Mejores datos, mejores decisiones y mejores bosques


Para tomar buenas decisiones, se requiere información fiable y para proteger los bosques, se requieren actividades de vigilancia forestal.

Los bosques de todo el mundo se encuentran en situación de riesgo. Tener información sobre los bosques puede concienciarnos sobre lo que está en juego y ayudarnos a reducir la deforestación y mejorar la ordenación forestal. ©FAO/Adriane Tobias

14/10/2020

Todos sabemos que, para tomar buenas decisiones, necesitamos buenos datos. Esto queda patente en nuestro día a día. ¿Cómo podemos elegir qué ponernos por la mañana sin saber si lloverá o no? ¿Cómo encontraríamos el camino al trabajo sin un mapa? ¿Por qué iríamos a comprar si no supiéramos que el frigorífico está vacío?

Para tomar decisiones, necesitamos información, sobre todo cuando intentamos resolver problemas complejos. Los bosques albergan la mayor parte de la biodiversidad de la Tierra y nos proporcionan agua, medios de vida y alimentos. Sin embargo, la deforestación y la degradación de los bosques se siguen produciendo a un ritmo alarmante. La reducción de la deforestación y la gestión sostenible de los recursos forestales mundiales son algunos de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Como en las decisiones simples que tomamos a diario, necesitamos información para ser conscientes de lo que está en juego y para poder solucionar el problema. La FAO proporciona apoyo técnico e instrumentos innovadores a los países para ayudarles a recabar los datos que necesitan a fin de vigilar y proteger sus bosques.

A continuación, se exponen algunos de los logros importantes que demuestran que se pueden hacer progresos reales teniendo mejor información sobre los bosques:

Los datos obtenidos de la vigilancia forestal han permitido a los países reducir la deforestación y mejorar la gestión de los bosques.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales del Brasil ha venido estudiando la deforestación en la vasta superficie del Amazonas desde la década de 1980. A principios de los años 2000, cuando los datos mostraron que la deforestación había alcanzado el grado de crisis, la sociedad civil, tanto en el Brasil como en el resto del mundo, se indignó. El Gobierno actuó con determinación y en los años siguientes se sucedieron una reforma jurídica, un cambio en la aplicación de las leyes, nuevos incentivos fiscales, la creación de nuevas zonas protegidas y la adopción de medidas innovadoras de colaboración con el sector privado. En el proceso de toma de decisiones de varias de estas actividades se utilizan directamente datos de vigilancia forestal del Brasil. Entre 2005 y 2014, los índices de deforestación se desplomaron alrededor del 70 %.

Viet Nam también transformó su sector forestal al adoptar una economía basada en el mercado. La cubierta forestal del país había venido disminuyendo durante decenios, pero a principios de la década de 1990, Viet Nam decidió introducir un sistema de explotación maderera más cuidadoso y estableció cuotas a partir de los resultados del inventario forestal. Desde entonces, la FAO ha prestado apoyo a la elaboración de inventarios forestales en Viet Nam a través de una serie de programas de asistencia técnica. Asimismo, Viet Nam puso en marcha extensos programas de plantación de árboles, utilizando las mismas capacidades técnicas que se empleaban en la elaboración de los inventarios forestales, para determinar los sitios de plantación y dar seguimiento a los progresos realizados. La pérdida neta de bosques se ha detenido y la superficie forestal de Viet Nam ha ido en aumento desde entonces.

Los bosques pueden ser una fuente sostenible de madera si se gestionan con cuidado. Para ello, se necesitan datos sobre la superficie forestal, las especies y su crecimiento y rendimiento. Arriba a la izquierda: © EnvatoElements; abajo a la derecha: © ONU-REDD

Los datos a medida ayudan a los países a proteger los bosques y mitigar los efectos del cambio climático.

Para que la vigilancia forestal tenga repercusión, no basta con disponer de datos exactos. Se trata de contar con información que responda a necesidades específicas y de comunicarla de forma clara a los encargados de tomar decisiones. La información solo es útil si se comunica de forma pertinente y específica.

Antes de prestar asistencia técnica a los Estados Miembros, los expertos en vigilancia forestal de la FAO consultan con las partes interesadas para entender sus necesidades. Habida cuenta de que la lucha contra el cambio climático ocupa una posición destacada en la agenda mundial, hay una gran demanda por seguir la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los bosques.

La FAO ha ayudado a más de 45 países a elaborar sistemas nacionales de seguimiento forestal, aportando datos e información con vistas a mejorar la gestión forestal, reducir la deforestación y la degradación de los bosques y dar respuesta a la necesidad urgente de mitigar los efectos del cambio climático. Es necesario cuantificar el almacenamiento de carbono, las emisiones de gases de efecto invernadero y la absorción de carbono debida al crecimiento de los bosques. Los expertos técnicos de la FAO trabajan codo con codo con los expertos nacionales para planificar la recopilación de datos, analizar los resultados del inventario forestal, procesar las imágenes satelitales, estimar las emisiones y disponer lo necesario para la presentación de informes al respecto.

Por ejemplo, Papua Nueva Guinea ha invertido considerablemente en reducir las emisiones procedentes de la deforestación y la degradación de los bosques. Desde 2011, la FAO ha prestado apoyo en la elaboración de un sistema nacional de seguimiento forestal que pudiera hacer un seguimiento fiable de los progresos realizados. El país no solo ha elaborado una estrategia de mitigación de los efectos del cambio climático en los bosques, sino que también ha reducido las emisiones en más de nueve millones de toneladas en 2014 y 2015.

Los satélites nos permiten recabar una cantidad increíble de información sobre los bosques. En esta imagen de la provincia de Kalimantan oriental (Indonesia) de 2019, la deforestación es claramente visible en las manchas de color pardo claro que indican la presencia de tierras de nueva conversión. El color verde oscuro que las rodea es pluviselva. © Agencia Espacial Europea

El aumento de la disponibilidad de instrumentos de vigilancia forestal asequibles y de alto rendimiento a través de soluciones de código abierto.

Internet ha democratizado el intercambio y la difusión de información. En la actualidad, la vigilancia es más fácil y está más disponible para los países y partes interesadas gracias a las soluciones de código abierto. La FAO ofrece a los países varios instrumentos de vigilancia ambiental en beneficio de sus bosques.

Por ejemplo, la iniciativa de la FAO, Open Foris, proporciona instrumentos y plataformas en línea, gratuitos y de código abierto que ya han permitido que más de 30.000 personas de 180 países recopilen, analicen y comuniquen datos forestales. Open Foris incluye el Sistema de acceso de datos de observación de la tierra, procesamiento y análisis para la vigilancia de la superficie terrestre, una nueva plataforma en la nube que permite crear información crítica sobre bosques y cobertura forestal a partir de imágenes satelitales, que respalda las actividades dirigidas a hacer un seguimiento de los cambios en el territorio y de la deforestación y a adaptarse al cambio climático y mitigar sus efectos.

La FAO ha compilado docenas de ejemplos de países en los que los datos sobre vigilancia forestal han propiciado una mejor gestión y restauración de los bosques, en una nueva publicación titulada Better data, better decisions – towards impactful forest monitoring (Mejores datos, mejores decisiones: lograr que la vigilancia forestal tenga los efectos previstos). Los ejemplos que se compilan aquí ayudarán a respaldar a los países para que logren una mejor toma de decisiones para los bosques.

“Este es el momento de reproducir estas experiencias positivas, refinar nuestros planteamientos sobre vigilancia forestal y velar por que nuestros esfuerzos tengan un efecto catalizador y hagan posible la adopción de medidas en favor de los bosques y el clima, que tan necesarias son”, dice Julian Fox, Jefe de equipo para la vigilancia forestal en los países.

Si queremos conservar los bosques del mundo, es fundamental hacer un seguimiento preciso de los bosques. Nos encontramos en el último decenio para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) antes de 2030 y, según se indica en la Evaluación de los recursos forestales mundiales de la FAO, aún nos queda mucho por hacer para cumplir el indicador 15.2.1 de los ODS, relativo a la gestión sostenible de los bosques. Sin embargo, la información nos puede ayudar a asegurar que vamos por el buen camino. La FAO está decidida a ayudar a los países a recopilar datos, hacerlos accesibles y poner en práctica las estrategias de gestión forestal correctas y basadas en la ciencia. Detener la deforestación forma parte de la tarea de lograr un mundo mejor, no solo para nuestra generación, sino para las generaciones futuras.


Para obtener más información:

9. Industry innovation and infrastructure, 13. Climate action, 15. Life on land