FISHERY COUNTRY PROFILE

Food and Agriculture Organization of the United Nations

FID/CP/ARG

fao

Agosto 2005

PROFIL DE LA PÊCHE PAR PAYS

Organisation des Nations Unies pour l'alimentation et l'agriculture

RESUMEN INFORMATIVO SOBRE LA PESCA POR PAISES

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

LA REPÚBLICA ARGENTINA


I. DATOS GEOGRÁFICOS Y ECONÓMICOS GENERALES 

Superficie:

 2.8 Mill km2

Plataforma continental (hasta 200 m):

769.400 km²
 

ZEE

1.164.500 km2

Aguas interiores (1)

51.120 km2

Superficie continental americana (2)

2.791.810 km2

Extensión del litoral continental

4.725 km

Población (Censo 2003)

38.428.000 de habitantes

PIB a precios de mercado (2004) (3)

$EE.UU. 151.298 Millones

PIB pro cápite (2004) (3)

$EE.UU. 3.740

PIB agrícola (3)

$EE.UU. 8.260 Millones

PIB pesquero (3)

$EE.UU. 192 Millones

(1)  embalses y lagunas de más de 4 km2 y Río Paraná

(2)  Instituto Geográfico Militar

(3) MRECIyC-Centro de Estudios Internacionales

II. DATOS SOBRE LA PESCA

Balance de productos (2003):

  

2004

Produccion

en peso vivo

Importaciones en peso vivo

Exportaciones

Oferta total

Oferta pro cápite

 

Miles tn

Miles tn

Miles tn

Miles ton

Kg/año

Pescado para consumo humano directo (1)

916.2

22.1

687.6

250.7

6.5

Pescado para piensos animales y otros usos (2)

 

 

 

 

 

  (1)  Pesca marítima. Estimado.

(2)  La mayor parte de la producción proviene de recortes, salvo en el caso del sábalo (pez de aguas dulce). No se dispone de datos para esta información.

Empleo previsto (2003)

 

i) Sector primario ( pesca marítima):

15.234

ii) Sector secundario:

S/D Se está realizando el Censo Nacional Económico, a partir del cual se podrá disponer de datos

Comercio Año 2004:

 

Valor de las importaciones pesqueras:

$EE.UU. 43.714.583

Valor de las exportaciones pesqueras:

$EE.UU. 816.622.438


III. Estructura del sector pesquero

1. Generalidades

Una serie de características otorgan a Argentina condiciones favorables para el desarrollo de la pesca marítima. Tiene una extensa costa sobre el Atlántico Sudoccidental y, consecuentemente, una amplia ZEE; su plataforma continental es de gran extensión, condición propicia para las especies demersales, aunque también tiene concentraciones importantes de peces pelágicos, siendo los recursos pesqueros de gran accesibilidad. Las aguas que cubren la plataforma son de origen subantártico, entrantes por el talud, las que se mezclan con aguas de descarga continental presentes a lo largo de la costa.

Al nivel internacional en 2003 Argentina ocupa el puesto 22 entre los principales productores, con el 1% de las capturas mundiales.

En la actualidad el sector pesquero se enfrenta con limitaciones para su desenvolvimiento, determinadas por el hecho de que varios de sus recursos más importantes han sido sobreexplotados, en particular la merluza común (Merluccius hubbsi), requiriéndose, para recuperar una actividad sustentable, la adopción de medidas de ordenación altamente restrictivas. Esta especie históricamente ha estructurado productivamente el sector. Por otra parte, el esquema productivo es dependiente en buena parte de recursos con ciclo de vida cortos como el calamar (Illex argentinus) y el langostino (Pleoticus muelleri), que pueden presentar variaciones anuales de importancia en su posibilidad de captura, debidas no solamente a particularidades de sus ciclos de vida, sino a cambios en las condiciones medioambientales.

Al mismo tiempo, en Argentina hay especies muy valorables, tanto por la apreciación del mercado como por la biomasa capturable, que permitirían un crecimiento en la actividad, para lo que se requiere profundizar la investigación del comportamiento de las mismas, incorporar la tecnología adecuada de captura y procesamiento y abrir o consolidar mercados.

El sector pesquero cuenta actualmente con una estructura de extracción y procesamiento de magnitud importante, distribuida en todo el litoral marítimo.

La actividad se orienta básicamente a la exportación, siendo poco relevantes los valores de importación.

La evolución en los últimos 15 años se ha caracterizado por cambios estructurales significativos, relacionados con modificaciones en la participación relativa de las distintas especies en las capturas, en la composición de la flota y en la importancia relativa de las distintas provincias con litoral marítimo, así como en el perfil de los actores privados. Estos cambios estructurales se asocian con cambios en la escala de producción, basados en principio en el aumento del número de buques y su capacidad de pesca. La flota de bandera argentina en su actual esquema de operatoria, está claramente sobredimensionada, en particular respecto de especies como la merluza común, tanto en relación con la sostenibilidad de los recursos como con la rentabilidad del negocio. Debe señalarse que el sector se asienta en la flota industrial, y el aludido incremento en el número de buques corresponde particularmente a los estratos de la flota de altura. En los últimos años el sobredimensionamiento se observa también en las plantas en tierra, particularmente en ciertas localizaciones, con el efecto inevitable de impulsar el crecimiento de las capturas para asegurar su abastecimiento, más allá de la respuesta posible de los recursos pesqueros.

En cuanto a la Acuicultura, a partir de la década del ´90 empieza a verse como una actividad comercial; si bien mantiene un crecimiento sostenido, el nivel de producción está a niveles aún muy bajos. Sin embargo, hay condiciones naturales y se está desarrollando la investigación y la capacitación como para incrementar su aporte a la economía nacional y particularmente al desarrollo de las economías regionales.

La pesca en aguas interiores mantiene básicamente su carácter artesanal. La mayo actividad se desarrolla en los grandes ríos correspondientes a la Cuenca del Plata, manifestando una tendencia creciente desde inicios de la década de los 90. Su destino es el consumo interno, básicamente regional, y algunas especies están incorporadas a la canasta de exportaciones.

2. Subsector pesca marítima

a. Perfil de las capturas

La serie de datos sobre desembarques en los últimos 15 años muestra una tendencia creciente hasta 1997, año en el que se alcanza el valor más alto de la misma, con 1.300.000 tn. A partir de ese momento se produce una abrupta caída hasta el año 2000; se estabilizan entonces los desembarques, con un promedio para el período 2000-2004 de 865.736 tn.


FAO

Año

Merluza

Polaca

Merluza

Abadejo

Anchoita

Merluza

Calamar

Langos-

Desemb.

 

Hubbsi

 

De cola

 

 

Negra

 

tino

Totales

2000

193,701

61,313

123,684

15,166

12,158

7,771

279,046

37,150

855,173

2001

249,444

54,311

111,836

19,633

12,808

6,410

230,272

78,842

877,908

2002

358,819

42,453

98,722

17,794

21,324

8,164

177,314

51,410

882,994

2003

334,098

44,584

97,773

14,601

28,428

5,652

140,938

52,896

839,509

2004

416,739

50,216

116,944

17,101

37,266

2,348

76,485

27,127

873,100

Más del 70% de las capturas corresponde en 2004 a 5 especies de peces: merluza común 48%, merluza de cola (Macruronus magellanicus) 13%, polaca (Micromesistius australis) 6%, anchoita (Engraulis anchoita) 4%, abadejo (Genypterus blacodes) 2%; el calamar aporta un 9% y el langostino el 3%.

El comportamiento de los desembarques muestra en los años anteriores notables diferencias respecto del año señalado. En 1997 el calamar explicaba el 31% de las capturas; en 2000, en tanto la merluza común había bajado su participación del 65% (1990/91) al 23%, la merluza de cola había incrementado la propia del 1% al 14%. El langostino llegó a representar el 9% en 2001, con un valor record de 78.800 tn.

Durante el período de alza en la serie de los desembarques, se produjo un incremento significativo en el número y capacidad de captura de la flota de arrastreros medianos y grandes (en especial congeladores), cuya especie objetivo era la merluza común. Aumentó marcadamente el número de buques poteros, dirigidos al calamar, en lo que contribuyó la puesta en vigencia de un régimen de charteo, que permitía el arrendamiento a casco desnudo o fletamiento a tiempo de este tipo de buques por parte de empresas nacionales (no vigente actualmente; sólo se mantienen buques locados a casco desnudo en condiciones específicas). También se incorporaron buques con instalaciones para la producción de surimi y palangreros con merluza negra (Dissostichus eleginoides) como especie objetivo.

Este proceso llevó a poner en riesgo varios recursos. Se produjo la baja abrupta de los desembarques del año 2000 de merluza común. Esta especie fue declarada en emergencia primero por Ley y luego por Decreto de Necesidad y Urgencia que aún mantiene su vigencia. Hay que considerar la relevancia de la especie para el sector productivo y la dependencia de la actividad industrial respecto de la misma. En los últimos 4 años se ha mejorado la posibilidad de capturas (en el stock sur), a partir de las medidas de ordenación restrictivas establecidas, de la mejora en el funcionamiento del sistema de vigilancia ( monitoreo satelital) y en el comportamiento de la especie, con años de robustos reclutamientos.

La polaca, utilizada como materia prima por los buques surimeros vio disminuida su biomasa. El estado del abadejo viene empeorando en los últimos años; siendo especie acompañante en el arrastre de otras especies demersales, particularmente de la merluza, su evolución está ligada a las variaciones en el esfuerzo aplicado a la misma; por otra parte, los buques palangreros también tienen al abadejo como objetivo, y se considera que no puede aumentarse el esfuerzo de esta flota para no acelerar el proceso de deterioro del recurso y aumentar el riesgo de colapso. Una situación particularmente preocupante se observa en la merluza negra, cuyas perspectivas no son claras, como consecuencia de haber intentado generar una pesquería sin contar con la necesaria y suficiente investigación sobre el recurso (esta especie alcanzó 18.000 tn de desembarques en 1995).

En los valores de la serie de calamar y langostino se observan fuertes variaciones, por las causas ya expresadas en el planteo general del sector; en el caso del calamar, probablemente influya la respuesta oportunista del recurso frente a la declinación de la merluza común, cuya zona de distribución comparte. Ambas pesquerías han adquirido un señalable grado de desarrollo. La flota de tangoneros, que opera sobre el langostino, tiene una dimensión tal que está afectando la rentabilidad empresaria, ante las fuertes oscilaciones en la biomasa capturable y consecuentemente en los rendimientos por buque. Esta pesquería tiene un fuerte componente regional, en tanto buena parte del recurso se localiza en el Golfo de San Jorge, de aguas compartidas por las provincias patagónicas de Chubut y Santa Cruz, las que han basado en los últimos tiempos fuertemente su actividad económica en los resultados favorables de la explotación de este recurso.

La merluza de cola aparece tardíamente en los desembarques, a pesar de ser una de las pocas especies que permiten un mayor nivel de explotación (la TAC para 2005 es de 200.000 tn). A medida que se fue avanzando en la técnica de captura y en el conocimiento de su procesamiento industrial, comenzó a tener importancia no sólo para la producción de surimi. Por otra parte, la crisis de la merluza determinó que la flota de mayor porte tuviera que reorientarse hacia otras especies, y la merluza de cola se presentó como una alternativa válida.

La anchoíta es otro recurso con bajo grado de explotación y capacidad de desarrollo, para el cual deben superarse ciertas limitaciones de mercado. En el caso del stock patagónico, para generar un mayor aprovechamiento, se requiere que el esquema de manejo incorpore los efectos de las posibles mayores capturas, en las especies con las que comparte habitat.

Dentro de los desembarques debe mencionarse el llamado “variado costero”, desde el punto de vista biológico un conjunto íctico del ecosistema costero hasta los 50 m de profundidad en la zona bonaerense; está conformado por las siguientes especies: corvina rubia (Micropogonias furnieri), pescadilla de red (Cynoscion guatucupa), pescadilla real (Macrodon ancylodon), pargo (Umbrina canosai), corvina negra (Pogonias cromis), lenguados (Paralichtidae), rayas (Sympterygia bonapartei, Raja castelnani), gatuzo (Mustelus schmitti), besugo (Parus pagrus), palometa (Parona signata), pez palo (Percophis brasiliensis), pez angel (Squatina argentina) brótola (Urophysis brasiliensis), mero (Acanthistius brasilianus), salmón (Pseudopercis semifasciata), congrio (Conger orbignyanus), lisa (Mugil sp.) saraca (Brovoortia aurea) y pejerey (Odonthestes sp.); adquiere importancia tanto por el valor de mercado de algunas especies como por el hecho de ser el sustento de la pesquería de pequeña escala y, en algunos casos artesanal de la zona bonaerense. Se trata en general de especies de bajas biomasas con características biológicas que las hacen altamente vulnerables. Corvina rubia, pescadilla, gatuzo y rayas costeras son las especies que más aportan a los desembarques del conjunto; para todas ellas se estima que las biomasas están en declinación y presentan signos de sobreexplotación.

Otra pesquería de interés es la de la vieira patagónica (Zygochlamis patagonica), dado su alto valor comercial. Los desembarques (en callos) de esta especie pasaron de 836 tn en 1989 a 6151 en 2004. Esta pesquería se desarrolló sobre la base de un plan de manejo específico y está actualmente monitoreada de manera permanente por el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, pesca y Alimentos de la Nación.

De acuerdo con los resultados del trabajo del INIDEP, los recursos pesqueros pueden agruparse en:

  • Efectivos que experimentan sobrepesca. Son aquéllos que están sometidos a una presión pesquera excesiva, siendo necesario proceder a su recuperación a partir de acotar el esfuerzo extractivo a las capacidades de soporte de las poblaciones naturales. Merluza, besugo, corvina rubia, pescadilla, merluza austral, polaca, merluza negra, centolla (Lithodes Santolla) en Tierra del Fuego, algunos condrictios.

  • Efectivos cuya explotación está próxima a los niveles máximos aconsejables, por lo que es necesario no incrementar el esfuerzo de captura sobre los mismos: abadejo, gatuzo, mero, salmón, centollón (Paralomis granulosa). Gatuzo, mero y salmón se encuentran comprendidos en el conjunto íctico “variado costero”. Esto hace necesario plantear un manejo del conjunto, en tanto la presión de captura sobre otras especies que lo conforman, aún cuando en sí mismas no estén en riesgo, puede afectar a aquéllas que sí lo están.

  • Langostino y calamar son especies particulares por tratarse de especies de ciclo de vida corto, que se ven afectadas, además, por cuestiones medioambientales, y requieren un manejo específico.

  • Recursos con posibilidades de desarrollo: anchoita y merluza de cola particularmente, a las que pueden agregarse caballa, castañeta y rubio. Hay especies que aún no están suficientemente estudiadas pero en las que se prevé posibilidad de incremento de capturas sin generar efectos perniciosos, como la sardina fueguina (Sprattus fuegensis), savorin (Seriolella porosa), granadero (Coelorhynchus fasciatus), congrio de profundidad (Bassanago albescens).

Un aspecto que hace de las pesquerías argentinas sistemas de difícil manejo, es la coincidencia en el área de distribución de las especies, particularmente de las más importantes: merluza-calamar, merluza-langostino, merluza negra-abadejo, merluza-abadejo y el ya mencionado variado costero. Por otra parte especies importantes tienen carácter transzonal, ya sea entre jurisdicciones provinciales, entre éstas y la jurisdicción nacional y dentro y fuera de la ZEE. Conforme a la Ley Federal de Pesca, las provincias con litoral marítimo, tienen el dominio y ejercen jurisdicción sobre los recursos vivos que pueblan sus aguas interiores y mar adyacente hasta las 12 millas medidas desde las líneas de base, siendo de dominio y jurisdicción exclusivos de la Nación los recursos vivos marinos existentes en las aguas de la ZEE y en la plataforma continental argentina, a partir de las 12 millas indicadas.

Las capturas de la flota de bandera argentina se realizan prácticamente en su totalidad dentro de la ZEE argentina; se efectúan operaciones de pesca en una franja en la zona adyacente a la misma y hay buques palangreros con autorización para la pesca en el área de CCMLAR.

En virtud del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, firmado en 1973 entre Argentina y la República Oriental del Uruguay, ambos países operan en una Zona Común de Pesca. La merluza común es la principal especie, participando en las capturas abadejo, castañeta, mero, palometa, brótola, anchoíta, besugo, gatuzo, pez palo, lenguado, condrictios y calamar.

Los desembarques a los que se ha hecho referencia, se concretan a partir de la operatoria de una flota que en 2004 tenía registrados 649 buques de distintas características.

La flota pesquera marítima puede clasificarse en:

 

 

DE ALTURA

COSTERA

ARRASTREROS

PALANGREROS

POTEROS

RADA/RIA

COSTERA

CONVENCIONALES

TANGONEROS

SURIMEROS

PARA VIEIRA

 

 

 

 

FRESQUEROS

CONGELADORES

 

 

 

 

 

La distribución de las capturas por tipo de flota, para años seleccionados se expone en el siguiente cuadro:

 

Flota costera

Flota de altura

Otros

Total

AÑO

 

 

Arrastreros

 

 

 

 

 

Rada/ría

Costera

Arrastre

Tangón

Surimi

Palangre

Poteros

 

 

2004

39762

81474

582759

24887

75089

2921

65774

434

873100

2003

37757

76421

487423

44412

57753

8465

127057

 

839288

2000

11272

48052

413643

36081

90958

6488

248679

 

855173

1997

31014

79742

771828

8116

84543

10267

355765

 

1341275

1989

76943

11843

376743

7023

24794

964

2140

128

500578

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En toneladas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poteros 1997 incluye 143.823 TN correspondientes a poteros charteados

 

 

 

 

Poteros 2000 incluye 144.742 TN correspondientes a poteros charteados

 

 

 

 

Flota de arrastre (tn)

 

 

 

 

 

 

 

 

Fresqueros

Congeladores

 

 

 

 

 

 

 

2004

350195

232564

 

 

 

 

 

 

 

2003

278492

208931

 

 

 

 

 

 

 

 

Fresqueros

Congeladores

 

 

 

 

 

 

 

2000

207156

206487

 

 

 

 

 

 

 

1997

331562

440266

 

 

 

 

 

 

 

1989

259417

117326

 

 

 

 

 

 

 

La clasificación responde a una combinación de atributos: autorización de alejamiento de puerto, método y arte de pesca, capacidad y tipo de procesamiento y frío.

Los buques de rada o ría, son pequeñas embarcaciones de una eslora promedio de 10 a 15 metros, con casillaje y motor interno, sin equipamiento de frío y con limitada autonomía. No están tecnológicamente actualizadas y son en general antiguas. Especies desembarcadas en 2004: variado costero (39.1%), anchoíta (2.5%), merluza común (33.8%) particularmente por la operación de buques en la región patagónica, rayas costeras (4.6%), langostino (2.5%), otros (17.4%).

Cabe hacer una aclaración en este tipo de flota. El Consejo Federal Pesquero ha definido la Actividad Pesquera Artesanal Marítima o Pesca Artesanal Marítima como toda actividad ejercida en forma personal, directa y habitual por pescadores y/o recolectores, realizada con embarcaciones menores o sin ellas y destinada a la captura, extracción y/o recolección de recursos vivos del mar. Se consideran embarcaciones menores: a) Botes de fabricación casera y cascos de construcción industrial, propulsados a remo, vela o motor fuera de borda; e) Embarcaciones de motor interno cuya eslora no supere los diez (10) metros debidamente habilitadas por la Prefectura Naval Argentina. Las Provincias podrán establecer excepciones técnicamente fundadas a la eslora mencionada en este inciso para embarcaciones artesanales. La reglamentación establecida por el Consejo abarca los siguientes actos de extracción o recolección, con intervención directa de los pescadores o recolectores, que se realicen desde tierra o mediante embarcaciones menores conforme con los máximos alejamientos y tiempos de ausencia que establezca la Prefectura Naval Argentina: a) mediante la utilización de redes playeras, trasmallos, redes agalleras, redes fijas, trampas, artes de anzuelo y cualquier otro arte no prohibido; b) por extracción manual mediante buceo desde la costa o embarcación; c) por recolección manual en la zona intermareal. Se define como pescador artesanal a toda persona física que desarrolle alguna de las actividades mencionadas. En los registros nacionales están incluidas, dentro de la flota de rada/ría, muchas embarcaciones que han sido incorporadas por las provincias como artesanales. Al no disponerse de datos completos sobre las capturas de estas últimas, se presentan inconvenientes al determinar la participación en las capturas por tipo de flota.

La flota costera presenta un nivel tecnológico más avanzado que la de rada/ría, los buques tienen entre 15 y 25 metros de eslora, con capacidad de bodega refrigerada o aislada. Composición de los desembarques de esta flota en 2004: variedades de costa (39.3%), abadejo (0.9%), anchoita (12.0%), merluza común (33.5%), rayas (7.6%), langostino (2%), calamar Illex (0.2%) y otros (4.6%). Según sea el tamaño de los buques, operan en algunos momentos del año de forma similar a la de rada/ría, y tienen en algunos casos comportamiento similar a la flota de arrastreros fresqueros de altura.

La flota de arrastreros convencionales de altura fresqueros está compuesta por buques con una eslora de 25 a 63 metros, con bodegas refrigeradas, equipamiento de navegación y detección, que utilizan redes de arrastre. La flota de arrastreros convencionales congeladores incluye buques con esloras de entre 30 y 100 m (mayor frecuencia entre 60 y 80m), cuentan con equipos para procesamiento y congelado. Unos pocos cuentan con planta de procesamiento de harina (habitualmente llamados factoría). La flota de arrastreros es merlucera por excelencia. En el cuadro siguiente se expone la composición de las capturas de esta flota en 2004. Debe señalarse que en ese año se establecieron restricciones para la captura de merluza de los buques congeladores, registrándose un desvío en su objetivo, especialmente en los de mayor tamaño, hacia la merluza de cola.

 

Merluza

Polaca

Meluza de cola

Abadejo

Anchoita

Merluza negra

Variado costero

Rayas

Calamar

Langostino

Otros

Fresq.

77.4

 

1.5

2.4

7.6

 

4.8

2

1.7

0.2

 

Cong.

44.7

1.9

35.5

3.0

 

0.6

0.3

1.1

1.9

 

11.1

Los tangoneros son arrastreros con eslora de entre 26 y 39 metros dedicados exclusivamente a la pesca del langostino con dos redes en forma paralela; pescan como by catch merluza común y otras especies próximas a la costa. En cuanto a los surimeros, buques de gran tamaño (más de 100 m de eslora) operan en las zonas más australes, capturando polaca y merluza de cola. Operan buques arrastreros con aparejos específicos para la pesca de vieira. Los palangreros, con esloras de entre 46 y 53 m, se dedican a la pesca de especies de fondo de alto valor comercial tales como merluza negra, abadejo, rayas de profundidad. La composición de las capturas de los palangreros en 2004 fue: merluza negra (35,2%), rayas (15%), abadejo (28.5%), merluza común (2.4%), otros (18.8%). Los poteros (en su mayoría con esloras entre 50 y 70 m) realizan una pesca muy selectiva, capturando exclusivamente calamar.

De acuerdo con los registros nacionales (no incluye la totalidad de los buques con permiso provincial), la flota pesquera argentina está conformada en 2005 de la siguiente manera:


FAO

Con permiso bajo el régimen de arrendamiento de poteros a casco desnudo: 15
(*) Incluye buques considerados artesanales por distintas provincias.

Buques artesanales (pesca marítima): 384 (la mayor parte corresponde a la provincia de Buenos Aires).

Conforme a los registros nacionales han operado en 2005:


FAO