Primera consulta técnica de la FAO sobre bioenergía y seguridad alimentaria

La Primera consulta técnica de la FAO sobre bioenergía y seguridad alimentaria se celebró en la Sede de la FAO en Roma, Italia, del 16 al 18 de abril de 2007. La consulta contribuyó a avanzar hacia una comprensión del modo en que los sectores de la bioenergía podrían representar tanto riesgos como oportunidades para la seguridad alimentaria. Un consenso general era que si bien el ulterior desarrollo de la bioenergía podría comprometer la seguridad alimentaria y potencialmente ocasionar un daño ambiental, la bioenergía también podría ser una fuerza positiva que contribuye a mejorar el bienestar de las poblaciones rurales en todo el mundo, en particular, si los gobiernos y la sociedad civil tienen en cuenta los problemas ambientales y de seguridad alimentaria.

Conclusiones

  • El potencial de la bioenergía puede estar estrechamente vinculado tanto a una mayor eficiencia agrícola como a la seguridad alimentaria.
  • El suministro de alimentos disponibles puede disminuir si la mayor demanda de materia prima para la producción de bioenergía de los cultivos alimentarios no se equilibra con mayores rendimientos agrícolas o modelos de uso de la tierra centrados de maneras que aumenten las superficies plantadas para la producción de alimentos.
  • Los precios de los productos básicos agrícolas han sido influenciados por una mayor demanda de materia prima para la producción de biocombustibles, en especial, azúcar, maíz y semillas oleaginosas.
  • Los precios en aumento de los productos básicos podrían beneficiar a los productores pero suele ser negativo para los consumidores pobres, en particular, si la mayor demanda de biocombustibles presiona los precios de los alimentos y altera los modelos de uso de la tierra.
  • Los alimentos netos y la energía neta que importan los países pueden enfrentar aun desafíos más grandes en el futuro.
  • Son necesarias nuevas maneras para aumentar la producción de alimentos y combustibles, los cultivos rotatorios para energía con cultivos alimentarios podrían mejorar el rendimiento y aumentar enfermedades y plagas resistentes, a la vez que proveen valor añadido y diversificación para los productores.
  • Estudiar el potencial de los cultivos con fines múltiples y usar zonas agroecológicas (ZAE) como punto de partida para la comprensión de los potenciales de biomasa, es importante.
  • La bioenergía podría contribuir con el desarrollo de la infraestructura rural y aumentar el empleo en los sectores agrícolas, especialmente en las zonas rurales.
  • Los biocombustibles producidos por cultivos no alimentarios, como las semillas de ricino o jatrofa, proporcionan nuevas posibilidades a los pequeños agricultores de cultivar especies comerciales, acceso a nuevos mercados de venta o fuentes de energía agrícola para ellos mismos y las comunidades locales y reforzar los vínculos a los mercados comerciales.
  • El desarrollo rápido de la bioenergía podría ocasionar consecuencias inesperadas para la seguridad alimentaria y el medio ambiente y estos riesgos justifican mayor atención.

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última actualización:  miércoles 2 de abril de 2014