RESUMEN INFORMATIVO SOBRE LA PESCA POR PAISES: LA REPÚBLICA DE SUDÁFRICA

FISHERY COUNTRY PROFILE Food and Agriculture Organization of the United Nations
FID/CP/ZAF

fao

Enero de 2001
PROFIL DE LA PÊCHE PAR PAYS Organisation des Nations Unies pour l'alimentation et l'agriculture

RESUMEN INFORMATIVO SOBRE LA PESCA POR PAISES

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

DATOS ECONÓMICOS GENERALES

Superficie (territorial):

1 219 912 km2

Superficie de la plataforma continental:

1 839 582 km2

Zona de pesca:

688 926 km2 (sin incluir las Isla del Principe Edward)

Longitud del litoral continental:

2 798 km

Población (1998):

39 357

PIB, paridad del poder adquisitivo (1999, est.):

$EE.UU. 296.100 millones

Gasto de consumo privado (paridad del poder adquisitivo)

$EE.UU. 6 900

PIB agrícola:

cifra no disponibles

 

 

Tipo de cambio indicativo (Sept. 2000):

$EE.UU. 1 = 7,50 rand

DATOS SOBRE LA PESCA

Balance de productos (1998, cifras preliminares):

 

Producción

Importaciones

Exportaciones

Suministro total

Suministro per cápita

 

Miles de toneladas (peso en vivo)

Kg/año

Pescado para consumo humano directo

348,9

66,4

164,2

151,1

6,38

Pescado para piensos y otros usos

215,0

38,0

34,0

219,1

-


 Empleo estimado:

 

 

 

Sector primario (incluida la acuicultura)

27 000 (aprox.)

Sector secundario.
(se incluye una estimación del número de pescadores artesanales, de subsistencia y semicomerciales. Además, hay uno 600 000 que practican la pesca deportiva)

100 000 (aprox.)

 

 

Comercio

 

Valor de las importaciones de pescado (1999):

$EE.UU. 55,7 millones

Valor de las exportaciones de pescado (1999):

$EE.UU. 260,1 millones


ESTRUCTURA Y CARACTERÍSTICAS DE LA INDUSTRIA

Pesca marina

Sudáfrica tiene un litoral de aproximadamente 2 798 km, que va desde el río Orange en el oeste, en la frontera con Namibia, hasta Ponta do Ouro en el este, junto a Mozambique. La plataforma costera occidental es muy productiva, lo mismo que otras regiones de corrientes ascendentes en otros lugares del mundo, mientras que la costa oriental lo es bastante menos, pero tiene una gran diversidad de especies, tanto endémicas como del Indo-Pacífico.

La pesca es un sector relativamente pequeño dentro de la economía nacional de Sudáfrica. Se estima que el sector pesquero aporta al producto interno bruto de Sudáfrica un total aproximado de 1 700 millones de rand (unos 227 millones de dólares EE.UU.) anuales en concepto de ingresos de venta al por mayor. Así pues, la contribución total al PIB nacional es < 1 por ciento. La expansión del sector pesquero está limitada por la capacidad productiva natural y por la sostenibilidad de los recursos marinos vivos.

Las pesquerías industriales de Sudáfrica comenzaron poco antes del cambio de siglo pasado y, posteriormente, el esfuerzo se intensificó rápidamente. En el decenio de 1960 las capturas de varias pesquerías sudafricanas habían superado los rendimientos sostenibles y se había observado un fuerte descenso de algunas poblaciones de gran importancia, lo que estimuló iniciativas para mejorar el nivel científico y la base para la ordenación de las grandes pesquerías.

Pesca demersal: La pesquería más valiosa desde el punto de vista comercial es la demersal, dominada por la pesca de arrastre en aguas profundas para la captura de merluzas del Cabo, Merluccius sp. Esta pesquería se desarrolló al comienzo del siglo pasado y creció rápidamente después de la segunda guerra mundial para alcanzar un máximo de más de 300 000 t en los primeros años setenta. Luego descendió, lo que llevó a la aprobación de una luz de malla mínima de mayor tamaño (en 1975) y a la declaración de una zona de pesca de 200 millas náuticas (en noviembre de 1977). El total de capturas admisibles pasó de 120 000 t en 1983 a unas 150 000 t en 1996. En 2000, el límite se fijó en 155 000 t.

La pesca con palangre demersal para la captura de rosada y merluza comenzó en 1982, alcanzó un máximo en 1985 y luego, cuando las capturas disminuyeron vertiginosamente, se detuvo en 1990. En la actualidad, la pesca de merluza con palangre se encuentra en un estado de agitación, con constantes conflictos relacionados con la asignación de derechos. En 2000 se concedieron más de 150 permisos para la pesca de merluza con palangre. No obstante, dados los actuales problemas de asignación de derechos, el futuro de este sector continúa siendo incierto. En los últimos años se han asignado unas 10 000 t del total de capturas admisibles de merluza a la pesca con palangre.

La pesca costera con palangre demersal se practica en la costa meridional y consiste fundamentalmente en pequeños arrastres de costado que pescan en aguas de menos de 110 m de profundidad en el banco Agulhas. Esta pesquería desembarca sólo el 6 por ciento de las capturas nacionales de merluza, pero casi el total de las capturas de lenguado. Ésta es, con gran diferencia, la especie más valiosa por unidad de masa desembarcada en Sudáfrica, aunque constituye sólo el 0,5 por ciento del total de las capturas demersales. En 1978, el total de capturas admisibles fue de 700 t, pero aumentó a 950 t en 1983. Desde entonces se ha reducido gradualmente a 872 t, a medida que se ha acumulado la información y se ha conseguido un modelo de los recursos más riguroso.

Una pequeña pesquería pelágica de arrastre opera dentro del sector demersal y trata de capturar exclusivamente jurel adulto Trachurus trachurus capensis, que es también capturado por la pesca con arrastre costera y de aguas profundas. Actualmente se ha decretado un límite anual superior precautorio de 35 000-58 000 t para las capturas de jurel con arrastre al este del cabo Hangklip.

La pesca pelágica es la más importante de Sudáfrica, por lo que se refiere al volumen desembarcado. Desde 1975 hasta 1990, el total de las capturas fluctuó entre 350 000 y 453000 t, excepto en 1987 y 1988 en que las capturas alcanzaron un promedio de 675 500 t, la cifra más elevada desde el comienzo de esta pesquería en los últimos años cuarenta. En 1990 y 1991, el volumen bajó a 250 000 t, el más bajo desde 1958; se recuperó hasta alcanzar las 450 000 t en 1992, y luego descendió de nuevo a sólo 214 000 t en 1996. Las capturas pelágicas fluctúan mucho debido a que la anchoa, especie de vida breve expuesta a enormes oscilaciones de reclutamiento, dominó las capturas desde el decenio de 1960 hasta 1996. La anchoa, utilizada para la producción de harina de pescado y aceite, ha sido la especie más importante desde 1966, en que la sobrepesca provocó el hundimiento de su población. La única otra especie que representa una parte significativa de las capturas pelágicas es el arenque redondo. Se trata de una especie más bien de aguas de altura que forma cardúmenes en mayores profundidades que la anchoa y la sardina, y por lo tanto no se encuentra al alcance de la actual flota de redes de cerco. Las capturas son poco frecuentes y muy variables y, aunque se ha estimado que esta especie podría mantener una pesquería de 100 000 t, se han conseguido pocos progresos para establecer métodos fiables que permitan garantizar capturas más sostenidas. Finalmente, los ejemplares juveniles de jurel y pez linterna permiten añadir ocasionalmente algunos miles de toneladas (en ocasiones hasta 25 000 t anuales) a la pesquería con red de cerco. En 2000 el total de capturas admisibles de anchoa se fijó en 291 000 t y el de la sardina en 126 000 t.

La pesquería de la langosta está basada en dos especies, una en el sur y otra en la costa occidental. Esta última se captura en aguas litorales con trampas y salabardos calados desde pequeñas embarcaciones, y también por submarinistas deportivos, mientras que la primera es una especie de aguas profundas capturada con palangres o trampas colocadas por grandes buques frigoríficos.

La pesquería comercial de langosta de la costa occidental se controla mediante contingentes asignados a compañías dentro de un total de capturas admisible subdividido por áreas geográficas. En abril de 1992 se decretó la reducción del tamaño mínimo que se puede capturar legalmente, que pasó de 89 a 75 mm de longitud del cefalotórax. El total de capturas admisibles se fijó en 2 200 t para la campaña de 1992/93, pero como la tasa de crecimiento somático se mantuvo baja, este total se ha reducido luego progresivamente:  1 700 t para la campaña de 1996/97, y 1 601 t en la de 1998/99.

La pesquería de langosta de la costa meridional comenzó en 1974. No se ha dispuesto ningún límite mínimo de talla, y se capturan ejemplares con longitud de cefalotórax de 60 mm o más. Como  ello significa que las hembras reproductoras gozan de poca protección, a partir de 1984 se estableció un total de capturas admisibles prudente de 450 t de masa de cola para contar con el número de adultos necesario para asegurar la producción suficiente de huevas y el reclutamiento. Posteriormente, la cifra subió a 475 t, pero ahora está en descenso. Para la campaña de 1998/99 el total de capturas admisibles se fijó en 382 t.

Pesquería de la oreja de mar: La pesca comercial de oreja de mar de Sudáfrica se mantuvo relativamente estable durante muchos años, controlándose mediante un contingente de masa total de unas 600 t. Esta pesquería se divide en siete zonas, pero la mayor parte de las capturas comerciales proceden de sólo cinco. Se fija una total de capturas admisibles para cada zona. Otros medios de proteger este recurso  son una temporada de veda y un límite mínimo de talla de 114 mm. Los submarinistas comerciales con licencia pescan desde pequeñas embarcaciones y utilizan el sistema "hookah" de suministro de aire, en que un compresor portátil envía aire a través de un tubo reforzado. La mayor parte de las capturas se enlatan o congelan y se exportan al Lejano Oriente, aunque la legislación estipula que el 10 por ciento debe venderse en Sudáfrica.

El lucrativo mercado del Lejano Oriente ha estimulado en los últimos años un aumento de la actividad pesquera ilegal. Al mismo tiempo, el número de buceadores que practican la pesca deportiva ha aumentado de forma constante, por lo que el total de esta forma de captura es ahora casi tan considerable como el de la pesca comercial. En  la temporada de 1996/97, el total de capturas admisibles había comenzado ya a disminuir (560 t de masa total), y en la de 1999/2000 las capturas comerciales se redujeron a 500 t.

La pesca con línea tiene en Sudáfrica tres componentes principales: la pesca con calamareras, la pesca de atún y la pesca deportiva y comercial en general.

La pesca con calamareras tiene como objetivo el calamar chokka. Después de su comienzo en 1983, esta pesquería creció rápidamente hasta que en 1987 se introdujo un sistema de permisos para las embarcaciones con el fin de limitar el esfuerzo de pesca. En la actualidad la flota dedicada a este tipo de pesca está integrada por unas 300 embarcaciones, en su mayoría pequeñas, como catamaranes, pero el esfuerzo se está intensificando y las tasas de capturas están disminuyendo. Este recurso está protegido por una temporada de veda de 3-5 semanas, cuando el desove se encuentra en el punto máximo (normalmente, en noviembre).

La pesquería comercial del atún comenzó en 1960. El método utilizado, que consiste en sujetar a una caña un señuelo o anzuelo con cebo mediante una corta línea, es el medio principal de explotación del atún blanco y, en menor medida, del rabil. Las capturas de atún de Sudáfrica suman unas 4 000 - 6 000 t al año. Ahora se sabe que el total de las capturas de atún blanco del Océano Atlántico supera el rendimiento máximo sostenible del 25 000 t y no es sostenible.

Las capturas de la pesca comercial con línea alcanzaron su máximo de 18 000 - 20 000 en los últimos años sesenta y primeros setenta, pero luego descendieron en forma constante hasta un total estimado de 7 300 t en 1985. Ello ocurrió a pesar de un aumento del esfuerzo de pesca, a medida que las antiguas embarcaciones fueron sustituidas por otras más pequeñas, rápidas y transportables. De esa manera, los pescadores pudieron concentrar el esfuerzo donde se encontraban los peces y seguir a las especies migratorias a lo largo de la costa, aumentando de esa manera eficazmente la presión sobre un recurso en retroceso. La disminución de las capturas, junto con un descenso de la talla media de los peces capturados, dio lugar a llamamientos en favor de la protección de estas poblaciones, y en 1984 se formó la South African Marine Linefish Management Association. Hoy, las medidas de ordenación incluyen los límites sobre las tallas mínimas y sobre el tamaño de las bolsas, períodos de veda y zonas vedadas (reservas marinas), pero las tasas de captura continúan disminuyendo a medida que aumenta anualmente el número de pescadores (comerciales y deportivos). Actualmente, este sector se encuentra en crisis y la autoridad estatal (Marine & Coastal Management) introducirá probablemente medidas considerables de control del esfuerzo de pesca en el futuro próximo. Entre ellas se encontrará probablemente la división del esfuerzo y la supresión de la intervención transectorial de los titulares de derechos, con separación clara entre los sectores de la pesca con línea de merluza, atún y otros peces.

La pesca con palangre de atún, tiburón y pez espada es un sector en evolución dentro de Sudáfrica. Tradicionalmente, el esfuerzo extranjero (sobre todo de Japón y Taiwán, provincia de China) ha sido el predominante, con unos 130 permisos anuales. En los últimos años, la intervención extranjera se ha racionalizado deliberadamente (69 permisos registrados en 2001) y la intervención local ha aumentado (30 permisos en 1999). La ordenación del sector se vio complicada por la necesidad de dividir el esfuerzo orientado al pez espada y a los túnidos. Hay una pequeña pesquería con palangre para la captura de tiburones, con unos 25 permisos en 2000.

Otras pesquerías marinas incluyen varias pequeñas pesquerías costeras con redes, la explotación de ostras silvestres y una pequeña pesquería de arrastre para el camarón en la costa de Natal.

El desarrollo de la pesquería de subsistencia y artesanal es actualmente objeto de debate, pero se prevé que en el futuro próximo se conviertan en sectores reconocidos.

Pesca continental

No hay pesca continental de importancia en Sudáfrica. La explotación con fines deportivos de los peces de agua dulce en los ríos y embalses del interior está muy generalizada, con pequeñas pesquerías de subsistencia en algunos lugares. No obstante, la mayor parte de las pesquerías de agua dulce o continentales están relacionadas con un numero limitado de actividades acuícolas.

Acuicultura

La acuicultura puede dividirse en Sudáfrica entre los cultivos de agua dulce y la maricultura. La acuicultura de agua dulce está gravemente limitada por el suministro de agua en condiciones aceptables. No obstante, el cultivo de la trucha o el salmón se practica en el Cabo occidental y en otras zonas altas de Sudáfrica, y en 1998 se exportó un total estimado de 1 120 t. Otras especies de agua dulce cultivadas en pequeña escala son el bagre Clarias gariepinus y la tilapia.

La maricultura es un sector en rápido desarrollo en Sudáfrica, con especial atención al mejillón, ostras, orejas de mar, algas marinas y camarón. La más arraigada es la acuicultura del mejillón, que aporta la mayor parte de las 4 000 t de la producción estimada. No obstante, muchas explotaciones de oreja de mar del Cabo Occidental, después de un período de desarrollo de 3 - 4 años, están comenzando a producir, sobre todo para la exportación al Oriente, y deberían impulsar la producción de la maricultura en el futuro próximo.

Utilización de las capturas

El total anual de las capturas fluctúa en función de las capturas de especies pelágicas (sobre todo de anchoa). El total de las capturas comerciales en 1995 fue de unas 580 000 t, con un valor de venta al por mayor de aproximadamente 1 700 millones de rand. En 1997 esta cifra se estimaba en 502 000 t y 2 100 millones de rand.

El grueso de la producción pesquera se consume en el interior, aunque el consumo medio per cápita de productos pesqueros en Sudáfrica es relativamente bajo en comparación con el de otras naciones pesqueras. No obstante, el sector se caracteriza también por su nivel considerable de comercio internacional, que ha dado lugar a una importante contribución neta al ingreso de divisas. Las exportaciones de productos pesqueros superan a las importaciones, lo que contribuye significativamente al comercio internacional de pescado blanco (exportación de la mayor parte de sus capturas de merluza) y también a los mercados de oreja de mar y langosta fresca y congelada. La producción de harina de pescado la absorbe casi por completo el mercado local y en los años en que las capturas pelágicas disminuyen se importa este producto en función de la demanda.

Las actividades del sector pesquero crean significativas oportunidades de empleo en las comunidades en que tienen lugar. Aunque las cifras no son recientes, se estima que el número total de personas empleadas en el sector comercial es de unas 26 000 - 27 000, distribuidas a partes más o menos iguales entre actividades marinas y territoriales. Además, cabe estimar razonablemente que otras 100 000 encuentran empleo en sectores afines, con dependencia exclusiva o parcial del sector pesquero en cuanto mercado para su oferta de lugares de almacenamiento, equipo y servicios. El suministro de equipo y servicios para el sector deportivo es otro complemento del empleo generado por las actividades de pesca en Sudáfrica.

No se dispone de información fiable con respecto al empleo en el sector de subsistencia.

Situación del sector

En el mejor de los casos, la pesca puede calificarse como actividad de alto riesgo. En Sudáfrica, desde la independencia y la transición a una nueva democracia, este sector se ha caracterizado por una constante inestabilidad. Ésta se ha creado en torno al proceso de transformación debido a la presencia de numerosos nuevos participantes (tradicionalmente, personas desfavorecidas) y a la pérdida o reducción de los derechos de los protagonistas tradicionales dentro de este sector.

La formulación de una nueva política de pesca comenzó poco después de la independencia en 1994 y culminó en una nueva política pesquera. Posteriormente, se promulgó una nueva Ley sobre los recursos vivos marinos, en septiembre de 1998 (que sustituyó de hecho a la antigua Ley de pesca marina) y a un nuevo conjunto de reglamentos de pesca.

Hay una falta constante de sistemas de observancia y control, aunque hay indicios de que las autoridades están corrigiendo lentamente el problema. No obstante, este factor, junto con la introducción y desarrollo de muchos nuevos participantes en las diferentes pesquerías así como la lenta distribución de derechos y permisos, ha sido un importante factor de desestabilización y encarecimiento para el sector de la pesca de la región.

En cuanto a la situación de las poblaciones de peces, algunos acontecimientos recientes han aumentado la presión sobre los recursos. La oreja de mar y la langosta de la costa occidental están  gravemente amenazadas por la pesca ilegal. En el sector de la merluza, hay todavía incertidumbre con respecto a los efectos que puede producir la pesca con palangre, añadida a una pesca con arrastre más tradicional. La pesca con línea no goza de condiciones más favorables, y está pendiente una importante reasignación de derechos, incluida una drástica reducción de unos 3 500 permisos (no se ha facilitado ninguna cifra concreta) y la división de este sector entre el atún, la merluza y los peces que se capturan con línea. Otro ejemplo de inestabilidad. En septiembre de 2000 se otorgaron 150 nuevos permisos (además de los 47 otorgados anteriormente ese mismo año). La concesión de estos derechos se ha visto paralizada luego, y los titulares de los derechos dejaron de pescar hasta que consiguieron que se reconsideraran sus apelaciones.

Los derechos de pesca de subsistencia y artesanal son objeto de acalorados debates.

Una nota más positiva es el general reconocimiento de la necesidad de restaurar la estabilidad en las pesquerías de Sudáfrica. En este sentido, se ha dictado una moratoria sobre la concesión de nuevos derechos, lo que permitiría conservar el statu quo en el año 2001. Además, hay iniciativas en curso para establecer un nuevo plan de ordenación relativo a la asignación de derechos, con el fin de reconocer derechos a largo plazo para mediados de 2001.

Función económica del sector pesquero

El sector pesquero de Sudáfrica no ocupa un lugar importante en la economía del país: aporta menos del 1 por ciento del PIB. No obstante, en el plano regional puede adquirir gran relevancia. El Cabo Occidental es centro de las pesquerías industriales y en zonas como Saldanha Bay y St Helena Bay la  pesca es la principal fuente de empleo. Otros grandes centros donde el empleo y la generación de ingresos basados en la pesca desempeñan un papel considerable son Ciudad del Cabo, Mossel Bay y Port Elizabeth.

Tradicionalmente, la pesca ha realizado una aportación considerable a los medios de subsistencia de las comunidades costeras, que se extienden desde Port Nolloth en la costa occidental hasta el litoral de Kwazulu-Natal. Muchas personas capturan, por ejemplo, mejillones y ostras y otras formas de fauna marina en las regiones intermareales.

Además de la pesca industrial principal, la pesca deportiva con línea, con sus embarcaciones y unos 600 000 individuos, realiza una aportación significativa A la economía tanto directa como indirectamente, debido a las numerosas actividades conexas. No obstante, es difícil cuantificar esta contribución.


PERSPECTIVAS DE DESARROLLO


Las perspectivas de las pesquerías de Sudáfrica continúan siendo favorables, a pesar de los problemas existentes. Este sector es dinámico en comparación con muchas otras partes del mundo y la situación de sus poblaciones de peces es relativamente satisfactoria. El exceso de capacidad continúa siendo un problema acuciante. Con la introducción de la Ley de recursos vivos marinos, la transformación y reestructuración del sector de la pesca ha adquirido valor de ley. En general se reconoce que el cambio va a generar nuevos desafíos y enfrentamientos y se producirá una reordenación de las estructuras dentro del sector. Por ello, la actividad pesquera de Sudáfrica continuará desarrollánsoe y sufriendo un proceso gradual de cambio, gracias al cual un número considerable de personas tradicionalmente desfavorecidas conseguirán derechos de pesca.

Por ello, las perspectivas para el futuro inmediato son de inestabilidad persistente hasta el momento en que se reconozcan los derechos a largo o medio plazo. Las actuales iniciativas suponen amplios estudios económicos, que facilitarán datos básicos de referencia para el nuevo plan de ordenación de la pesca, lo que permitirá avanzar con un planteamiento económico nacional.


ORDENACIÓN PESQUERA

Toda ordenación de la pesca tiene como punto de partida una serie de objetivos normativos más o menos claramente definidos, cuya finalidad es lograr la mejor utilización posible de sus recursos marinos vivos. La definición y establecimiento de prioridades entre los criterios y formas más indicadas de aprovechamiento y sus respectivas calidades es una cuestión política. Como el objetivo principal de la ordenación pesquera debe ser garantizar un aprovechamiento sostenible, es obvio que, en la mayor parte de los casos, la ordenación regional no podría garantizar la sostenibilidad del conjunto de los recursos. Por ello, es fundamental que la ordenación y el control sean de alcance nacional.

La función de la investigación pesquera es establecer la base de conocimientos que necesita el gobierno para realizar sus actividades de ordenación de la pesca y crear un entorno propicio para su desarrollo. Es preciso enriquecer los conocimientos multidisciplinarios, tanto referentes a la base de recursos pesqueros como al contexto social, económico y cultural de la pesca y de su desarrollo.

Se están elaborando planes de ordenación a largo plazo, entre los que se incluyen los procedimientos operacionales, con el fin de garantizar la utilización más adecuada de todos los recursos marinos de importancia. Estos planes se están elaborando mediante un proceso de cooperación con intervención de todas las partes interesadas e incluyen programas adecuados y eficaces en función de los costos para el seguimiento y control así como una observancia estricta de los reglamentos pesqueros y la consideración de las repercusiones económicas de los diferentes niveles de utilización (por ejemplo, los efectos que podría tener en el empleo la reducción del total de capturas admisibles).

Estos procedimientos operacionales de ordenación están basados en principios científicos que reconocen la variabilidad intrínseca de los recursos y la interdependencia de los componentes de los ecosistemas marinos.


Instrumentos de ordenación y reglamentos de pesca


En la ordenación pesquera de Sudáfrica se están aplicando los principios de ordenación ambiental integrada, en el contexto del proceso nacional de consultas sobre la política ambiental (CONNEPP). En principio, la captura de cualquier especie no debe poner en peligro la continuidad de su existencia ni provocar un agotamiento sustancial de ninguna otra especie, lo que significa la supresión de métodos destructivos que redunden en perjuicio de las especies o de cualquier recurso (vivo o no vivo). Otro objetivo de la ordenación es la designación de zonas marinas protegidas para realizar estudios científicos o actividades de pesca experimental o para su conservación. Por ello, algunas especies o poblaciones pueden estar totalmente protegidas.


INVESTIGACIÓN


La ciencia marina tiene en Sudáfrica una tradición de más de 100 años. El primer biólogo marino fue nombrado por el gobierno en 1896. El desarrollo de la ciencia marina en Sudáfrica tuvo lugar durante un período de creciente aislamiento político del resto del mundo. La investigación trata de mantener su orientación hacia la explotación sostenible a largo plazo, es decir, reconocer la responsabilidad de la investigación biológica y otras formas de evaluación de poblaciones para ofrecer una evaluación fiable sobre las repercusiones previstas en cualquier recurso o grupo de recursos, en lo que respecta a los parámetros de solidez de las poblaciones, como consecuencia de los distintos niveles y sistemas posibles de explotación. Ello implica actividades periódicas y continuadas de elaboración y análisis de estadísticas relacionadas con el esfuerzo de pesca y las capturas, y todas las demás informaciones básicas necesarias para realizar una valoración de la situación, las tendencias y la salud ecológica.

Un segundo objetivo de la investigación es vincular la investigación biológica con los estudios socioeconómicos sobre el sector de la pesca y considerar los usos no consuntivos de los recursos marinos vivos, por ejemplo, el ecoturismo, con lo que se establecería una amplia base de elección entre las distintas opciones para la ordenación y formulación de políticas.

También se está prestando atención al potencial de la investigación marina de Sudáfrica en lo que respecta a las posibles áreas de desarrollo o de conflictos sectoriales, entre ellas las siguientes:

·                    maricultura y tecnología para la maricultura;

·                    introducción de mejoras en la elaboración del pescado, calidad de los productos y comercialización;

·                    problemas y oportunidades asociados con las capturas incidentales;

·                    recursos marinos no utilizados o aprovechados de forma suficiente en Sudáfrica y en aguas internacionales, con inclusión de algunos mamíferos marinos (focas);

·                     técnicas para mejorar las poblaciones y las capturas;

·                    multiplicación de los beneficios derivados del ecoturismo y otras formas no consuntivas de utilización de los recursos marinos, teniendo en cuenta los posibles conflictos con las actividades comerciales y de subsistencia;

·                    planes de ordenación integrada de las zonas costeras;

·                    desarrollo y mejoras en los puertos pesqueros y otros servicios de infraestructura necesarios;

·                    efectos en los recursos marinos vivos, en su entorno y en las pesquerías como consecuencia de las actividades relacionadas con la investigación y explotación de los recursos de petróleo y gas mar adentro.

 

La investigación en las pesquerías de Sudáfrica trata también de explotar el potencial inherente de las actividades, instituciones y personal de investigación para la realización de actividades educativas en ese sector. Para que la ordenación de la pesca sea eficiente y para que los procedimientos de consulta y asesoramiento resulten funcionales, debe establecerse una base común, lo más amplia posible, entre los principales protagonistas en las diferentes esferas de la toma de decisiones sobre la pesca.

El componente de investigación estatal –Ordenación marina y costera– ha establecido prioridades y racionalizado sus actividades para que puedan  satisfacer algunas de esas demandas, y lo mismo han hecho algunas ONG, como el Instituto de Investigación Oceanográfica de Durban y gran parte de la Red para la investigación costera y oceánica de Sudáfrica (South African Network for Coastal and Oceanic Research, SANCOR)

OBJETIVOS ESTABLECIDOS EN LAS POLÍTICAS

El Ministro de Asuntos Ambientales y Turismo inició el proceso de formulación de una política nacional sobre la pesca marina en un acto público celebrado el 27 de octubre de 1994. Algunos de los principales objetivos son los siguientes:

·                     multiplicación de los beneficios sociales y económicos a largo plazo para la nación;

·                     promoción del aprovechamiento sostenible y reposición de los recursos marinos vivos;

·                     ordenación y desarrollo de las pesquerías de manera que se respeten, en todos los asuntos de importancia, los principios de la Constitución de Sudáfrica y los objetivos a largo plazo y principios del Programa de Reconstrucción y Desarrollo;

·                     transparencia y rendición de cuentas en la ordenación de los recursos marinos;

·                     acceso justo y equitativo;

·                     ordenación de los recursos marinos vivos basada en los conocimientos disponibles y en investigaciones multidisciplinares, en el contexto del aprovechamiento sostenible;

·                     concepción holística de la pesca y utilización de los recursos marinos, con inclusión de los objetivos siguientes:

·                     participación en la ordenación de los recursos;

·                     condiciones aceptables de empleo;

·                     niveles nacionales y provinciales de ordenación.

La formulación de políticas (incluido el tema delicado de los derechos de acceso) es un proceso abierto. La nueva Ley de recursos vivos marinos continúa siendo la piedra clave del desarrollo de la pesca de Sudáfrica, aunque ha habido varios cambios de estrategia. El nombramiento del Consejo para la Transformación de la Pesca (Fisheries Transformation Council, FTC), por ejemplo, en su primer año de actividad estuvo plagado de problemas que dieron lugar a la dimisión de la mayor parte de los miembros al final de 1999. Estos miembros no se han sustituido todavía y la situación del organismo continúa siendo incierta, ya que en general no está claro si continuará vigente o se buscará una alternativa. En la actualidad, hay iniciativas para formar una "Dependencia de asignación de derechos", cuyo objetivo primario será asignar derechos a medio y largo plazo (con lo que de hecho sustituiría al FTC).

ENLACES DE INTERNET CON INSTITUCIONES PESQUERAS

Ordenación marina y costera

http://www.environment.gov.za/mcm/index.html

Instituto de Investigación Oceanográfia

http://www.seaworld.org.za

Universidad Rhodes

http://www.ru.ac.za/academic/departments/difs/

Departmento de Oceanografía (UCT)

http://emna.sea.uct.ac.za

Centro para los Estudios Marinos

http://www.sea.uct.ac.za/cms/index.html

Instituto Oceanográfico Internacional

http://www.ioi.uwc.ac.za/ioisa/

Libro blanco sobre la diversidad biológica

http://www.easd.org.za/sapol/diversity3.html

Encuesta sobre la oferta y demanda de pescado y productos pesqueros en Sudáfrica

http://www.intracen.org/iatp/surveys/fish/fishsa.html

Programa normativo sobre la ordenación costera

http://www.cmpp.co.za/

Ordenación de la Zona Costera

http://www.oneworld.org/saep/subject/coastal

marine/coastal.html

Centro sudafricano de datos para la oceanografía (SADCO)

http://fred.csir.co.za.za/ematek/sadco/sadco.html

Instituto de Recursos Costeros

http://www.upe.ac.za/icr/default.htm

Fundación Nacional de Investigación

Annette@iafrica.com

Información marina

marinfo@iafrica.com

Asociación de Pesca Costera de Sudáfrica

safish@new.co.za

Asociación de Sudáfrica para la pesca de arrastre en aguas profundas (SADSTIA)

deeps@iafrica.com

Asociación para la protección de la langosta de la costa occidental

safish@new.co.za