El movimiento popular agroecológico que revoluciona las explotaciones de la India


La naturaleza puede ofrecer nuevas soluciones agrícolas

Un movimiento popular de agricultura natural se está difundiendo en diferentes comunidades de la India, ayudando a mejorar los medios de vida, los ingresos y la salud de los suelos. ©FAO/Francisco Martínez

16/10/2020

En la India, un movimiento popular centrado en la agricultura agroecológica se está extendiendo con rapidez. Los métodos agrícolas naturales, que surgieron en el estado meridional de Karnataka, fueron adoptados primero por decenas de agricultores, luego cientos, y en la actualidad los emplean cientos de miles de productores de toda la India. Pero ¿qué tienen de especial?

Los métodos naturales se han difundido con el apoyo del Programa de agricultura natural de la comunidad de Andhra Pradesh, una iniciativa agrícola puesta en marcha por el gobierno estatal con la competencia técnica de la FAO. El programa fomenta la agricultura sin productos químicos que conlleva, en cambio, el uso de plaguicidas botánicos de producción local y métodos de cultivo innovadores que previenen los brotes de plagas y enfermedades de forma natural. Estos métodos han permitido a los agricultores reducir considerablemente los costos de producción y ayudan a poner fin al ciclo de la deuda en el que a menudo quedan estancados al depender de costosos plaguicidas y fertilizantes químicos.

La historia de Kakani

Kakani Sivannarayana solía cultivar únicamente bananos en su parcela de tierra. Dar prioridad al cultivo más rentable era la única manera en que podía costear la utilización de plaguicidas y fertilizantes químicos.

Irónicamente, sin embargo, estos caros productos químicos dañaban la tierra y hacían que el suelo quedara agotado de nutrientes y diversidad microbiológica, como por ejemplo bacterias y hongos útiles. Con el tiempo, esto reduce la productividad de la tierra, lo que implica un menor rendimiento para Kakani.

Cuando oyó a los productores vecinos hablar de la agricultura agroecológica, creyó que valía la pena intentar una transición hacia un sistema de cultivo más natural.

“Resultaba caro utilizar siete u ocho sacos de fertilizantes. Ahora que uso métodos agrícolas naturales, simplemente conllevan drava jiwamrut y ghana jiwamrut [dos bioestimulantes naturales preparados con ingredientes disponibles a escala local, como estiércol y orina vacunos, caña de azúcar, harina de legumbres y un puñado de tierra], que son muy baratos. Por eso practico la agricultura natural: bajos costos y mejores ingresos”, señala Kakani.

Kakani ha visto los beneficios que ofrecen los métodos agrícolas naturales, y está animando a sus vecinos a aplicarlos en sus fincas también. ©FAO/Francisco Martínez

“Cuando utilizábamos fertilizantes químicos, nuestros suelos eran compactos como una carretera de cemento. Los suelos no podían absorber agua, y los gastos seguían sumándose. Sin embargo, tras la adopción de prácticas agrícolas naturales, los suelos son más blandos y los bananos son más sabrosos. Además, los productos se mantienen frescos durante más tiempo”, afirma Kakani.

La agricultura natural no solo redujo sus costos, sino que también aumentó sus ingresos y la salud de sus suelos gracias al cultivo intercalado, un método consistente en cultivar en la misma tierra varios cultivos compatibles. El objetivo es utilizar las sinergias naturales de las plantas de manera eficiente a fin de mejorar el rendimiento. Por ejemplo, un cultivo puede aportar al suelo de forma natural los nutrientes que otro cultivo necesita para crecer o quizá actuar como trampa o repelente de las plagas que afectan a otro cultivo.

“Con la agricultura química podíamos cultivar un solo cultivo. En la agricultura natural también se producen cuatro o cinco cultivos intercalados, como tomates, berenjenas, pimientos y legumbres, que aportan ingresos adicionales y nutrición”.

El éxito de la producción agroecológica en la finca de Kakani lo motivó a alentar a otras personas de su aldea.

“Los invité a cavar mis suelos para saber cuántas lombrices había en comparación con los campos en que se utilizan fertilizantes químicos”, indica Kakani.

Las lombrices proliferan en los suelos sanos y, a su vez, los hacen aún más sanos, aumentan su disponibilidad de nutrientes, promueven un mejor drenaje y crean una estructura del suelo más estable, lo cual contribuye a mejorar la productividad de las explotaciones. Como no es de sorprender, afirma Kakani, “comprobamos que había muchas más lombrices en los campos agrícolas naturales”.

Con la ayuda de la FAO, Kakani ha creado su propia escuela de campo para agricultores a fin de ayudar a difundir las técnicas exentas de productos químicos. ©FAO/Francisco Martínez

Métodos naturales para un futuro mejor

Desde entonces Kakani ha sido reconocido por el éxito que tuvo con los métodos agrícolas naturales, recibió apoyo de la FAO y el gobierno estatal para convertirse en capacitador y creó una escuela de campo para agricultores en su aldea con miras a ayudar a otros productores a emplear los métodos y aprender por cuenta propia. En la actualidad, Kakani también administra una tienda dedicada a la gestión sin plaguicidas, que contribuye a suministrar a los agricultores soluciones naturales de origen local para el manejo de plagas y suelos.

Numerosas prácticas agrícolas comunes utilizadas actualmente en todo el mundo, como el monocultivo o la dependencia excesiva de los productos químicos, no son sostenibles. Degradan los suelos, ejercen presión sobre los recursos hídricos y afectan a las ganancias, la salud y los medios de vida de los agricultores. Los métodos agrícolas naturales demuestran que existe una alternativa.

Gracias a Kakani y otros pioneros como él que difunden esta solución natural, los pequeños productores gastan menos en insumos, obtienen mayores rendimientos y condiciones agrícolas más sostenibles, por no hablar de los alimentos exentos de productos químicos que ofrecen a los consumidores. La promoción del uso de estas prácticas simples y naturales allana el camino para lograr un sector agrícola más sostenible y transformar positivamente nuestro planeta.

Detrás de nuestros alimentos, siempre hay alguien que los produjo, plantó, cosechó, pescó o transportó. En este Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre, aprovechamos la oportunidad para agradecer a estos #HéroesDeLaAlimentación, los cuales, independientemente de las circunstancias, continúan suministrando alimentos dentro y fuera de sus comunidades, ayudando a cultivar, nutrir y preservar nuestro planeta.


Más información

2. Zero hunger, 8. Decent work and economic growth, 15. Life on land