Examen de las políticas sobre productos alimenticios básicos : 2003-2004
El presente y tercer examen de las políticas sobre productos alimenticios básicos es un informe de los principales acontecimientos normativos ocurridos en 2003 y 2004 en materia de producción, consumo, comercialización y comercio de cereales, oleaginosas y productos pecuarios. La información se ha obtenido a través de cuestionarios sobre políticas, de fuentes oficiales y extraoficiales. Como en los dos anteriores informes, el objetivo principal de esta edición es ofrecer una breve descripción de las medidas normativas más importantes introducidas por los gobiernos durante el período de estudio, más que extraer sus consecuencias en el mercado. De esta manera, la utilidad de esta publicación es ante todo como texto de referencia para consulta y documentación.
Los cinco sectores sometidos a estudio − es decir: el arroz, los cereales (comprendidos el trigo y los cereales secundarios), las oleaginosas (incluidos los aceites y las harinas), los lácteos y la carne, son de los más importantes en la agricultura mundial y comprenden algunos de los productos más sensibles, a menudo sujetos a intervenciones del gobierno. Así ocurrió en 2003 y 2004, años de particular intensidad desde el punto de vista normativo. En efecto, los países en desarrollo continuaron ajustando sus políticas para satisfacer los compromisos adquiridos a través del Acuerdo sobre la agricultura, de la Ronda Uruguay, proceso finalmente concluido en 2004. Asimismo, tanto los países desarrollados como los países en desarrollo participaron activamente en la nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales, con una dinámica intervención de muchos países, en particular los países en desarrollo. Esta participación más intensa en el debate sobre el comercio internacional puso fin a la bipolarización que había caracterizado a las anteriores rondas de negociaciones, en las que predominaron en el debate las posiciones contrastantes entre los Estados Unidos y la Unión Europea.
Si bien para fines de 2004 no se había llegado a un acuerdo sobre las modalidades que gobernarán el proceso de liberalización mundial a través de la Ronda de Doha de la OMC, en 2003 y 2004 muchos gobiernos tomaron la iniciativa de reformar unilateralmente sus regímenes normativos para determinados productos básicos. Esas reformas se orientaron en general a reducir las políticas que distorsionan el mercado, en particular las relacionadas con el apoyo interno a los productores. Los principios básicos de estas reformas siguieron muy de cerca a los elaborados para las negociaciones de la OMC, con una clara tendencia a que los gobiernos, en especial los de los países miembros de la OCDE, redujeran el apoyo a los productores en el mercado, medidas denominadas "compartimento ámbar". En general se otorgó a los productores una compensación parcial por las pérdidas relacionadas con esas reformas, a través de pagos directos más cuantiosos mediante programas que limitan la producción, denominados "compartimento azul", o a través de programas de producción desconectada o de producción mínima, llamados "compartimento verde". El resultado evidente de estas tendencias fue la reducción del apoyo específico al sector y el incremento de la asistencia canalizada a través de programas que no se dirigen a los productos específicos.
Muchas de las nuevas políticas elaboradas en 2003 y 2004 también se aplicaron en respuesta a los acontecimientos que se presentaron en los mercados mundiales. En efecto, en este período las condiciones del mercado se restringieron y los precios mundiales del arroz, las oleaginosas, las harinas y los aceites, así como los de los lácteos se fortalecieron, a la vez que prevalecieron condiciones más fáciles entre la oferta y la demanda y se debilitaron los precios en los mercados mundiales del trigo y los granos secundarios. A menudo se redujeron los aranceles a las importaciones de los productos cuyos precios mundiales aumentaron, a fin de estabilizar los precios internos y reducir así las repercusiones para los consumidores. En el caso de la carne, el factor principal que influyó en los responsables de elaborar las políticas durante este período fueron los brotes de enfermedades, cuya propagación se previno mediante el establecimiento o fortalecimiento de medidas de control. Otros acontecimientos relevantes del período en estudio son la ampliación de la Unión Europea a 25 países y el progreso en el establecimiento de nuevos acuerdos regionales.
Esperamos que la información de este trabajo sea de utilidad para los responsables de elaborar las políticas, los investigadores y otras personas interesadas en las cuestiones normativas del sector agrícola.