¿Te apasiona la comida? ¿Te consideras un ‘foodie’? Este artículo es para ti


Atrévete a probar nuevos sabores e incluye productos locales en tu menú

La gastronomía es una expresión cultural de la diversidad natural y cultural del planeta. El 18 de junio celebramos el Día de la Gastronomía Sostenible y reconocemos que todo el mundo contribuye a lograr dietas saludables y la seguridad alimentaria en el futuro eligiendo opciones sostenibles. @ Chompoo Suriyo/ shutterstock.com

El 18 de junio celebramos el Día de la Gastronomía Sostenible. Esta celebración suscita las siguientes preguntas: 1) ¿Qué es la gastronomía sostenible? 2) ¿Por qué es tan importante como para dedicarle un día internacional? y 3) ¿Por qué debería importarme?

¿Qué es la gastronomía sostenible?

A la gastronomía a veces se la denomina el arte de preparar una buena comida. También puede hacer referencia a un estilo de cocina de una determinada región. Pero suele definirse como los alimentos y la cocina de un lugar. La sostenibilidad implica realizar una actividad (p. ej. agricultura, pesca o incluso preparación de una comida) sin desperdiciar nuestros recursos naturales y poder continuarla en el futuro sin perjudicar al medio ambiente o a la salud.

Por lo tanto, la gastronomía sostenible es sinónimo de una cocina que tiene en cuenta el origen de los ingredientes, cómo se cultivan y cómo llegan a nuestros mercados y, finalmente, a nuestros platos.

¿Por qué se le dedica un “día”?

Porque consumir alimentos locales que se han producido de manera sostenible supone una gran diferencia para los medios de subsistencia de los agricultores, para el medio ambiente y para la economía en general. En el año 2050 habrá que alimentar a más de 9 000 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, una tercera parte de todos los alimentos que producimos se pierden o se desperdician. Hoy en día utilizamos nuestros océanos, bosquessuelos generalmente de forma no sostenible. Como productores debemos ser más cuidadosos con la utilización de nuestros recursos naturales, y como consumidores tenemos que ser más meticulosos a la hora de elegir nuestra comida.

Eligiendo alimentos cultivados localmente y productos de temporada puedes ayudar a cambiar los hábitos de compra de las empresas locales, como restaurantes y hoteles, y ayudar a los pescadores y agricultores de la zona. Izda: ©Curioso/Shutterstock.com Dcha: ©Fundación CoMunidad/Alberto Pascual

Consumir productos locales contribuye a impulsar la economía de una zona, ayuda a sus agricultores y reduce los gases de efecto invernadero y los recursos utilizados en el transporte de alimentos. Comprar productos locales contribuye a aumentar su demanda y esto ayuda a los agricultores a mantener sus medios de vida.

Eligiendo alimentos cultivados localmente y productos de temporada puedes ayudar a cambiar los hábitos de compra de las empresas locales, como restaurantes y hoteles, y ayudar a los pescadores y agricultores de la zona. Izda: ©Curioso/Shutterstock.com Dcha: ©Fundación CoMunidad/Alberto Pascual

Consumir productos locales contribuye a impulsar la economía de una zona, ayuda a sus agricultores y reduce los gases de efecto invernadero y los recursos utilizados en el transporte de alimentos. Comprar productos locales contribuye a aumentar su demanda y esto ayuda a los agricultores a mantener sus medios de vida.

¿Por qué debería importarme?

A la mayoría de nosotros nos importa la comida… A algunos nos importa MUCHO (¡nos estamos dirigiendo a vosotros, foodies, apasionados de la comida!). Cuidar nuestros productos y mercados locales significa ayudar a preservar nuestras raíces culinarias: los cultivos, las recetas y las culturas tradicionales. Significa que somos conscientes de los recursos que se han utilizado para cultivar aquellos alimentos que nos gustan y que estamos contribuyendo a mantener las tradiciones culinarias.

A medida que las tasas de sobrepeso y obesidad se disparan en todo el mundo, resulta mucho más importante garantizar que las dietas saludables y sostenibles estén disponibles y sean asequibles para todos. © FAO/Sebastián Villar

Cuando eliges consumir alimentos cultivados localmente y productos de temporada, contribuyes a cambiar los hábitos de compra de las empresas locales, como restaurantes y hoteles, y ayudas a los pescadores y los agricultores de la zona. También puedes ampliar tu dieta para incluir otros cultivos tradicionales, como la quinua o el nopal, repletos de vitaminas y minerales.

¿Qué puedo hacer?

1. Ayuda a tus agricultores: Acude a los mercados locales de alimentos. Comprando a los pequeños productores o a los agricultores familiares estás contribuyendo a su economía y fortaleciendo sus comunidades.

2. Prueba los productos locales en tus viajes: Ya sean tipos de pescado de los que nunca habías oído hablar o frutas que nunca habías visto, consumir productos locales te ayuda a comprender mejor la cultura de un lugar y contribuir a la economía local.

3. ¡Mantén vivas las tradiciones culinarias! Las tradiciones culinarias suelen ser sostenibles por naturaleza y nos recuerdan nuestras raíces ancestrales. Prueba a cocinar recetas con ingredientes de tu región. Las legumbres, por ejemplo, son fáciles de cultivar y muy nutritivas.

4. No desperdicies alimentos: Cuando cocines, e incluso después de comer, asegúrate de utilizar todos los ingredientes de forma sensata y guarda las sobras. Ser cuidadoso con el tamaño de las raciones, las fechas de caducidad y aprovechar las sobras es una de las maneras más sencillas de ahorrar recursos naturales.

A medida que las tasas de sobrepeso y obesidad se disparan en todo el mundo, resulta mucho más importante que nunca garantizar que las dietas saludables y sostenibles estén disponibles y sean asequibles para todos. Todos podemos pasar a la acción para lograr dietas saludables y el #HambreCero en 2030.

* Esta historia es una actualización de la publicada por primera vez el 28 de junio de 2017.


Más información

 

2. Zero hunger, 3. Good health and well-being, 12. Responsible consumption and production