1. Identidad
    1. Rasgos biológicos
    2. Galería de imágenes
  2. Perfil
    1. Antecedentes históricos
    2. Principales países productores
    3. Hábitat y biología
  3. Producción
    1. Ciclo de producción
    2. Sistemas de producción
    3. Enfermedades y medidas de control
  4. Estadísticas
    1. Estadísticas de producción
    2. Mercado y comercio
  1. Estatus y tendencias
    1. Principales asuntos
      1. Prácticas de acuicultura responsable
    2. Referencias
      1. Vínculos relacionados
    Identidad


    Rachycentron canadum  Linnaeus, 1766 [Rachycentridae]
    FAO Names:  En - Cobia,   Fr - Mafou,  Es - Cobia
       
    Rasgos biológicos
    Coloración dorsal café oscuro, café pálido en los costados y blanca en zona ventral; línea negra lateral del ancho del ojo, se extiende desde la boca hasta la base de la aleta caudal, bordeada por arriba y abajo por bandas más pálidas, debajo de ella se extiende una banda más angosta y obscura. Banda lateral muy pronunciada en los juveniles, que tiende a obscurecerse en los adultos. Cuerpo alargado, sub cilíndrico; cabeza ancha y deprimida. Boca grande, terminal, con mandíbula inferior protuberante; dientes viliformes en quijadas así como en paladar y lengua. Primera aleta dorsal con espinas cortas y aisladas, normalmente 8 (pueden ser entre 7 y 9), cada una deprimida en un surco, no conectadas por una membrana, sumando entre 28 y 33 rayos. La segunda aleta dorsal es larga, con rayos anteriores algo elevados en los adultos. Aletas pectorales puntiagudas, que se hacen más curvas con la edad. Aleta anal similar a la dorsal, pero más corta; 1-3 espinas, 23-27 rayos. Aleta caudal alunada en adultos, lóbulo superior más largo que el inferior (aleta caudal redondeada en los jóvenes, los rayos centrales muy prolongados). Escamas pequeñas, insertas en piel gruesa, línea lateral ligeramente curveada anteriormente.
    Galería de imágenes
    15-20 kg Pies de cría de cobia15-20 kg pies de cría de cobiaJuveniles de cobia en canales de flujo rápidoJuveniles de cobia en canales de flujo rápido
    Tanques de cría de 1 300 l sumergidos en un sistema  de 30 000 l de canal de flujo rápido con recirculación.Tanques de cría de 1 300 l sumergidos en un sistema de 30 000 l de canal de flujo rápido con recirculación.Tanque cubierto de 20' para reproductores de cobiaTanque cubierto de 20' para reproductores de cobia
    Fotos del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas; Laboratorio de Pesca y Maricultura - Port Aransas, Texas, Estados Unidos de América.
    Perfil
    Antecedentes históricos
    Los primeros registros de investigación acuícola de cobia datan de 1975 con la recolección de huevos de cobia silvestre en las costas de Carolina del Norte. Se describe el desarrollo larvario y tras la culminación de pruebas de cría de 131 días, se concluyó que la cobia mostraba un buen potencial acuícola debido a su rápido crecimiento y buena calidad de la carne. Durante la última parte de la década de 1980 y principios de los 90, tanto en Estados Unidos como en la Provincia China de Taiwán, se continuó la investigación relativa a la cobia. El primer desove en cautiverio de esta especie se produjo en la Provincia China de Taiwán a principios de los años 90. La investigación continuó su curso y hacia 1997 ya se había desarrollado una base tecnológica para la producción de crías de cobia en grandes cantidades, aportando peces juveniles para su engorda, principalmente en sistemas de jaulas cerca de la costa.

    En Estados Unidos, el primer registro de reproducción de cobia data de 1996, en el laboratorio de Investigación de la Costa Sur del Golfo, de la Universidad de Mississippi, en Ocean Springs, Mississippi. Entre el año 2000 y el 2006, también se registraron procesos de cría de cobia en instalaciones acuícolas en los estados de Virginia, Texas, Carolina del Sur y Florida, incluyendo la captura de hembras en estado de gravidez, la aplicación de hormonas inyectadas o su implante, así como la aplicación y manipulación del foto período y la temperatura del agua para inducir el desove.

    Hacia 2006, dos plantas en Estados Unidos (el Laboratorio de Maricultura del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas en Puerto Aransas, Texas, y el Centro Acuícola de Florida Keys en Marathon, Florida) reportaron una producción regular de huevos de cobia y juveniles desde 2002. La cría de cobia en jaulas se desarrolla en Bahamas, Belice, República Dominicana, México, y Puerto Rico, y existen proyectos para su cultivo en Estados Unidos, el Caribe y Centroamérica; sin embargo, no se había reportado producción comercial a gran escala hasta 2006, por lo que la industria en el hemisferio occidental puede considerarse que se encuentra en fase “en desarrollo”.
    Principales países productores
    Además de los países indicados en el mapa, basado en la información estadística de Países Miembros de la FAO, también se han reportado actividades de producción de cobia en Bahamas, Belice, República Dominicana, México, Filipinas, Puerto Rico, Estados Unidos de América y Viet Nam.

    Principales países productores de Rachycentron canadum (FAO Estadísticas de pesca, 2006)
    Hábitat y biología
    La cobia se distribuye por todo el mundo, en aguas marinas templadas, excepto en el Pacífico central y oriental, por lo que existe una vasta área potencialmente apropiada para la producción de especies autóctonas. Pueden encontrarse en la columna de agua y se capturan tanto en aguas costeras como de la plataforma continental, si bien se consideran típicamente como especies no costeras. La captura de cobia silvestre no constituye una pesca comercial importante y es poco común y generalmente se le considera como pesca incidental. Frecuentemente se le encuentra asociada a estructuras de varios tipos, tales como plataformas petroleras y de gas, plantas marinas, boyas, tortugas, mantarrayas y cualquier tipo de flotador.

    La cobia se desarrolla preferentemente en aguas templadas (>20 ºC) y desarrolla patrones migratorios definidos y predecibles. En el noroeste del Golfo de México, arriban durante la primavera y puede pescársele a principios del otoño, desovando múltiples veces de abril a septiembre, con mayor actividad en julio. La madurez sexual en los machos se registra entre 1 y 2 años de edad y en las hembras entre los 2 y 3 años; las hembras crecen más y a mayor velocidad, alcanzando hasta 60 kg. El desove ocurre tanto en la línea costera como fuera de ella, donde las hembras liberan desde varios cientos de miles hasta varios millones de huevos (de 1,4 mm de diámetro) que después son fertilizados por los machos. Los huevos fertilizados al iniciar su desarrollo se pigmentan intensamente, flotan e incuban en aproximadamente 24 horas. Las larvas de cobia crecen rápidamente y son grandes en comparación a la mayoría de las especies, alcanzando 3,5 mm longitud total al eclosionar. Los peces juveniles se encuentran tanto en aguas costeras como fuera de ellas, frecuentemente entre manchas de sargazo o líneas de algas en donde encuentran refugio de sus depredadores y pueden alimentarse. La cobia es una especie oportunista; en exámenes estomacales se han encontrado diversos pescados, camarón, calamar y, en particular, cangrejo.
    Producción
    Ciclo de producción

    Ciclo de producción de Rachycentron canadum

    Sistemas de producción
    Suministro de semilla 
    Si bien la mayor parte de la producción acuícola de cobia proviene de China, la mayor información sobre su cultivo y métodos de cría se genera en la Provincia China de Taiwán. En esta Provincia, los pies de cría para la producción de semilla inicialmente se capturaban del medio natural. Desde que esta especie empezó a cultivarse, los pies de cría se seleccionan a partir de peces de entre 1,5 y 2 años (aproximadamente de 10 kg) de las jaulas de crecimiento y se transportan a estanques en tierra. En estanques de desove (de entre 400 y 600 m2 y 1,5 m de profundidad) se colocan unos 100 peces adultos en proporción de sexo de 1:1. Ellos normalmente desovan durante todo el año, con mayor frecuencia en primavera y otoño, cuando la temperatura del agua varía entre 23 y 27 ºC.

    En Estados Unidos también se han logrado resultados exitosos en cuanto al desove, utilizando tanques redondos de fibra de vidrio, de 5,5-6,0 m de diámetro y de 1,5-1,8 m de profundidad, dimensiones que permiten mantener cobias adultas. Los tanques tienen un colector de huevos y se operan mediante sistemas de recirculación, flujo continuo o una combinación de ambos, dependiendo de la capacidad de filtración biológica del sistema. La recolección de pies de cría generalmente implica la captura y el transporte de cobia silvestre, sean juveniles o adultos (frecuentemente durante una temporada natural de desove) a los tanques, en donde los peces de entre 2 y 3 años podrán desovar de manera espontánea o por inducción mediante la manipulación de fotoperíodo y temperatura. La investigación realizada en Estados Unidos sobre el mantenimiento y extensión de la temporada de desove ha permitido la producción de huevos fértiles durante 10 meses al año, y se tiene la meta de lograrlo durante todo el año.

    La semilla de cobia que se utiliza para la acuicultura comercial, en gran escala proviene exclusivamente de incubadoras.
    Producción en viveros 
    Los huevos liberados y fertilizados se recolectan tanto en tanques como en estanques de desove. Aproximadamente tres días después de que fueron incubados los huevos y se absorbe el saco vitelino, las cobias en estado larvario deben recibir cantidades adecuadas de alimento y de tamaño apropiado, como por ejemplo rotíferos enriquecidos (Brachionus plicatilis) o nauplios de copépodos. En los sistemas de tanques, este alimento deberá suministrarse por lo menos durante los primeros cuatro días, tras los cuales se podrá suministrar artemia enriquecida recién eclosionada, para inmediatamente iniciar el suministro de alimentos secos por aproximadamente 25 a 30 días tras su eclosión. La densidad de las crías en sistema de tanques durante las primeras etapas, continúa siendo un reto de la técnica acuícola, misma que deberá mejorarse para lograr la viabilidad comercial. Hasta ahora es normal una cosecha modesta de 1 pez/litro tras el destete, sin importar la tasa inicial de siembra, aunque investigaciones exitosas en Estados Unidos realizadas durante 2005-2006 han permitido producir más de 2 peces/litro y los investigadores tienen expectativas de duplicar ese número en futuras pruebas.
    Criadero 
    En la Provincia China de Taiwán, se reporta que la cobia se cría en una serie de estanques a la intemperie hasta que alcanzan una talla suficiente para su siembra en sistemas de jaulas de engorda, cerca de la costa o fuera de ésta. Durante la etapa de cría larval se utilizan estanques de “aguas verdes” con dimensiones menores a 5 000 m2 de superficie y entre 1-1,2 m de profundidad en donde florecen abundantemente Chlorella, copépodos y rotíferos. Este método permite una supervivencia de larvas de entre 5 y 10 por ciento desde su eclosión hasta el vigésimo día, tiempo tras el cual los peces se transfieren a dos o tres estanques, durante los siguientes 2 meses, dependiendo de las características de la operación.

    Para reducir el canibalismo y la variabilidad de tallas, los peces se clasifican por talla frecuentemente después del día 45 desde su eclosión, hasta que alcanzan aproximadamente 30 g (aproximadamente en el día 75 desde su incubación), considerada como la talla mínima para su siembra en jaulas. Los peces se alimentan de 5 a 6 veces por día a saciedad, a una tasa de 5 por ciento del peso del pez hasta 30 g; posteriormente la tasa de alimentación se reduce a 2 ó 3 por ciento del peso del pez hasta que alcanza los 200 g. Algunos productores continúan la cría de los juveniles en estanques exteriores hasta alcanzar entre 600 y 1 000 g, en tanto que otros utilizan jaulas menores de entre 20 y 300 m3, ubicadas cerca la costa. De aquí en adelante, la meta es la cría de cobias jóvenes bien sea en estanques o en jaulas, hasta que alcancen la talla suficiente para su siembra en sistemas de jaulas para engorda, pero aún lo suficientemente pequeñas como para poder ser transportadas en grandes números con una mínima mortalidad.
    Técnicas de engorda 
    En una etapa temprana del ciclo de producción bajo el sistema taiwanés, que utiliza estanques exteriores para la fase de reproducción y cría, tiende a ser más extensivo si se le compara con las actuales prácticas en Estados Unidos, en donde generalmente se emplean tanques para la reproducción y los peces juveniles. A partir de dicha etapa, los métodos de engorda son similares en ambos sitios, ya que se utilizan corrales de redes o jaulas de diversos tamaños y tipos para el cultivo de la cobia hasta la talla de cosecha.

    Existen reportes de la engorda exitosa de cobia tanto en jaulas cercanas a la costa como fuera de ésta, con empleo de sistemas tanto de superficie como sumergidos, durante la última y más prolongada etapa de producción. Los productores taiwaneses utilizan jaulas de entre 1 000 y 2 000 m3, en tanto que en el Caribe se han utilizado exitosamente jaulas sumergibles de 3 000 m3. A fin de minimizar los tiempos de engorda, así como las enfermedades, la cobia producida en jaulas deberá ubicarse en sitios con aguas limpias, templadas (26 ºC o superior) y con niveles apropiados de flujo a través de los sistemas de jaulas, a fin de aportar altos niveles de oxígeno de manera continua. La cantidad de peces cosechados varía,dependiendo de la densidad y temperatura del agua; el período de crecimiento de cobia alimentada con productos peletizados generalmente es de entre 1 y 1,5 años, tiempo durante el cual los peces alcanzan un peso final de entre 6 y 10 kg, con densidades de 10 a 15 kg/m3.
    Suministro de alimento 
    Los productores en la Provincia China de Taiwán utilizan alimentos peletizados tanto flotantes como sumergibles (con 42-45 por ciento de proteína cruda y de 15 a 16 por ciento de lípidos), normalmente suministrando alimentos 6 días de la semana, a una tasa de entre 0,5 y 0,7 por ciento del peso corporal/día hacia el final de la fase de engorda. La tasa de conversión de alimento alcanzada es de aproximadamente 1,5:1. Las actividades en el Caribe han utilizado alimentos peletizados fabricados en Estados Unidos, generalmente más altos en proteína cruda (50 a 53 por ciento), con un contenido de lípidos de entre 10 y 15 por ciento.
    Técnicas de cosecha 
    Los productores de la Provincia China de Taiwán realizan cosechas selectivas o parciales de cobia en sus jaulas, lo que permite satisfacer la demanda, bien sea que el pescado se consuma localmente o se destine a la exportación. Hay poca información disponible relativa a los métodos de cosecha en sistemas de cultivo en jaulas, aún cuando es muy probable que varién en las distintas localidades. En general se emplean técnicas de hacinamiento y captura con redes o bombeo para posteriormente estabular los peces en contenedores en un tanque receptor, similares a aquellos empleados en la cosecha del salmón cultivado.
    Manipulación y procesamiento 
    En la Provincia China de Taiwán, los peces se someten a inanición el día previo a la cosecha y se seleccionan para ser cosechados los peces de 6 kg o mayores, los cuales se sacrifican, desangran y enfrían antes de empacar en hielo el pescado entero o fileteado. La cobia ingresa al mercado entero/eviscerado, descabezado o fileteado, dependiendo del mercado final.
    Costos de producción 
    Es mínima la información disponible sobre los costos de producción de esta especie, aún cuando algunos informantes expresaron que el costo aproximado fue de 2,20 USD/kg en la Provincia China de Taiwán en 2001; dato que indica ser muy competitivo con diversas especies de peces marinos cultivados.
    Enfermedades y medidas de control
    La cobia es susceptible a muchos virus, bacterias y parásitos que comúnmente afectan a otras especies marinas de aguas templadas. El manejo de las enfermedades y parásitos es considerado, especialmente por los taiwaneses, como uno de los mayores desafíos relativos al cultivo de cobia. La siguiente tabla incluye algunos de los principales agentes patógenos que le afectan. El cuadro pretende constituir solamente un documento informativo; para el diagnóstico y tratamiento de afecciones los acuicultores deberán referirse a fuentes documentales más profundas. Además, los productores deberán tener en cuenta las regulaciones locales y federales específicas en relación a los medicamentos y productos químicos aprobados para el uso en cualquier alimento de peces.

    En algunos casos, se han utilizado productos farmacéuticos y otros antibióticos para tratamientos, pero su inclusión en esta tabla no implica una recomendación de la FAO.
    ENFERMEDADAGENTETIPOSÍNDROMEMEDIDAS
    Enferemedad de terciopelo marino; Amyloodiniosis Amyloodinium ocellatumDinoflagelado parasitario Tos; natación relámpago; opérculo torcido hacia el exterior; rechazo al alimento; visible en branquias y aletas; al observarse con estereoscopio, se aprecian pequeñas manchas oscuras en los filamentos branquiales.Pentahidrato de sulfato de cobre; en algunos casos, disminuir la salinidad (inmersión en agua dulce); recambio de agua; tratamiento de baño en formol; filtración mecánica hasta 40 micras
    Cryptocaryonosis; mancha blanca marina Cryptocaryon irritansProtozoario externosPuntos blancos visibles en la piel; interconectados con manchas mayoresInmersión prolongada en cobre; inmersión en agua dulce; tratamiento con formol; reducción de salinidad al 15% o menos durante dos semanas; reducción de tempertura del sistema a <19 ºC
    Infestación con colonias de cilios sésilesEpistylis spp. Ciliado con talloSe reporta en estadíoos larvales; manchas blancas o rojizas en la piel y aletas, arcos branquiales o en la boca; es más común en aguas contaminadas; frecuentemente asociadas con una condición bacterial negativa llamada enfermedad de la escoriación rojaTratamiento con formol; inmersión o baño en agua dulce; antibióticos para infecciones bacterianas severas
    Trichodinosis Trichodina sp. Parásito protozoarioRegistrado durante la etapa de cría; se encuentra en la piel y branquias; pérdida de apetito; letargo; baja mortalidad crónica; lleva a infecciones secundariasTratamiento con formol; baño de agua dulce; tratamiento con cobre; baño o inmersión prolongada en Praziquantel
    Infestación de MonogenésicosNeobenedenia sp. Parásito gusano monogenésicoRegistrado durante la etapa de engorda; daño en la piel y ulceración; aletas erosionadas; lesiones oculares que pueden llegar a la cegueraTratamiento con formol; baño de agua dulce; tratamiento con cobre; baño o inmersión prolongada en Praziquantel
    Myxidiosis Mixosporidio similar al Sphaerospora Parásito MixosporídeoFalta de apetito y ascitis; riñón agrandado con manchas o nódulos; úlceras en la piel; esporas en el tracto digestivoNo se conoce tratamiento; desinfectar el sistema; cuarentena a peces infestados
    Coccidiosis Coccidia spp. Parásito protozoario Inflamación abdominal; exoftalmia; quistes en el tejido hepático; varía según el órgano afectadoTratar peces con monoensina oral; reducir el estrés
    LinfocistisIridovirus Virus Reportado durante la etapa de cría; piel, aletas y branquias muestran abultamientos blancosNo se conoce tratamiento; desinfección del sistema; cuarentena de peces
    Pasteurellosis Photobacterium damsela subsp. PiscicidaBacteriaDepósitos granulomatosos blancos en riñón, hígado y bazoNo se conoce tratamiento pero se está desarrollando una vacuna
    Vibriosis Vibrio alginolyticus; V. vulnificus y V. parahaemolyticusBacteria Abdomen inflamado; úlceras en piel; ojos protuberantes; letargo; oscurecimiento de piel; ascitis en cavidad peritonealAdministración de antibióticos; remoción de los peces enfermos; desinfección del sistema; reducción de estrés
    Infección bacteriana secundaria (tras infestación de Neobenedenia) Streptococcus sp. BacteriasPuede causar ceguera; ojos protubgerantes; úlceras en piel; oscurecimiento de pielSuministro de antibióticos; remoción de peces enfermos; desinfección del sistema; reducción de estrés

    Expertos en patología

    Se puede obtener asistencia de las siguientes Fuentes:
    Estadísticas
    Estadísticas de producción
     
    El 80,6 por ciento de la producción reportada a la FAO en 2004, proviene de China y el resto de la Provincia China de Taiwán. El valor total de la producción global de esta especie en 2004 fue de 36 206 000 USD.
    Mercado y comercio
    China y la Provincia China de Taiwán consideran que el rápido crecimiento y la buena calidad de la carne de cobia la convierten en una de las especies de peces marinos con mayor potencial para la producción. Dado que su captura en el medio natural no es significativa y su cultivo está en una etapa incipiente, es notable la carencia de los detalles relativos al mercado y comercio de esta especie. Como resultado de su limitado abasto a los mercados de pescados y mariscos, es probable que mucha gente nunca haya degustado la cobia. El creciente abasto de este producto acuícola, combinado con la eficiente comercialización de este pescado de textura firme y carne blanca, será muy importante para la expansión del mercado.
    La Provincia China de Taiwán reporta que esta especie goza de un valor de mercado relativamente alto si se le compara con otras especies de peces de escamas. Las grandes cobias (de entre 8 y 10 kg) se venden enteras, mientras que Japón es el primer destinatario de peces de menor talla (6 a 8 kg), los cuales se venden enteros o descabezados (algunos para sashimi). El filete se exporta a otros mercados. Los precios varían de acuerdo al tamaño; el precio de mercado en la Provincia China de Taiwán para el pescado entero de por lo menos 17 lb (7,7 kg) fue de 5,50 USD/kg en 2004 y los pescados de menor tamaño registraron un precio más bajo.
    Estatus y tendencias
    La actual situación del cultivo de cobia en Asia y las actividades que se exhiben en otros sitios sugieren que el cultivo de esta especie tiene un futuro brillante. La cobia tiene varias cualidades, siendo las más importantes su rápida tasa de crecimiento y la buena calidad de su carne. Es posible que la producción global crezca en el futuro. Investigadores y productores en China, la Provincia China de Taiwán y Estados Unidos utilizan estanques y tanques de desove para los reproductores, y se están refinando los protocolos para la cría de larvas y peces juveniles.

    Resulta crucial lograr mejoras técnicas en la fase inicial de crianza larval para poder producir juveniles en forma masiva que permitan satisfacer la demanda futura para la siembra en jaulas comerciales. Para alcanzar esta meta, los investigadores estadounidenses y taiwaneses trabajan en el desarrollo de sistemas intensivos y superintensivos con recirculación para la producción de peces juveniles, empleando el control de temperatura, esterilización ultravioleta, filtros de tambor, desnatadores de proteína y unidades de oxigenación. Hasta la fecha, los sistemas taiwaneses para la producción de peces juveniles en altas densidades han resultado bastante exitosos, alcanzando una producción óptima y tasas de supervivencia altas, con crecimiento de 7 a 76 gramos en cuatro semanas, densidades de 370 peces/m3 y cosechas de 28 kg/m3.

    La tolerancia de la cobia a la salinidad es otro aspecto importante del cultivo que requiere mayor investigación. Si bien se ha utilizado una salinidad próxima a la oceánica (30-35‰), en pruebas de 8 semanas, los juveniles se han cultivado exitosamente en aguas con una salinidad tan baja como 5‰, generando buenas tasas de crecimiento y de Factores de Conversión Alimenticia. La capacidad de producir cobia a distintas concentraciones de salinidad puede ofrecer mayores oportunidades a los acuicultores de esta especie.

    La producción de cobia en China, como líder mundial productor, constituye el principal factor para comercializar la especie. Hasta ahora, la disponibilidad de peces de desperdicio utilizados como alimento en la creciente industria de la cobia en China, constituye una de las principales limitantes a la producción. A pesar de esta escasez de alimento, los productores identifican a la cobia como una especie con gran potencial y los sistemas de jaulas se han distribuido en las provincias costeras del sur (Guangdong y Hainan). El futuro abasto global, mercado y precio, seguramente estarán influenciados por la producción (o falta de ella) en China y la Provincia China de Taiwán, así como en otros países del sudeste asiático.
    Principales asuntos
    Dependiendo del manejo de los estanques, densidad de cultivo, tasa de alimentación y tasa de recambio de agua, la producción acuícola de la cobia en estanques puede afectar la calidad del agua y generar una carga excesiva de nutrientes en las aguas residuales. La producción de cobia a gran escala, en diversas etapas de su vida, podría generar impactos en las áreas costeras donde se localiza tal actividad; en dichas áreas, las descargas requieren de monitoreo. Existen reportes de cría de cobia en la costa y en sistemas de jaulas fuera de la costa, que sin importar su ubicación, generarán algún tipo de impacto ambiental. Estas operaciones conllevan riesgos inherentes, incluyendo las fugas (contaminación genética), transmisión de enfermedades y carga de nutrientes en los sitios de granjas y zonas circundantes.

    Desde 1998, cuando se reportó por primera vez una importante producción acuícola de cobia, se ha podido apreciar que, mientras en la Provincia China de Taiwán, la producción crece exitosamente, las enfermedades de estos peces se convierten en un importante problema, por lo que deben implementarse mejores técnicas de manejo. Debido a la amenaza anual de tifones, algunos acuicultores han establecido sus sistemas de producción en sitios mejor protegidos con áreas de menor energía, incrementando en cambio, los costos de abasto de agua y drenaje. Esta intensificación de la producción cercana a las costas ha registrado un crecimiento en el reporte de enfermedades y, en algunos casos, menor calidad de la carne de cobia cultivada en sistemas de jaulas, como resultado de su ubicación en áreas de mayor contaminación.

    La expansión del cultivo de cobia en sistemas de jaulas en áreas tales como el Caribe y Centroamérica, en donde las jaulas se ubican cerca de los arrecifes coralinos, también requiere que los productores monitoreen los impactos y la carga de nutrientes en los ecosistemas cercanos. Los impactos ambientales de los cultivos en jaulas son específicos del sitio, y aunque en muchos casos las tasas de intercambio de agua y los factores de dilución en diversas zonas pueden ser suficientes para evitar los excesos en la carga de nutrientes, cada sitio tiene una capacidad de carga específica que debe ser valorada adecuadamente.

    Otra consideración ambiental es que, dado que la cobia es un carnívoro de nivel trófico superior, es necesario utilizar alimentos que contengan elevadas concentraciones de proteína cruda (los requerimientos nutricionales específicos se están investigando) y que cierta proporción de esta proteína sea harina de pescado. Para que la acuicultura continúe abasteciendo a la demanda mundial de alimentos marinos, se requiere una mayor investigación sobre las fuentes complementarias o alternativas de proteínas para su utilización en alimentos para especies tales como la cobia. Sobre el particular, se está realizando investigación de los requerimientos nutricionales específicos de esta especie relativos a los niveles de proteínas y lípidos y a la sustitución de la harina de pescado.

    De acuerdo con la futura expansión del cultivo de cobia, se requerirá de una producción eficiente y de alta calidad, con un mínimo impacto ambiental durante el cultivo.
    Prácticas de acuicultura responsable
    El cultivo de cobia en todas sus etapas debería apegarse a los principios establecidos por la FAO en el Código de Conducta para la Pesca Responsable. Deberán implementarse las mejores prácticas de manejo durante todo el proceso de producción e incluir el monitoreo detallado de los pies de cría y la producción, la implementación de dietas de alta calidad nutricional y completas, muestreo frecuente y vigilancia de las poblaciones para prevenir enfermedades y/o parasitosis, así como la oportuna remoción de los peces enfermos.
    Referencias
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