generando información para cubrir las lagunas de conocimiento.
Entre las próximas publicaciones previstas, se incluye un estudio de caso mundial sobre la implementación de prácticas inteligentes a nivel energético en relación a las tres áreas temáticas del Programa ESF. El Programa está trabajando también en la definición de un marco de análisis para caracterizar la cantidad de energía utilizada en las distintas fases de la cadena agroalimentaria y determinar el potencial de dicha cadena para producir energía. Otra actividad importante que está en marcha es el contacto con socios potenciales para establecer un marco de colaboración en el que se recopile información y se inicien acciones encaminadas a abordar el nexo entre energía, alimentación, agua y clima.

Crear alianzas

El Programa ESF forma parte de iniciativas internacionales más amplias. Es un componente esencial de la agricultura climáticamente inteligente y supondrá una de las principales contribuciones a la Década Internacional de la Energía Sostenible para Todos y al Programa Economía Verde con Agricultura en el marco de Río+20. El Programa contribuye también la más amplia Iniciativa de las Naciones Unidas Energía Sostenible para Todos (SEFA, siglas en inglés), centrándose en las cuestiones de la cadena agroalimentaria relacionadas con la energía.

Pese a que la FAO y otras organizaciones han estado trabajando durante tiempo en el Programa ESF, extender el alcance del mismo requerirá de un aprendizaje y acción más colaborativa entre otras agencias de las Naciones Unidas, organizaciones multilaterales, donantes, formuladores de políticas y el sector privado. El Programa establecerá un marco de colaboración con las organizaciones de las Naciones Unidas relevantes, entre ellas el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). Lo mismo hará con otros socios, entre ellos el Banco Mundial, la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA, siglas en inglés) y la Agencia Internacional de Energía (IEA, siglas en inglés). También se incluirán en el marco colaborativo organizaciones gubernamentales (como USAID), centros de investigación y organizaciones no gubernamentales. La participación del sector privado será fundamental para la promoción de enfoques energéticamente inteligentes.


última actualización:  viernes 22 de noviembre de 2013