Principales mensajes

La agricultura familiar es la forma predominante de agricultura tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo

Existen más de 500 millones de explotaciones agrícolas familiares en el mundo.

Sus actividades rurales son gestionadas y operadas por una familia y dependen principalmente de la mano de obra familiar.

Van desde las pequeñas explotaciones a las de mediana escala, e incluyen a campesinos, pueblos indígenas, comunidades tradicionales, pastoriles, de pescadores, recolectores y muchos otros grupos en cualquier región y bioma del mundo.

Los agricultores familiares son una parte importante de la solución para lograr un mundo libre del hambre y la pobreza

En muchas regiones son los principales productores de los alimentos que consumimos a diario.

Más del 70 por ciento de la población en situación de inseguridad alimentaria vive en las zonas rurales de África, Asia, Latinoamérica y Cercano Oriente. Muchos de ellos son agricultores familiares, en especial pequeños campesinos con acceso insuficiente a los recursos naturales, las políticas y la tecnología.

Hay todo tipo de evidencias que demuestran cómo los agricultores familiares pobres pueden desarrollar con rapidez su potencial productivo cuando se establece eficazmente un entorno de políticas favorables.

Facilitar el acceso a la tierra, el agua y otros recursos naturales e implementar políticas públicas específicas para los agricultores familiares (crédito, asistencia técnica, seguros, acceso a los mercados, compras públicas, tecnologías apropiadas) son componentes clave para incrementar la productividad agrícola, erradicar la pobreza y alcanzar la seguridad alimentaria.

La agricultura familiar apoya el desarrollo sostenible

Los agricultores familiares desarrollan sistemas agrícolas basados en la diversificación de cultivos y preservan los alimentos tradicionales, contribuyendo a la vez a una dieta equilibrada y a la protección de la biodiversidad agrícola mundial.

Los agricultores familiares pertenecen a redes territoriales y culturas locales, y gastan la mayor parte de sus ingresos en mercados locales y regionales, generando muchos empleos agrícolas y no agrícolas.

Los circuitos de producción y consumo locales basados en la agricultura familiar tienen un papel importante en la lucha contra el hambre, en especial cuando se vinculan a las políticas de protección social que abordan las necesidades de las personas vulnerables

El Año Internacional de la Agricultura Familiar

Todas las características mencionadas antes hacen que los agricultores familiares tengan un potencial único para avanzar hacia sistemas alimentarios más productivos y sostenibles si el entorno de políticas les apoya en este camino.

El AIAF nos ofrece una oportunidad clara de destacar más el papel estratégico de los agricultores familiares en el desarrollo agrícola y rural y de fortalecer su capacidad.

Los gobiernos deben demostrar su compromiso político creando un marco jurídico, instituciones y políticas para los agricultores familiares.

Uno de los principales objetivos del AIAF es establecer plataformas para el diálogo político con las organizaciones de agricultores con el fin de generar consenso y crear e implementar políticas eficaces

La cooperación internacional puede fomentar el debate sobre políticas entre las partes interesadas y ayudar a forjar soluciones concretas y sostenibles.