1. Identidad
    1. Rasgos biológicos
  2. Perfil
    1. Antecedentes históricos
    2. Principales países productores
    3. Hábitat y biología
  3. Producción
    1. Ciclo de producción
    2. Sistemas de producción
    3. Enfermedades y medidas de control
  4. Estadísticas
    1. Estadísticas de producción
    2. Mercado y comercio
  1. Estatus y tendencias
    1. Principales asuntos
      1. Prácticas de acuicultura responsable
    2. Referencias
      1. Vínculos relacionados
    Identidad


    Crassostrea gigas  Thunberg, 1793 [Ostreidae]
    FAO Names:  En - Pacific cupped oyster,   Fr - Huître creuse du Pacifique,  Es - Ostión japonés
           
    Rasgos biológicos
    La concha es sólida, inequivalva, extremadamente rugosa, aflautada y laminada; la valva izquierda (inferior) es profundamente cóncava con lados algunas veces casi verticales; la valva derecha (superior) es plana o ligeramente convexa, apoyándose dentro de la izquierda; los lados son desiguales, con picos y umbos protuberantes, tendiendo a ser oblongas pero son muy distorsionadas e irregulares. La forma de la concha varía con el medio ambiente. El color suele ser blanquecino con estrías moradas y puntos que radian del umbo. El interior de la concha es blanco, con un solo músculo que algunas veces es oscuro, pero nunca negro.
    Perfil
    Antecedentes históricos
    Debido a su potencial de rápido crecimiento y su gran tolerancia a las condiciones ambientales, el ostión del Pacífico ha sido el elegido para el cultivo en diversas regiones del mundo. Mientras que se origina en Japón, en donde se le ha cultivado durante siglos, ha sido introducido en el resto del mundo, en particular en las costas occidentales de los Estados Unidos de América a partir de la década de los 20, y en Francia desde 1966. Las diversas introducciones de ostión japonés han obedecido a la intención o bien de re-emplazar poblaciones nativas de ostión seriamente diezmadas o bien por sobre-explotación o por enfermedades, o simplemente para crear una nueva industria acuícola. La lista de introducciones está incompleta y puede no incluir introducciones accidentales efectuadas por medio de la actividad naviera global; es decir por larva transportada en agua de balastre o por adultos adheridos al casco de los barcos. También ha habido introducciones extensivas, a pequeña escala o indocumentadas de país a país. Los métodos históricos de cultivo extensivo, apoyados por la captura de semillas y transporte hacia áreas productivas, han evolucionado hasta incluir una gran variedad de cultivo suspendido y métodos de fondo, utilizando tanto semillas silvestres como producida en laboratorio. Los desarrollos recientes incluyen la producción de semilla triploide en incubadoras y programas de selección que se enfocan en la producción de semillas de rápido crecimiento y de mayor calidad adecuada a condiciones particulares.
    Principales países productores
    Principales países productores de Crassostrea gigas (Estadísticas de Pesca FAO, 2006)


    Además de los países que aparecen en el mapa, la especie ha sido introducida a países tales como:
    • Ecuador, Belice, Costa Rica, Puerto Rico, las Islas Virgen, y Brasil.
    • Israel, las Filipinas y Malasia.
    • Rumania y Ucraina.
    • Seychelles.
    • Fiji, la Polinesia Francesa, Guam, Palau, Samoa y Vanuatu.
    Hábitat y biología
    El ostión japonés es una especie estuarina, prefiriendo sustratos firmes del fondo en donde llevan una existencia sedentaria adheridos a las rocas, desechos y conchas desde la zona intermareal más profunda hasta profundidades de 40 m. Sin embargo, estos ostiones también pueden encontrarse en fondos arenosos y lodosos. El rango salino óptimo es de entre 20 y 25‰ aunque la especie puede también existir a menos de 10‰ y pueden sobrevivir en salinidades superiores a 35‰, en donde no es probable que crezcan. También es altamente tolerante a un amplio rango de temperaturas que va desde –1,8 a 35 °C. El ostión japonés es hermafrodita protándrico, madurando comúnmente primero como machos. En zonas con buena disponibilidad de alimentos, las hembras dominan la proporción sexual en poblaciones de ostras mayores, mientras que lo opuesto se presenta en áreas con menor disponibilidad alimenticia. Las ostras hembras pueden transformarse en machos cuando el alimento escasea, por ejemplo, cuando se encuentran en situación de hacinamiento. La gametogénesis comienza alrededor de los 10 °C y en salinidades de entre 15 y 32‰ y raramente se completa en salinidades mayores. El desove ocurre a temperaturas superiores a los 20 °C y raramente entre 15–18 °C. La especie es muy fecunda, con hembras de 8–15 cm de largo produciendo entre 50 y 200 millones de huevos en un solo desove. Las larvas son planctotróficas y se distribuyen a través de la columna de agua. Su concha mide 70 µm en la etapa prodissoconcha I – poco después del desarrollo embrionario– y se establece fuera de la columna de agua para arrastrarse, usando el pie larval, en búsqueda de una ubicación apropiada para fijarse cuando alcanzan los 300–340 µm. Esto puede tomar entre dos y tres semanas, dependiendo de la temperatura del agua, la salinidad y la disponibilidad de alimentos; durante este tiempo pueden ser dispersados en una amplia área por las corrientes acuáticas. Como en otras especies de ostión, las larvas maduras de ostión japonés se adhieren permanentemente al sustrato elegido mediante una secreción de cemento de una glándula en el pie. Una vez asentados, los ostiones se transforman en juveniles. La tasa de crecimiento es muy rápida en buenas condiciones, y alcanzan su tamaño de mercado entre 18 y 30 meses.
    Producción
    Ciclo de producción

    Ciclo de producción de Crassostrea gigas

    Sistemas de producción
    Se utilizan varias metodologías para producir los ostiones del Pacífico, las cuales se relacionan con la fuente de alimentos, las condiciones ambientales pertinentes a las diferentes regiones y al tipo de producto a vender, ya sean los ostiones para consumo en su concha o para extracción de la carne. Las diferencias de enfoque se describen abajo enfatizando el abastecimiento de semilla producida en incubadoras.
    Suministro de semilla 
    En lugares donde la semilla silvestre es abundante y segura, los ostricultores colocan colectores para asegurar su abastecimiento, prescindiendo de los criaderos. A nivel mundial, una gran proporción de la semilla se obtiene a partir de la captura silvestre, utilizando distintos materiales de fijación (concha madre) suspendidos de líneas y balsas. Sin embargo, otras unidades comerciales operan criaderos o incubadoras, tal como se describe más abajo.

    Reproductores

    Los reproductores para los criaderos se obtienen de las instalaciones de producción de las propias unidades comerciales, a partir de los organismos mantenidos en las mejores condiciones posibles. Ya que se desconoce el sexo de los adultos, se obtienen grupos de adultos a intervalos regulares desde el invierno hasta época de desove natural. Se les mantiene individualmente en tanques de flujo continuo, provistos con algas cultivadas, agua de mar a 20–22 °C y una salinidad entre 25–32‰. Durante los meses del invierno, cuando los adultos no se han desarrollado sexualmente, se requieren cerca de seis semanas de acondicionamiento en cautiverio para iniciar la gametogenesis y alcanzar la maduración de los gametos. La duración del acondicionamiento se va acortando progresivamente al ir aumentando la temperatura del mar conforme se aproxima la temporada de desove. Los adultos que contienen gametos maduros pueden ser inducidos al desove por medio de un tratamiento de choque térmico, pero en general se prefiere abrirlos y extraer los gametos de las gónadas con pipetas Pasteur, un procedimiento que da buenos resultados. Las hembras maduras de 70–100 g producirán más de 50–80 millones de huevos. Para fines de la producción, se fertilizan los huevos de seis o más hembras con pequeñas muestras de esperma de un número similar de machos. El desarrollo desde el huevo fertilizado hasta la etapa prodisoconcha 1 (larva-D) (concha totalmente desarrollada) se efectúa en tanques de gran volumen llenos con agua de mar finamente filtrada – y que con frecuencia recibe tratamiento UV – entre 25–28 °C y 25–32‰. Los tanques no se aerean y no se adiciona alimento durante el desarrollo temprano, el cual dura aproximadamente 24 hrs. Actualmente, muchos de los criaderos alrededor del mundo se enfocan hacia la producción de organismos triploides. La manipulación de poliploidía, generalmente provocada mediante choques térmicos, se lleva a cabo poco después de la fertilización, aunque las tendencias más recientes son las cruzas de tetraploides con diploides, lo cual garantiza un resultado de triploidía al 100 por ciento.

    Cultivo larval y post-larval

    Las larvas se cultivan o bien en aguas estáticas o en tanques con sistemas de flujo continuo hasta alcanzar el estadío pelágico véliger, período que dura de 14 a 18 días a 25–28 °C. La salinidad óptima es de entre 20 y 25 por ciento. La densidad inicial es de 20 000 larvas D/litro y se reduce hasta 5 000/L conforme procede el desarrollo, ocurriendo en el transcurso mortalidad natural además de efectuarse una selección de tallas en cada recambio de agua, realizados tres o cuatro veces por semana, en el caso de sistemas de tanques de aguas estáticas. El objetivo es retener solamente a las larvas más grandes y más saludables conforme se acerca la etapa de fijación y de metamorfosis. Las larvas son alimentadas a base de algas cultivadas. En sus estadíos tempranos (<120 µm de longitud de concha), las larvas véliger son alimentadas con raciones diarias de Isochrysis galbana o Pavlova lutherii, junto con pequeñas diatomeasd, tal como Chaetoceros calcitrans o Thalassiosira pseudonana. La dieta de las larvas en etapas posteriores consiste en las mismas especies, complementada con una o más especies de flagelados verdes y de mayor talla; v.gr. Tetraselmis. Cuando las larvas están próximas a fijarse, desarrollan “manchas oculadas” con una pigmentación oscura, claramente visibles a través de las conchas transparentes. También desarrollan un pie. En este periodo se colocan sustratos de fijación en los tanques para que las larvas los exploren y se adhieran. Se utilizan materiales ligeramente ásperos, placas de PVC negro, tubos aplanados de PCV, conchas o pedazos de concha como material de fijacón. De manera alternativa, cuando los ostricultores se ubican a grandes distancias y no resulta sencillo ni económico el transporte de semilla, las larvas fijadoras (maduras) pueden ser empacadas y enviadas a los ostricultores para que sean ellos quienes efectúen la fijación de sus larvas previamente a su cultivo y engorda hasta alcanzar la talla comercial. Este último método es el más utilizado en la costa pacífica de América del Norte y al proceso se le conoce como “fijación remota”.

    En otras partes del mundo, las incubadoras fijan y crían a los juveniles (semilla) hasta que alcanzan entre 3 y 5 mm, en condiciones controladas dentro del mismo criadero. Esta fase de producción se logra en tanques de gran volumen con recambio parcial de agua, en los que los juveniles se mantienen como en camas fludizables dentro de contenedores, en un proceso conocido como cultivo de surgencia (upwelling). Se proveen raciones de algas con un alto valor nutricional para promover un rápido crecimiento. Una vez que alcanzan el tamaño requerido, los juveniles (semilla) son transferidos a los criaderos al aire libre o se les empaca y vende a ostricultores.
    Criadero 
    Generalmente, los criaderos o incubadoras operan con base en el mar o en tierra, cultivando juveniles desde 1 mm de longitud hasta que alcanzan los 12–15 mm. Las densidades pueden ser hasta de 100 kg/m³ con flujo de agua en áreas altamente productivas. Este método se adopta para reducir la mortalidad en juveniles pequeños, la cual puede ocurrir si son transferidos directamente al mar. Los criaderos basados en el mar generalmente utilizan sistemas de “surgencia” (upwelling) montados sobre barcazas o balsas y se ubican en esteros más cálidos y más productivos. Estos contenedores minimizan el riesgo de pérdidas por depredación. También se utilizan métodos de surgencia en criaderos de tierra, los cuales son montados en balsas en estanques de agua salada o en tanques con agua rica en algas, bombeada desde estanques. Los estanques pueden ser productivos por naturaleza o enriquecidos con fertilizantes naturales o artificiales. En el caso de sistemas de fijación remota, en el cual la fijación se realiza sobre conchas madre dispuestas en bolsas de red, sartas de concha o materiales plásticos; los mismos tanques empleados para la fijación de las larvas también se utilizan para el crecimiento de los juveniles o semilla durante algunos días o semanas. Posteriormente la semilla se deposita en algún arte de cultivo protegido (ya sea en una zona intermareal con cubierta o protección de malla o lona, o sub-marealmente en parrillas o en suspensión) para minimizar las pérdidas por depredación. Los juveniles silvestres obtenidos por fijación larval manipulados de manera similar.
    En criaderos con equipos de surgencia abastecidos a partir de estanques fertilizados, la producción de semilla de tallas de 10–15 mm puede alcanzar las 3 toneladas/ha.
    Suministro de alimento 
    El crecimiento o engorda se lleva a cabo casi por completo en el mar. Se utilizan varios métodos de cultivo: de fondo, fuera o arriba del fondo y suspendida, dependiendo de las características del medio (vgr. rango de mareas, cobijo, profundidad del agua en las zonas concesionadas para el cultivo, tasas de recambio de agua en bahías y esteros, la naturaleza del sustratos etc.) y de la tradición.

    Las tasas de crecimiento son generalmente elevadas entre los 15 y los 25 ºC y en salinidades de entre 25 y 32‰. Depende de la tasa de recuperación natural del fitoplancton. El ostión japonés tardará de 18 a 30 meses para alcanzar la talla comercial de 70–100 g de peso vivo (incluyendo la concha). La productividad de las áreas extensivas concesionadas (de varios miles de hectáreas), utilizadas para las distintas etapas del cultivo, incluyendo la captación de semilla, la crianza y la engorda, así como el endurecimiento previo a la cosecha, puede alcanzar las 25 toneladas/ha/año. Se pueden alcanzar productividades mucho mayores (>70 toneladas/ha/año) en áreas bien espaciadas y/o en zonas concesionadas más pequeñas.

    La semilla podrá sembrarse sobre fondos firmes y adecuados en la zona intermareal o por debajo de ella, pudiendo endurecerse el suelo mediante la aplicación previa de conchas o grava, y sembrando la semilla a densidades de 200–400/m² con un peso vivo de 1 a 2 g, con protecciones contra los depredadores (cercas o cubiertas de malla). Alternativamente podrá sembrarse sin protección a ~200/m² con un peso de 10 g. El objetivo es sembrar a densidades que no requieran mayor atención hasta que los ostiones alcancen la talla comercial.

    Las ostrillas se colocan en bolsas de malla o charolas plásticas perforadas de varios tipos unidas por cuerdas o ligas a marcos de madera o varilla de acero corrugado colocados en suelos apropiados en la parte baja de la zona inter-mareal. Algunas veces estas estructuras se colocan sub-marealmente, pero ello aumenta los costos de manejo. El cultivo fuera del fondo puede ser utilizado en la fase intermedia del crecimiento o como método para que el ostión alcance la talla comercial. La semilla puede sembrarse de talla de 10 – 15 mm en densidades de 1,000 a 2,000 organismos por 0,25 o 0,5 m² de superficie de charola; requiriendo revisiones y mantenimiento regular para posteriormente disminuir la densidad al transferir la semilla a bolsas o charolas limpias pero de luz de malla mayor conforme los organismos van creciendo. La tasa de crecimiento decrece sustancialmente una vez que la biomasa de los ostiones excede los 5 kg/m² de charola en áreas razonablemente productivas.

    Cultivo suspendido

    Para el cultivo suspendido se utilizan contenedores tridimensionales, los cuales se cuelgan generalmente de líneas de superficie (longlines) o de balsas. Las unidades pueden ser cuerdas o collares (sartas) de conchas sobre las que la semilla se ha fijado, o también pueden ser una serie de redes, bolsas de malla o charolas plásticas unidas y suspendidas verticalmente de líneas de superficie o balsas. Este tipo de cultivo se utiliza en aguas más profundas y con las mismas densidades de siembra por red o charola que en otros métodos. Se deberá tener la precaución de sumergir las unidades a suficiente profundidad como para que ocurra una menor fijación de organismos epibiontes pero no demasiado como para que lleguen a tocar el fondo durante la bajamar. Se requiere un mantenimiento y revisión regular para transferir y disminuir la densidad de las ostrillas a redes o charolas limpias y de mayor luz de malla conforme van creciendo.

    Cultivo flotante

    En algunos lugares se utilizan charolas con marco de madera y bases de malla o charolas plásticas perforadas con boyas de poliestireno durante las etapas tempranas del crecimiento de las ostrillas. Estas unidades deben estar cubiertas con un lienzo o una malla muy cerrada para no permitir el paso de la luz.

    Endurecimiento

    El ostión japonés cultivado en suspensión es generalmente “endurecido” por un período de tres a cuatro meses antes de la cosecha. Este proceso permite periodos diarios de exposición al aire y se lleva a cabo en la zona intermareal o en aguas someras en donde el rango de mareas es suficientemente amplio. El ostión así endurecido, posee un mayor contenido de carne y mejores cualidades de conservación una vez cosechado.
    Técnicas de cosecha 
    El ostión generalmente es cosechado a tallas superiores a los 75 mm de longitud de concha y un peso vivo de 70–100+ g. En los cultivos de fondo, el ostión es cosechado empleando rastrillos o dragas cuando las camas intermareales están sumergidas o dragando las camas sub-mareales. El ostión cultivado sobre parrillas o camas, no en contacto con el fondo, o en charolas o redes suspendidas de líneas de superficie, se cosecha desde barcos pequeños o barcazas de auto-propulsión, equipadas frecuentemente con maquinaria para el lavado y selección; particularmente cuando el producto será destinado al mercado del consumo en concha. Cuando el ostión es cosechado en zonas en que pudiese existir presencia de toxinas de moluscos paralisantes (PSP, por sus siglas en inglés), toxinas diarréicas (DSP, por sus siglas en inglés) u otras nerutoxinas producidas por florecimientos algales durante ciertas épocas del año, existen prohibiciones de su cosecha durante ciertas épocas del año. Tras el desove o reproducción, el ostión generalmente no se cosecha por un período aproximado de dos a tres meses debido a una baja de calidad de la carne.
    Manipulación y procesamiento 
    Las piezas más pequeñas se suelen vender como ostiones de cóctel. Pueden venderse vivos en su concha o desconchados y congelados, ahumados y enlatados en aceite, secos, en extracto para salsa de ostión o en otros productos de valor agregado.

    Los ostiones cultivados en aguas libres de coniformes fecales requieren un procesamiento mínimo. Se les lava y selecciona de acuerdo a la talla y forma; pero si provienen de un cultivo de fondo, se les podrá transferir a tanques con flujo continuo de agua marina para eliminar la arena y lodo atrapado en la cavidad de la concha. Si están contaminados con coniformes fecales, los ostiones requerirán un período de depuración en sistemas de recirculación equipados con luz UV o esterilización por medio de ozono. Los ostiones individuales destinados para su venta en concha se empacan con la concha cóncava hacia abajo para conservar el agua contenida en la cavidad del manto. Su vida de anaquel es de siete a diez días cuando están debidamente empacados y almacenados en condiciones de refrigeración. Los productos empacados al vacío y con valor agregado se venden en Europa con algún éxito, aunque la mayor parte del comercio está enfocado al producto vivo. En otros países se transportan los ostiones cultivados a plantas para la extracción, embotellado, enlatado o congelado de la carne, o se utilizan para preparar productos como salsas de ostión. El procesamiento está estrictamente controlado en la mayoría de los países.
    Costos de producción 
    Es difícil obtener información sobre los costos de producción, en parte porque la información es privada pero también por los factores específicos de las granjas, la diversidad de los métodos y las diferentes tecnologías utilizadas. Generalmente se calcula que el abastecimiento de semillas constituye entre 20 y 25 por ciento de los costos totales. En países desarrollados, las semillas cultivadas de 3-4 mm se venden a 10–15 USD/1 000, mientras que la larva fijadora (madura) para la fijación remota se vende a aproximadamente 2 USD/millón (sin incluir costos de transporte). Es más barato y requiere menos trabajo y tecnología cultivar ostiones para el mercado de la carne que producir ostión para el mercado del ostión en concha; el cultivo de fondo es menos costoso que el de suspensión. El alimento no se incluye en la ecuación de costos porque es un recurso gratuito una vez que el ostión es transferido al mar para su engorda. La mano de obra es un costo recurrente importante y suele ser de naturaleza temporal.
    Enfermedades y medidas de control
    En contraste con otros ostiones de importancia comercial, y no obstante su distribución alrededor del mundo, se han reportado pocas enfermedades significativas para el ostión japonés. Más preocupantes son los incidentes de “mortandad de verano” en las costas del Pacífico de los Estados Unidos y en Francia, la cual parece estar relacionada con el estrés fisiológico del desove en aguas templadas y en lugares donde hay una alta densidad de ostiones. Se cree que la introducción del ostión japonés no ha traído consigo patógenos que resulten en enfermedades catastróficas en los bivalvos endémicos. Sin embargo, el traslado a determinados países para su estabulación directamente en el mar si ha sido acompañado de diversas plagas y parásitos, incluyendo el gusano barrenador del ostión japonés Ceratostoma inornatum, el gusano plano del ostión Pseudostylochus ostreophagus, y el parásito copépodo Mytilicola orientalis. No son poco frecuentes las enfermedades bacteriológicas de las larvas juveniles en los criaderos y son atribuidas a Vibrio spp. En este contexto, las larvas de C. gigas son tan propensas a mortandades masivas como las larvas de otras especies de moluscos bivalvos.

    Las enfermedades y parásitos observados se resumen en la siguiente tabla.

    En algunos casos se han utilizado antibióticos y otros medicamentos para el tratamiento de enfermedades, pero su inclusión en esta tabla no implica una recomendación de la FAO.
    ENFERMEDADAGENTETIPOSÍNTOMASMEDIDAS
    Enfermedad de la Isla de Denman Mikrocytos mackiniParásito protozoarioDeterminadas modificaciones a las prácticas de cultivo
    NocardiosisNocardia crassostreaeBacteriaPrácticas de cultivo modificadas
    Enfermedad tipo herpes de las larvas de C. gigas VirusNinguna
    Enfermedad viral del Velo del Ostión (OVVD)VirusNinguna conocida
    Estadísticas
    Estadísticas de producción
     
    Para 2003, la producción mundial de esta especie se había expandido hasta alcanzar los 4,38 millones de toneladas, más que cualquier otra especie de pez, molusco o crustáceo. Cerca del 84 por ciento de la producción de ostión japonés se realizó en China. Los otros países productores que rebasan las 100 000 toneladas son Japón (261 000 toneladas), la República de Corea (238 000 toneladas) y Francia (115 000 toneladas). Los únicos otros países que produjeron más de 10 000 toneladas en 2003 fueron los Estados Unidos (43 000 toneladas) y la Provincia China de Taiwán (23 000 toneladas). El valor de la producción total de esta especie en 2003 fue de 3,69 mil millones de USD.
    Mercado y comercio
    Gran parte de la producción de los principales países productores es absorbido por los mercados domésticos y se complementa con importaciones de países vecinos y socios comerciales (vgr. comercio dentro de la UE, en donde Francia importa excedentes de otros países de la UE, como el Reino Unido e Irlanda). La relativamente corta vida de anaquel de esta especie es un impedimento para el comercio global de producto fresco en gran escala, y las preferencias del consumidor suelen ser por el producto vivo (ostiones en su concha) o carne fresca recién desconchada. Ocasionalmente aparecen en los mercados productos de valor agregado y de conveniencia, incluyendo ostiones enlatados y congelados u ostiones empacados al vacío y preparados con varias salsas, los cuales parecieran tener potencial para ser distribuidos globalmente. Sin embargo, representan solamente una pequeña proporción del total de la producción. En los mercados internacionales continúa existiendo un amplio potencial para la semilla de ostión producida en incubadora, especialmente la semilla triploide.
    Estatus y tendencias
    La producción acuícola mundial del ostión japonés continúa expandiéndose, habiendo pasado de las 156 000 toneladas en 1950 a las 437 000 toneladas en 1970, y 1,2 millones de toneladas en 1990. La expansión fue muy rápida en los 90, alcanzando los 3,9 millones de toneladas para 2000. La expansión continúa, llegando casi a los 4,4 millones de toneladas en 2003. Es probable que la producción continúe creciendo, aunque a un ritmo menor debido a la urbanización costera y a la creciente necesidad de compartir los recursos costeros con otros usuarios.
    Principales asuntos
    Al contrario que otras especies acuícolas, el abastecimiento confiable de semillas no es una limitante para el desarrollo. Se le puede captar muy fácilmente en el medio silvestre o puede ser producida masivamente y de manera barata en grandes cantidades. Existe gran preocupación por una parte por la degradación ambiental, ya presente en algunas zonas importantes de producción, y por la otra debido al riesgo de que el ostión japonés desplace de su hábitat y predomine sobre especies nativas de bivalvos en los países donde ha sido introducido. El ostión japonés tiene una gran capacidad para filtrar grandes volúmenes de agua de mar, y por lo tanto, en cultivos intensivos, deposita grandes cantidades de bio-desechos. Estos forman arrecifes densos en las áreas en donde crecen naturalmente, actuando como trampas sedimentarias reduciendo el flujo de las corrientes submarinas y al mismo tiempo alterando la biodiversidad. Los métodos de cultivo suspendido reducen estos impactos ambientales.

    La introducción de esta especie, deliberada o accidental, en Nueva Zelanda y Nuevo Gales del Sur, Australia, ha subrayado el potencial de desplazamiento de especies nativas. El ostión japonés fue identificado positivamente por primera vez en el área de Auckland de la Isla del Norte, nueva Zelanda, en 1971. Para 1977, Crassostrea gigas se había convertido en el ostión cultivado dominante, desplazando al ostión de roca (Saccostrea glomerata), por medio de la competencia por espacio de establecimiento y por su superior ritmo de crecimiento. De igual forma, la introducción o transferencia accidental de C. gigas a bahías y esteros en Nuevo Gales del Sur, en donde existe una importante producción acuícola del ostión de roca de Sydney, Saccostrea commercialis, ha sido tratada con gran preocupación por productores, gobierno y ambientalistas.

    Prácticas de acuicultura responsable
    Arriba se ha identificado un número importante de tópicos a tratar en el desarrollo de prácticas más responsables y sostenibles en la producción de la especie. Éstas están alineadas con el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO (CCRF) e incluyen limitar las áreas concesionadas al cultivo dentro las bahías y esteros para no sobre-poblar las aguas. Con el advenimiento de una producción garantizada de organismos 100 por ciento triploides, la mayor conscientización sobre aspectos sanitarios y su control, y la capacidad de transportar larva fijadora a cualquier parte del mundo para su fijación remota, se amplía el potencial para desarrollar la ostricultura en áreas y países donde no se había cultivado esta especie con anterioridad. Los organismos triploides presentan una mínima amenaza para reproducción y competencia de las especies nativas si su cultivo sigue lineamientos ambientalmente aceptables.

    El cultivo del ostión del Pacífico se adapta bien a pequeñas empresas familiares, cooperativas o industrias regionales, y la fase de crecimiento o engorda puede ser practicada por una mano de obra relativamente poco calificada y con poca inversión en equipo e infraestructura, a diferencia del cultivo del camarón o de la piscicultura.
    Referencias
    Bibliografía 
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    Vínculos relacionados
     
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