Sierra Leona

Sierra Leona, pese a ser un país rico en recursos, está clasificado como un país con bajos ingresos y déficit de alimentos, con el 70% de población por debajo de la línea de pobreza y el 35% desnutrida. Al mismo tiempo, menos del 7% de la población rural tiene acceso a electricidad. La producción eléctrica está considerablemente por debajo de los niveles necesarios para lograr el desarrollo socioeconómico del país, y está basada, en gran medida, en la importación, a un alto precio, de combustibles fósiles y en unos pocos recursos hidroeléctricos. Se estima que el 90% de la población depende principalmente de la leña para cocinar y del queroseno para iluminar, lo que tiene consecuencias negativas para el medio ambiente y para la calidad de vida, especialmente de los más pobres del medio rural.  

La deforestación en un asunto de primera importancia en el país, que pierde unas 3.000 hectáreas de bosque cada año y con más del 87% de sus bosques originales reconvertidos. La energía forestal tradicional es todavía la principal fuente de energía (97% del total del consumo energético). El desarrollo de la bioenergía puede aportar una fuente energética alternativa, pero también puede comportar una competencia por usos de la tierra, poniendo aún mayor presión sobre los bosques.  

Ha habido un interés creciente por el desarrollo de la bioenergía en Sierra Leona como una forma de estimular la inversión agrícola, con el fin de contribuir a mejorar los rendimientos, la generación de ingresos y la creación de capacidades. También hay un interés creciente por la producción de bioenergía moderna para la electricidad local y para su uso en el transporte, como alternativa a las costosas importaciones de combustibles fósiles. Muchos inversores están persiguiendo en la actualidad oportunidades en el país relacionadas con la producción de materia prima para bioenergía (p.ej. caña de azúcar y aceite de palma).  Aunque Sierra Leona ha desarrollado un segundo Documento de estrategia de lucha contra la pobreza detallando “La agenda para el cambio” (2008), y un Plan nacional de desarrollo de la agricultura sostenible (siglas en inglés NSADP, 2009), no existe un plan o política específica para la bioenergía.


EL TRABAJO BEFS EN SIERRA LEONA           

El Ministerio de Energía (MoE, siglas en inglés) pidió oficialmente el apoyo de la FAO para evaluar el potencial para el desarrollo de bioenergía sostenible en el país a través de la implementación del Enfoque sobre Bioenergía y Seguridad Alimentaria (BSA). Como primer paso, la FAO se centró en la consulta a las partes interesadas clave para entender las principales preocupaciones y retos para el desarrollo de la bioenergía en el país, y en explicar y debatir cómo la organización podría apoyar a Sierra Leona a través del enfoque BSA.

En el 2011, el Gobierno de Sierra Leona, en coordinación con la FAO estableció un grupo de trabajo multidisciplinarion, el Grupo de Trabajo en Bioenegía y Seguridad Alimentaria (BEFS-WG, signas en inglés) con el objetivo inicial de proponer soluciones a los retos que presenta la bioenergía y mantener el dialogo sobre el desarrollo sostenible de la bioenergía. El Grupo de Trabajo para la Bioenergía y Seguridad Alimentaria (BEFS-WG) está encabezado por el Ministerio de Energía, seguido del Ministerio de Agricultura, Seguridad Alimentaria y Bosques e incluye representantes del Ministerio de Gobierno Local y Desarrollo Rural; el Ministerio de Planificación Territorial y Medio Ambiente; el Ministerio de Aguas; el Ministerio de Comercio e Industria; el Ministerio de Finanzas y Desarrollo Económico; la Agencia de Invesión, Exportación y Promoción de Sierra Leona; el Ministerio de Bienestar Social, Género y Asuntos de la Infancia; el Ministerio Trabajo y Seguridad Social; la Agencia de Protección Medioambiental de Sierra Leona y la Comisión de Derechos Humando de Sierra Leona.

Una urgente necesidad identificada por el BEFS-WG, fue la forma de cribar propuestas de inversión en base a sus especificaciones de sostenibilidad y a su contribución en la mejora de la seguridad alimentaria, y en base a la forma de monitorear el continuo cumplimiento con los criterios claves de sostenibilidad. En este aspecto, el Grupo de Trabajo BEFS, con el apoyo de la FAO, ha desarrollo un borrador sobre las Directrices para la Invesión Sostenible en  Agricultura y Bioenergía con el objetivo principal de informar invesores, Gobierno, sociedades civiles y communidades sobre los criterios importantes a tener en cuenta para asegurar la sostenibilidad de inversiones agrícolas y de bioenergía en Sierra Leona. En la formulación de las Directrices se han tenido en cuenta estándares internacionales de sostenibilidad que han sido a su vez aprobados por medio un proceso participativo de actores relevantes; con el objetivo de garantizar que se adopten buenas prácticas reconocidas en Sierra Leona. Las Directrices estan dirigidas tanto al sector de inversion privado como público interesado en la adquisión de tierras para la producción y procesamiento agrícola, con la excepción de micro emprendimientos que no cumplen los mínimos baremos establecidos. Los procesos y procedimientos definidos en las Directrices dependen del tamano de la inversión, como tambien lo hace la metodología del sistema de clasificación, con ciertos criterios de aplicación exclusivamente a inversiones en bioenergía.

Las Directrices han sido elaboradas sobre la base  de una revisión del marco normativo vigente y de mejores practicas a nivel global, pero lo que es mas importante,  a traves de amplias consultas con relevantes actores en Sierra Leona. Miembros del Grupo de Trabajo BEFS se reunieron con  mas de 500 representantes de 90 communicades ubicadas alrededor de 5 inversones, incluyendo así una amplia representación de inversores teniendo en cuenta el tamano de la inversión, los cultivos, los modelos de negocio, y extensión de la actividad.

Además se han incluido los comentarios y contribuciones de identificdos relevantes actores como organizaciones de la sociedad civil; inversores y companias actualmente operando en el sector de agrícola y de bioenergético; instituciones donantes como el Equipo Pais de las Naciones Unidas y expertos de FAO.

El Gobierno de Sierra Leona ha expresado un fuerte interés en formalizar las Directrices mediante la aprovación de las mismas por el Cabinete.

última actualización:  miércoles 2 de abril de 2014