Cooperación FAO-España
FAO España
 

Los recientes terremotos, tsunamis, tifones e inundaciones han demostrado la vulnerabilidad de las comunidades de pescadores artesanales y sus medios de subsistencia. Para poder mejorar los medios de vida de los pescadores, España está financiando diversos proyectos en Asia.

El Programa Regional de Medios de Vida Pesqueros para el Sudeste Asiático, que se desarrolla en Camboya, Indonesia, Filipinas, Vietnam, Sri Lanka y Timor Este, mejorará la seguridad alimentaria y el empleo de los pescadores a pequeña escala. Existen cerca de siete millones de pescadores en estos países, de los cuales aproximadamente el 80 por ciento se dedican a la pesca artesanal. El objetivo del proyecto se centra en la mejora de los medios de vida, el empleo y la seguridad alimentaria mediante el consumo de proteínas animales.

También se están financiando proyectos en Indonesia para la mejora del sistema de mercado y promover la gestión de la información en el sector pesquero, con el objetivo de ayudar a  los pescadores de la zona a  contar con productos pesqueros más competitivos y de buena calidad para vender en los mercados locales, nacionales e internacionales. También se está implementando otro proyecto en Sri-Lanka para lograr unos estándares mínimos de calidad en la manipulación de pescado.

Por otra parte, en el año 2008 se creó el Fondo España-FAO para África, Asia y Europa Oriental, como un mecanismo articulador para facilitar y mejorar la calidad y eficiencia de la cooperación hacia las regiones y apoyar la labor de asistencia técnica de la FAO a los países.

En 2009 se financió a través del citado fondo, un proyecto de gestión sostenible, responsable y productiva de los recursos forestales en Camboya con el objetivo de potenciar la gestión forestal comunitaria y mejorar los medios de vida rurales.

Emergencias y Rehabilitación

En el Cercano Oriente, el apoyo de la cooperación española supone una mejora en la vida y el sustento de las comunidades dependientes de la agricultura afectadas tanto por crisis naturales como provocadas por el hombre. En la Ribera Occidental y la Franja de Gaza se llevan a cabo actividades que contribuyen a restaurar y diversificar los medios de subsistencia de miles de familias afectadas por las duras condiciones impuestas por el conflicto, como los cierres, la pérdida de activos y el acceso limitado a los recursos. Las actividades, que prestan atención especial a los hogares encabezados por mujeres y a otros grupos vulnerables, van desde la promoción de la agricultura y la ganadería doméstica, a la producción de palmeras datileras, pasando por la mejora del abastecimiento de agua y el apoyo a la producción de la acuicultura. En la República Árabe Siria, la atención se centra en ayudar a las familias vulnerables para que puedan recuperarse de la peor sequía que el país ha experimentado en las últimas cuatro décadas. El suministro de trigo resistente a la sequía y de semillas de cebada permite a las familias, especialmente en las zonas de secano, a restablecer sus medios de vida justo a tiempo para cumplir con el calendario agrícola.

La financiación española ha apoyado en gran medida la respuesta de la FAO tanto a los frecuentes e impredecibles desastres naturales como a las crisis causadas por el hombre en la región de Asia y el Pacífico. En Bangladesh, la financiación española brindó un necesario apoyo a la pesca y la ganadería de los hogares pobres que habitan en terraplenes y que se vieron gravemente afectados por el ciclón Sidr. Por su parte, como respuesta a la destrucción causada por los tifones (Parma, Marinae y Ketsana) en Filipinas, los fondos españoles han permitido el reparto de insumos agrícolas, ganaderos y pesqueros para permitir la rápida restauración de los medios de subsistencia. En Nepal, las familias beneficiarias del acuerdo entre FAO y España se están recuperando tras años de conflicto y el impacto de los desastres naturales. Como respuesta a la situación de post-crisis en Timor-Leste, los proyectos en marcha permiten que las familias rurales puedan restaurar la agricultura doméstica y la producción de cultivos, establecer pequeñas granjas porcinas y avícolas, realizar una distribución post-cosecha y procesar los alimentos. En la provincia Frontera Noroeste de Pakistán, los fondos españoles contribuyen a restablecer la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia agrícola de los hogares rurales más vulnerables, tanto de las familias de desplazados internos que han retornado como de las familias que se siguen en los campamentos.