Asegurar la pesca sostenible en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza

La pesca y la acuicultura desempeñan un papel fundamental en la seguridad alimentaria: aproximadamente el 90 por ciento de los pescadores lo son en pequeña escala. La FAO continuará apoyando y empoderando a los pequeños pescadores para que puedan alcanzar su pleno potencial, atendiendo las necesidades sociales, económicas y culturales de las comunidades pesqueras, al tiempo que promueve la gestión responsable de la pesca. El Comité de Pesca (COFI) lleva solicitando el desarrollo de un instrumento internacional para garantizar la pesca en pequeña escala desde su 29ª edición (2011). Las Directrices voluntarias para asegurar la pesca sostenible en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza fueron adoptadas esta semana durante el 31º periodo de sesiones del COFI.

¿Cuáles son las acciones propuestas que figuran en las Directrices voluntarias y cómo van a beneficiar a la pesca en pequeña escala?

El COFI acordó que las Directrices PPE (sobre las pesquerías en pequeña escala) deben ser voluntarias, centradas en las necesidades de los países en desarrollo, abarcar tanto la pesca como las actividades relacionadas, y ser pertinentes para la pesca marina y continental. A través de talleres, consultas electrónicas, conferencias mundiales y regionales, redes de investigación y asociaciones, y de acuerdo con las recomendaciones del Comité, el Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO inició un proceso para examinar las cuestiones de la implementación de forma más explícita. 

Las áreas de intervención incluyen fortalecer el desarrollo de la capacidad de las organizaciones comunitarias, cooperativas y grupos y redes de promoción; apoyar la movilización de los conocimientos, las capacidades de liderazgo (tanto de hombres como de mujeres), las asociaciones de investigación, el uso de herramientas de comunicación efectivas (incluyendo las nuevas tecnologías y las redes sociales), y plataformas y redes para el intercambio de experiencias. La creación y apoyo de plataformas nacionales y regionales para los pescadores en pequeña escala y trabajadores de la pesca es otro objetivo clave.

De forma más significativa, en 2011 el Comité acordó el establecimiento e implementación de un Programa de Asistencia Mundial en favor de la pesca sostenible en pequeña escala. Este Programa tiene 4 componentes principales:

Sensibilizar y apoyar políticas: productos y divulgación del conocimiento.

El éxito de las Directrices voluntarias depende enteramente de que estas sean comprendidas y lleguen a las partes interesadas. Las prioridades incluyen el desarrollo de guías de implementación, la traducción de las Directrices PPE a los idiomas locales y el uso de las redes sociales, blogs, etc para promover el debate. La FAO deberá colaborar estratégicamente con actores y socios para influir en sus políticas y prioridades de financiación hacia el apoyo a la implementación de las Directrices PPE.

Fortalecer el interfaz científico-normativo: el intercambio de conocimientos y el apoyo a la reforma de las políticas.

Para dar prioridad al sector de la pesca en pequeña escala en la agenda política, los argumentos deben estar respaldados por datos e información, por ej. análisis de la cadena de valor, igualdad de género, y consideraciones sobre el riesgo de desastres y el cambio climático. Estos estudios se reforzarán con mejores prácticas y lecciones aprendidas, estudios de caso sobre gestión de la pesca y desarrollo local, además de apoyo y asistencia técnica.

Empoderar a las partes interesadas: desarrollo de capacidades y fortalecimiento institucional.

El desarrollo de la creación de capacidad está estrechamente vinculado con empoderar y asegurar que los actores y las comunidades pesqueras en pequeña escala son capaces de tomar un papel activo en la configuración del futuro del sector y de sus propios medios de subsistencia. Esto incluye el desarrollo organizacional a nivel comunitario, así como a los niveles nacional y regional, estableciendo vínculos intersectoriales necesarios para abordar las necesidades de gestión del desarrollo y los recursos, además de la formación.

Apoyar la implementación: gestión de programas, colaboración y seguimiento.

El desarrollo de un marco de gestión de programas basado en los resultados, reuniones internacionales y regionales y las aplicaciones para el intercambio de información en Internet que permitan una colaboración y un intercambio de conocimientos eficaz, así como un sistema integral de seguimiento de la implementación, son clave para asegurar la implementación exitosa de las directrices y obtener resultados positivos.

Leer el documento completo del COFI  (en inglés)

11/06/2014