Combatir el cambio climático con innovación


La innovación es clave para garantizar el acceso al agua y los alimentos, y generar ingresos ante el cambio climático

El cambio climático está teniendo un enorme impacto en las comunidades rurales. Sin embargo, las innovaciones agrícolas pueden ofrecer soluciones para la producción alimentaria y garantizar así ingresos estables a las personas más vulnerables. ©FAO/Riccardo de Luca

08/10/2019

El cambio climático es una de las mayores amenazas a las que nos enfrentamos. Los desastres naturales y los fenómenos meteorológicos extremos hacen que cada vez sea más difícil cultivar, criar animales y ganarse la vida como lo hacíamos en el pasado. Y las zonas rurales de todo el mundo son las que están sufriendo las consecuencias más graves.

Sin embargo, hay esperanza. Las comunidades rurales utilizan las innovaciones agrícolas para asegurarse que están más preparadas para hacer frente a los efectos del cambio climático. Transformar los sistemas alimentarios y el sector agrícola es vital, no sólo para alcanzar el #HambreCero, sino también los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Con el propósito de congregar a la gente para debatir problemas mundiales, el Foro Global sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición de la FAO (Foro FSN, por sus siglas en inglés) pone en contacto a personas de todo el mundo, facilitando debates en línea sobre cómo alcanzar estos 17 objetivos para 2030. Cuando el Foro FSN pidió a sus miembros ejemplos de iniciativas exitosas diseñadas para mejorar la agricultura y la seguridad alimentaria, una cosa quedó clara: la innovación tiene el potencial para lograr un gran impacto.

Presentamos tres áreas en las que la innovación está teniendo un efecto positivo en la lucha contra el cambio climático:

Innovaciones alimentarias

Los efectos del cambio climático en nuestros ecosistemas son graves y afectan a la agricultura, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria. Una manera de hacer frente al impacto negativo sobre la seguridad alimentaria es seguir investigando en los alimentos más comunes y las innovaciones en la forma de utilizarlos.

Sheilla Sibanda, de la Universidad Tecnológica de Chinhoyi en Zimbabwe, ha estado trabajando en un proyecto que incorpora harina de caupí en la producción de salchichas de pollo. La harina de caupí es originaria del África subsahariana y supone una gran fuente de calorías, vitaminas, minerales y proteínas. Incorporar esta legumbre fácilmente disponible en otros productos es una excelente manera de mejorar la dieta y la seguridad alimentaria.

“Los niños sufren a menudo de kwashiorkor (una forma grave de malnutrición proteínica), entre otras formas de malnutrición, por lo que el desarrollo de estos productos es primordial”, indicó Sheilla.

Al otro lado del mundo, en Australia, Olumide Odeyemi, del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos de la Universidad de Tasmania, está investigando para entender exactamente cómo se deterioran ciertos tipos de alimentos marinos. Sus estudios la han llevado a desarrollar una herramienta para predecir la vida útil de los mariscos vivos empaquetados, evitando su deterioro innecesario.

Una forma de abordar los efectos negativos del cambio climático en la seguridad alimentaria es seguir investigando los alimentos comunes y encontrar nuevas formas innovadoras de utilizarlos. Izda:©FAO/Pius Ekpei; Dcha:© Alex_Traksel/shutterstock.com

Innovaciones para mejorar el acceso al agua

La escasez de agua supone un grave problema para las comunidades rurales, y las sequías causadas por el cambio climático no hacen sino acentuar los efectos negativos en la producción agrícola.

Maria Sonia Lopes da Silva, de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), explicó en el Foro FSN cómo las represas subterráneas hacen frente a este problema. Utilizando materiales fácilmente disponibles como arcilla, barro y lona plástica –en lugar de tecnología nueva y costosa–, las represas subterráneas son una excelente manera de conservar el agua en la región semiárida de Brasil. Al tener tasas de evaporación más bajas que las de los depósitos de agua superficial, garantizan que el agua dulce esté disponible durante más tiempo. Como destaca Lopes da Silva, las casi 7 000 presas que se han construido han tenido un enorme impacto en las comunidades: “el suministro de agua tiene un poder liberador para las mujeres y los jóvenes, ya que los libera de la necesidad diaria de ir a buscar agua para las actividades domésticas y el consumo humano”.

Las sequías causadas por el cambio climático han tenido un grave impacto en la producción agrícola. Las innovaciones, como las presas subterráneas, pueden ayudar a abordar los problemas cada vez más graves de escasez de agua en muchas regiones del mundo. ©Shutterstock.com

Compartir ideas innovadoras, conocimientos y recursos

Los efectos del cambio climático resultan devastadores para todo el planeta, pero a menudo son las comunidades agrícolas rurales las más afectadas. En Uganda, Margaret Naggujja garantiza que los campesinos tengan acceso a las herramientas necesarias para transformar la agricultura en pequeña escala desde la subsistencia a negocios con beneficios sostenidos, ayudándoles a crear un colchón financiero en caso de que las condiciones adversas afecten a las explotaciones. Los pequeños campesinos pueden alquilar maquinaria con opciones de financiación flexibles, gracias a la creación de un centro de contratación colectiva.

Por supuesto, las nuevas tecnologías suponen una ruptura con los métodos agrícolas tradicionales, e incluso los agricultores más experimentados pueden necesitar aprender nuevas habilidades. En Nigeria, la Fundación de la Familia Ohaha capacita a los campesinos en prácticas agrícolas modernas.

“Esto incluye formar a los agricultores sobre la salud del suelo y diferentes tipos de técnicas agrícolas para mantener el ecosistema en condiciones adecuadas para su uso continuo”, según indicó John Ede, de la Fundación Ohaha, al Foro FSN.

Iniciativas centradas en compartir recursos como estas son fundamentales para lograr que los agricultores de las zonas rurales estén preparados para hacer frente a los efectos del cambio climático.

La FAO considera que la innovación es la fuerza motriz central para lograr un mundo libre del hambre y la malnutrición. Como demuestran estos relatos de los miembros de nuestro Foro FSN, las buenas prácticas agrícolas, la tecnología y la innovación tienen un potencial formidable para ampliar el acceso al agua limpia, la energía, los alimentos y el conocimiento, dando a las comunidades las herramientas para sobrevivir en condiciones cambiantes y allanando el camino para un mundo con #HambreCero.


Más información

2. Zero hunger, 13. Climate action, 15. Life on land