¿Por qué es importante quién tiene derecho a la tierra, la pesca y los bosques?


El acceso a la tierra y los recursos naturales puede significar la diferencia entre tener alimentos y padecer hambre

El derecho a la tierra, los bosques y la pesca puede significar la diferencia entre la pobreza y generar ingresos, entre padecer el hambre y estar saciado. Ayudar a las personas a garantizar sus derechos a la tierra y a los recursos significa ayudar a garantizar que sean capaces de hacerlo por sí mismos. © FAO

Cultivar alimentos, pescar y cosechar frutos de los bosques son solo algunos ejemplos de las actividades que millones de personas realizan diariamente para conseguir comida o para ganarse la vida. Pero cuando los derechos a esa tierra o a esos recursos naturales no son reconocidos, estos medios de subsistencia y fuentes de alimentos pueden desaparecer de un día para otro.

El derecho a la tierra, los bosques y la pesca puede significar la diferencia entre la pobreza y generar ingresos, entre padecer el hambre y estar saciado. Este derecho, también llamado derecho de tenencia de la tierra, puede cambiar la vida de las personas. He aquí cómo:

1. Las personas no pueden producir alimentos si no tienen acceso a la tierra y otros recursos naturales

El derecho a la tenencia de la tierra, es decir, los derechos a la tierra u otros recursos naturales, definen quién puede usar qué recursos por cuánto tiempo y bajo qué condiciones. Cuando las personas tienen derechos limitados o inseguros sobre la tierra y otros recursos naturales, no pueden producir los alimentos que necesitan para alimentarse o para obtener un ingreso. Ayudar a las personas a garantizar sus derechos a la tierra y a los recursos significa ayudar a garantizar que sean capaces de hacerlo por sí mismos.

2. El derecho de tenencia ayuda a hacer cumplir el derecho a la igualdad de las mujeres.

En muchos países, ya sea por costumbre o por ley, las mujeres no tienen los mismos derechos sobre la tierra y otros recursos. Las viudas, por ejemplo, pueden perder la tierra en la que han estado viviendo o trabajando si las leyes les impiden heredarla de sus maridos.

3. El acceso seguro a la tierra a menudo significa tener acceso al agua.

El agua es crucial para la supervivencia de cualquier comunidad. A medida que cada vez más regiones sufren la escasez de agua, tener acceso seguro al agua es esencial. Cuando se quitan o se venden los derechos a la tierra, las personas también pueden perder el acceso al suministro de agua. Esto puede afectar la vida y los medios de subsistencia de las personas, no solo en esa tierra, sino en toda la región.

A veces, por una cuestión de costumbres o leyes, las mujeres no tienen los mismos derechos sobre la tierra y otros recursos. Los derechos de tenencia ayudan a hacer cumplir la igualdad de las mujeres. Izquierda: ©FAO/Joan Manuel Baliellas Derecha: ©FAO/B. Geers

4. Con el derecho a la tenencia se protege el patrimonio cultural de los pueblos indígenas.

Las tierras y otros recursos naturales que pertenecen a los pueblos indígenas han sido a menudo habitados y trabajados por ellos durante décadas. Los derechos sobre estas tierras tienden a ser tradicionales o consuetudinarios, en lugar de estar formalmente reconocidos. El reconocimiento de los derechos consuetudinarios legítimos ayuda a proteger el patrimonio de los pueblos indígenas y a garantizar que su conocimiento tradicional, conocimiento que es fundamental en la lucha contra el hambre, se transmita a la próxima generación.

5. El reconocimiento del derecho de tenencia ayuda a garantizar que las transferencias de tierras no dejen a las personas sin tierra.

Los derechos de tenencia seguros son una condición previa para cualquier trato legítimo de tierras. Sin embargo, hay muchos casos en que los que las personas han estado utilizando tierras basadas en derechos consuetudinarios, sin embargo, estos derechos no han sido reconocidos legalmente y el Estado pasa ha ser el propietario legal de esa tierra. Esto significa que el Estado puede transferir esta propiedad a inversionistas extranjeros o nacionales, desalojando a las personas de las tierras que han utilizado habitualmente. Cuando se reconocen los derechos de tenencia de las personas, deben tenerse en cuenta sus intereses en cualquier propuesta de transferencia.

En muchos lugares, las personas viven y trabajan en tierras que se han transferido de generación en generación. Estos derechos consuetudinarios a veces no han sido legalmente reconocidos y el Estado puede transferir esta propiedad a otros inversionistas, dejando atrás a las personas que han habitado y trabajado estas tierras. ©FAO/Mountain Partnership

6. Garantizar los derechos de tenencia puede ayudar a prevenir conflictos.

El hambre y la pobreza pueden generar conflictos o migraciones. Los conflictos pueden surgir cuando no está claro quién tiene derechos sobre los recursos naturales o si las personas no pueden alimentar a sus familias. Los derechos de tenencia ayudan a abordar estas causas subyacentes del conflicto. Uno de los principales componentes del éxito del proceso de paz en Colombia, por ejemplo, es la restitución de tierras y los derechos a la tierra.

7. Los derechos de tenencia ayudan a proteger el medio ambiente.

Cuando algo nos pertenece, lo cuidamos mejor. Saber que somos los responsables del futuro de algo nos permite planificar e invertir en esto a largo plazo. Al cuidar los recursos, protegemos mejor el medio ambiente.

Las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra reconocen y abordan los impactos que los derechos de tenencia tienen especialmente sobre las personas vulnerables y marginadas. Estas directrices, que surgieron a través del consenso de la comunidad internacional, se aplican por igual a los países desarrollados y en desarrollo y sirven como un conjunto de normas, principios y prácticas procesables para los gobiernos, el sector privado, los agricultores y la sociedad civil.


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10. Reduced inequalities, 15. Life on land