Cinco razones por las que los dátiles son un alimento importante para el futuro


Por qué nuestros sistemas alimentarios deben prestar atención a las frutas y hortalizas infrautilizadas

Hoy en día los sistemas alimentarios dependen demasiado de un número muy reducido de cultivos. Las especies y variedades de cultivos locales nutritivos pueden diversificar nuestras dietas y sistemas alimentarios. ©szefei/shutterstock.com

28/11/2019

Nuestros sistemas alimentarios no están funcionando como deberían. Más de 820 millones de personas siguen padeciendo hambre en nuestro planeta. Al mismo tiempo, existe una epidemia de obesidad a nivel mundial. El acceso, en términos de disponibilidad y precios, a alimentos saludables es un factor importante en ambas situaciones. El limitado número de alimentos que producimos, las formas en que los cultivamos y transportamos, así como las maneras en que los distribuimos pueden mejorarse en gran medida. Los cambios en estos sistemas pueden suponer el ahorro de recursos naturales, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el acceso a un mayor número de alimentos por parte de los consumidores, especialmente los grupos vulnerables.

Existen numerosas soluciones disponibles. Se están volviendo a considerar formas de cultivar y producir alimentos tradicionales y comprobadas a lo largo del tiempo. Se están revitalizando las culturas que otorgan valor a los alimentos y el respeto a estos. Se está centrando una mayor atención en frutas y hortalizas que han pasado desapercibidas a nivel mundial. Existe una amplia gama de alimentos que encajan en esta descripción, pero uno en especial son los dátiles.

Aquí hay cinco razones por las que los dátiles deben tener un papel más importante en el futuro de la alimentación:

1. Los dátiles son nutritivos

Los dátiles son ricos en hierro, potasio, calcio y magnesio y son una fuente importante de fibra. También tienen un elevado contenido de calorías, lo cual los convierte en una excelente fuente de energía. Por su sabor dulce, los dátiles también son una alternativa adecuada a los azúcares refinados. Recurrir a opciones nutritivas naturales, como las frutas, en lugar de alimentos ultraprocesados es uno de los factores que pueden ayudar a revertir la tendencia de la obesidad. Más de 2 000 millones de personas en el mundo sufren sobrepeso. Nuestros sistemas alimentarios actuales facilitan cada vez más que las personas elijan opciones más baratas y más rápidas que generalmente tienen un contenido más elevado de grasa, sal, azúcar y calorías. El incremento de la disponibilidad de frutas y hortalizas frescas puede ayudar a que las personas elijan opciones más saludables. Las opciones como los dátiles secos, que duran varios meses, son un buen ejemplo de alternativa rápida y nutritiva. Su prolongada vida útil también ayuda a reducir al mínimo las pérdidas de alimentos.

2. Los dátiles tienen un potencial sin explotar

Actualmente nuestros sistemas alimentarios dependen demasiado de un número muy reducido de cultivos. A lo largo de la historia de la humanidad, se han cultivado unas 6 000 especies de plantas destinadas a la alimentación. En la actualidad, solo ocho de ellas suministran más del 50 % de nuestras calorías diarias. En una situación de cambio climático que aumenta la vulnerabilidad de la producción de alimentos, no podemos depender de un número tan reducido de cultivos para alimentar a una población cada vez mayor. Existen numerosos cultivos tradicionales muy nutritivos, adaptados a las condiciones locales y resilientes ante las variabilidades del clima. Estos son cada vez más importantes para diversificar nuestros sistemas alimentarios y proporcionar la amplia variedad de nutrientes que necesitamos para llevar una vida sana. Aunque los dátiles son un alimento muy conocido en muchas partes del mundo, solo se comercializan internacionalmente determinados tipos de dátiles.

La palma datilera se ha cultivado durante más de 5 000 años. Debido a los nutrientes y calorías que aportan los dátiles, estas frutas han proporcionado seguridad alimentaria a las poblaciones que viven en el desierto. Izquierda: ©Proyecto de desarrollo en Siwa occidental; Derecha: ©Axel Álvarez/shutterstock.com

3. Los dátiles forman parte de un vasto patrimonio cultural

La palma datilera se ha cultivado en Oriente Medio y África del Norte durante más de 5 000 años. Debido a los nutrientes y calorías que aportan los dátiles, estas frutas han proporcionado seguridad alimentaria y nutricional a las poblaciones que viven en el desierto y otras zonas áridas.

En todo el mundo, la alimentación y la agricultura constituyen una parte importante de las culturas y las identidades. Para celebrar y conservar este patrimonio, la FAO diseñó el Programa de Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial (SIPAM) con el fin de otorgar reconocimiento a lugares que hubieran mantenido tradiciones de cultivo y cosecha de alimentos únicas y bien adaptadas a los terrenos y el clima locales. Un buen ejemplo de SIPAM es el oasis de Siwa, en Egipto, que demuestra precisamente el ingenio de los agricultores para adaptar la agricultura a condiciones difíciles. En este lugar, las palmas datileras cultivadas se intercalan con frutas, hortalizas, cultivos forrajeros y, en ocasiones, cereales en una estructura de cubierta de tres niveles donde las palmas datileras ocupan el nivel más elevado. Este sistema de múltiples niveles crea un microclima que permite cultivar otros alimentos bajo las palmas, conservando así la valiosa agua.

4. Las palmas datileras toleran condiciones ambientales difíciles

Egipto, Irán, Argelia y la Arabia Saudita son los mayores productores de dátiles del mundo y todos ellos padecen escasez de agua. La palma datilera puede crecer en climas cálidos y áridos y tolera el agua salada. Estas cualidades le permiten cultivar y ofrecer una fuente de alimentos incluso en condiciones ambientales extremas como, por ejemplo, las de los desiertos.

Egipto, el Irán, Argelia y la Arabia Saudita son los cuatro productores principales de dátiles a nivel mundial. ©Rawpixel/shutterstock.com

5. Los dátiles resultan importantes para los medios de vida

La producción de dátiles es un sector que reviste importancia no solo para la seguridad alimentaria y nutricional de las personas que viven en zonas rurales, sino también para sus medios de vida. Sin embargo, en los últimos 30 años estos medios de vida se han visto amenazados por el picudo rojo de la palmera, la plaga más destructiva de este tipo de árboles a escala mundial. El picudo rojo de la palmera se originó en Asia sudoriental y se ha propagado rápidamente a otras regiones. Las infestaciones por el picudo rojo de la palmera, que se alimenta de los árboles desde el interior, son especialmente difíciles de detectar durante las primeras fases. La FAO está desarrollando una aplicación para dispositivos móviles, SusaHamra, destinada a ayudar a agricultores de todo el mundo a recopilar información a la hora de examinar palmas para determinar si están infectadas por esta plaga y tratarlas. La FAO también está combinando la teledetección con la inteligencia artificial para situar en un mapa las palmas y realizar un seguimiento de la propagación de esta plaga a fin de ayudar a salvaguardar los medios de vida en toda la región del Cercano Oriente y África del Norte.

Otra iniciativa importante es la emprendida por la FAO y la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) para ayudar a sensibilizar sobre la importancia de proteger los recursos vegetales de las plagas y las enfermedades y promover un comercio internacional seguro mediante la celebración del Año Internacional de la Sanidad Vegetal en 2020. Esta celebración resulta esencial no solo para sensibilizar acerca de la seguridad alimentaria y nutricional, sino también sobre la conservación de la biodiversidad y la restauración de ecosistemas saludables, especialmente en zonas muy áridas.

En junio de 2019, la FAO acogió un evento organizado por el Reino de la Arabia Saudita para promover los beneficios de la producción de dátiles en el desarrollo económico, medioambiental y social. Se están celebrando debates para examinar cómo pueden repercutir los cultivos tradicionales y locales en el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (ODS 2).

Es el momento de reconsiderar nuestros sistemas alimentarios, centrarnos en cultivos infrautilizados a nivel mundial, revitalizar las prácticas indígenas y concentrar la atención en la nutrición y no únicamente en la alimentación. Nuestro planeta y nuestro organismo lo necesitan. Con la participación de todos los actores, podemos lograr el objetivo #HambreCero y los ODS.


Más información

2. Zero hunger, 3. Good health and well-being