Bajo la Constitución australiana, los gobiernos de los estados y territorios tienen la importante responsabilidad de administrar las tierras y aguas dentro de un estado o territorio y el manejo de las aguas interiores y costeras hasta el límite de las tres millas náuticas. El Gobierno australiano tiene la responsabilidad de la administración de las aguas marinas entre los límites de las tres y las doscientas millas náuticas.
Todos los estados o territorios tienen legislación pesquera o de acuicultura que regula la producción de acuicultura. En Nueva Gales del Sur, Victoria, Queensland y Australia Occidental, la acuicultura es regulada por la legislación pesquera general que cubre la pesca comercial y recreativa, y la acuicultura. Tasmania tiene dos trozos de legislación relacionados, respectivamente, con las pesquerías marinas y las de aguas interiores (continentales). Legislaciones separadas estipulan respecto a los arriendos/concesiones para acuicultura marina en Victoria (Acta de Tierras 1958), Tasmania (Acta de Planificación de la Acuicultura Marina 1995), y potencialmente en Queensland (Acta de Tierras 1994). En contraste, Australia del Sur tiene una sola Acta de Acuicultura 2001 dedicada, mientras que Australia Occidental también tiene legislación dedicada a la perlicultura (Acta de Perlicultura 1990). La producción de acuicultura también puede estar sujeta a una legislación de la Comunidad (Commonwealth), tal como el Acta de Protección del Ambiente y Conservación de la Biodiversidad 1999 y el Acta del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral 1975. Otra legislación de la Comunidad que puede ser relevante incluye el Acta de Título Nativo 1993 que puede afectar el uso de tierras y aguas públicas. La legislación de la Comunidad sobre cuarentena puede afectar el acceso de los operadores de acuicultura a nuevas especies, reproductores y alimentos. Australia del Sur es el mayor productor del sector acuicultura en Australia, dando cuenta de 38 por ciento del valor bruto de la producción. Por lo tanto, en lo que sigue sólo se tratará la legislación de este Estado. La legislación de la Comunidad se mencionará cuando sea relevante.
Según el Acta, ninguna persona debe realizar acuicultura, ya sea marina, costera con base en tierra o en agua dulce con base en tierra, excepto si está autorizada por una licencia de acuicultura otorgada por el Ministro. Una licencia de acuicultura se otorga por un término de 10 años, o un período menor especificado en la licencia y es renovable por períodos sucesivos. La licencia autoriza a una granja acuícola para operar en una localidad específica y define las especies y tipo de actividad de cultivo a realizar en el sitio. Una licencia de acuicultura marina sólo se puede otorgar para un área que está sometida a una concesión, siempre que el área esté dentro de aguas estatales y tierras adyacentes. La concesión es la tenencia/ocupación de un recurso público y permite la ocupación exclusiva del sitio de cultivo por un número específico de años. En estos casos se otorgará la así llamada licencia correspondiente, dándole al acuicultor una licencia con respecto a toda o parte del área de la concesión. El titular de la concesión y de la licencia puede ser la misma o diferentes personas/entidades legales. Ver sección 5 para más detalles sobre concesiones. Las solicitudes para licencias de acuicultura dentro de aguas estatales y tierras adyacentes serán una solicitud combinada para ambas, la concesión y la licencia. Una licencia de acuicultura puede suspenderse o cancelarse si el titular obtuvo la licencia incorrectamente, si el titular ha sido incapaz de cumplir con alguna condición de la licencia o si el titular ha cometido una infracción contra alguna otra ley relacionada con acuicultura, pesca o protección del ambiente. De acuerdo con el Acta, el Ministro puede hacer políticas de acuicultura para cualquier propósito dirigido a asegurar los objetivos del Acta. En la preparación de un anteproyecto de política el Ministro debe obtener y considerar la recomendación del Comité Consultivo de Acuicultura establecido bajo el Acta. El Ministro debe preparar un informe en relación con un anteproyecto de política que contenga una explicación del propósito y efecto del anteproyecto, un resumen de cualquier antecedente y asuntos relevantes para el anteproyecto y del análisis y razonamiento aplicado en la formulación de la política y una evaluación de la consistencia del anteproyecto con la Estrategia de Planificación y cualquier Plan de Desarrollo relevante bajo el Acta de Desarrollo (1993) y política de protección ambiental relevante bajo el Acta de Protección Ambiental (1993) y cualquier otros planes o políticas relevantes. El Acta estipula que el anteproyecto de política de acuicultura y el informe relacionado deben estar referidos a los cuerpos señalados y las autoridades públicas relevantes, así como ser sometidos a una consulta pública. Luego de la aprobación del anteproyecto de política por el Ministro, aquel debe ser referido al Parlamento para su aprobación. La Política de Concesiones y Otorgamiento de Licencias (2004) ha sido suscrita bajo el Acta para establecer un marco de política para el otorgamiento de licencias y concesiones.
Conforme con el Acta, la concesión de acuicultura debe especificar la clase de acuicultura que puede realizarse en el área de la concesión, ya sean éstas concesiones piloto, concesiones de desarrollo o concesiones de producción, y en circunstancias de emergencia, concesiones de emergencia. Las clases indican diferencias en, inter alia, las zonas donde se otorga la concesión y los términos de la concesión. Una concesión piloto sólo puede ser otorgada en lo que se refiere a un área que abarca o incluye aguas estatales fuera de una zona de acuicultura o dentro de una zona prospectiva de acuicultura si se determina un solicitante a través de un proceso de asignación aprobado (a través de una recomendación) por el Consejo de Asignación de Tenencia de Acuicultura (CATA). El término de una concesión piloto es 12 meses o un período menor especificado en la concesión. Una concesión piloto es renovable por términos sucesivos, pero el agregado de los términos no puede superar los tres años. Una concesión de desarrollo sólo puede ser otorgada en lo que se refiere a un área que abarca o incluye aguas estatales dentro de una zona de acuicultura. Una concesión de desarrollo sólo puede ser otorgada a través de un proceso de asignación aprobado (a través de una recomendación) por el CATA que involucra un concurso o algún otro proceso competitivo similar. El término de una concesión de desarrollo es 3 años o un período menor especificado en la concesión. Además, el titular de una concesión piloto puede solicitar al Ministro la conversión de la concesión a una concesión de desarrollo. Una concesión piloto se puede convertir dentro de los límites de tiempo especificados; en primer lugar, si las aguas estatales incluidas en la concesión están dentro de una zona de acuicultura y el Ministro está conforme con la acuicultura que se ha llevado a cabo y que satisface los criterios de funcionamiento especificados por las condiciones de la concesión piloto. En segundo lugar, una concesión se puede convertir, independiente de dentro de qué zona esté la instalación, si el Ministro está conforme con que la conversión de la concesión sería consistente con los objetivos del Acta y los criterios estipulados u otras disposiciones relevantes de una política de acuicultura aplicable y que la acuicultura que se ha llevado a cabo satisface los criterios de funcionamiento especificados por las condiciones de la concesión piloto. Para este último tipo de conversión, la materia también tiene que ser referida a la Autoridad de Protección Ambiental (APA). La concesión es renovable por términos sucesivos, pero sin que el agregado de los términos supere los nueve años. El titular de una concesión de desarrollo puede solicitar al Ministro la conversión de la concesión a una concesión de producción. Una concesión de desarrollo puede convertirse en las mismas condiciones como se hace de concesión piloto a concesión de desarrollo. El término de una concesión de producción es 20 años o un período menor, y es renovable. El poder del Ministro de otorgar una concesión de acuicultura está supeditado a los requisitos del Acta sobre Puertos y Navegación de Australia del Sur (1993) , para la concurrencia del Ministro respecto a la propiedad de la Corona. Además, previo al otorgamiento de cualquier licencia de acuicultura, se debe obtener aprobación de desarrollo para las obras de edificación, el cambio de uso de suelo, o un acto o actividad en relación con el terreno (incluyendo desarrollo sobre o bajo agua) según el Acta de Desarrollo de Australia del Sur (1993). El acceso a tierra de propiedad privada para operar una granja acuícola con base en tierra debe ser convenido con el dueño de la tierra. El otorgamiento del derecho a acceder a tierras públicas podría necesitarse según el Acta de las Tierras de la Corona de Australia del Sur (1997). Hay varias aprobaciones que pueden necesitarse para la acuicultura con base en tierra, dependiendo del tipo de acuicultura propuesta. Según el Acta sobre Manejo de Recursos Naturales de Australia del Sur (2004) , se debe obtener una licencia de agua otorgada por el Ministro, que autoriza al titular para extraer agua desde un curso de agua determinado, lago o pozo. De acuerdo con la misma Acta, se podría necesitar un permiso para erigir, construir o ampliar una represa, pozo u otra estructura que recolectará o desviará agua dentro de ciertas áreas, y una licencia para perforación de pozos. Además, se podría necesitar el consentimiento para talar vegetación nativa según el Acta sobre Vegetación Nativa de Australia del Sur (1991).
De acuerdo con el Acta sobre Acuicultura de Australia del Sur (2001) se ha suscrito una Política Marco de Gestión Ambiental para la Acuicultura (2004), que establece un marco para la evaluación, monitoreo y gestión ambiental para todos los sectores de acuicultura. La Política señala disposiciones que formarán la base para las condiciones de licencia y concesión incluyendo la evaluación de la licencia de acuicultura, el manejo y monitoreo ambiental, la administración e indemnidad del sitio, la rehabilitación y remediación del sitio. La solicitud para una licencia de acuicultura debe satisfacer los objetivos de la política relevante y será evaluada por el Departamento de Industrias y Recursos Primarios de Australia del Sur (PIRSA) para determinar el probable impacto ambiental que la propuesta tendrá sobre el fondo marino y el área circundante. Además, se considerará el nivel de compromiso del solicitante para asegurar que el sitio será manejado de una manera ambientalmente sostenible. Cuando se consideran los asuntos ambientales asociados con una solicitud dentro de una zona, el PIRSA tomará en consideración:
Los procedimientos para el informe del PMA incluyen la presentación de un informe al PIRSA 30 días antes del vencimiento de la licencia. Los elementos que deben ser incluidos en el informe para que sea aceptado por el Ministro de Agricultura, Alimentos y Pesca son: plano/diseño del sitio, tipo de alimento y cantidad usada por mes, densidad de siembra, incidentes de enfermedades, etc., dependiendo de la especie que se cultiva y si se trata de acuicultura basada en tierra o marina. Además y conforme con el Acta, todas las solicitudes de licencias para acuicultura marina y basada en tierra serán remitidas a la Autoridad de Protección Ambiental (APA) para comentarios. En la evaluación de las solicitudes de licencia, el Acta establece que la APA tendrá en consideración el Acta sobre Protección Ambiental de Australia del Sur (1993), así como “la obligación ambiental general” y cualquier política relevante de protección ambiental bajo esa Acta. Sin embargo, la acuicultura no requiere una autorización bajo el Acta.
Respecto a granjas piscícolas en un área de aguas naturales (que significa cualquier agua permanente o que fluye que ocurre por causas naturales), el Reglamento establece disposiciones respecto a cómo se debe desaguar el agua, que apuntan a, inter alia, impedir que el agua se extienda más allá del nivel promedio y que las aguas naturales fluyan en el área, así como evitar que los huevos o larvas de peces se liberen al ambiente. Según el Acta sobre Protección Ambiental de Australia del Sur (1993), la Autoridad de Protección Ambiental (APA) puede hacer políticas de protección del ambiente de acuerdo con el Acta, para cualquier propósito dirigido a asegurar los objetivos del Acta. Tales políticas pueden establecer disposiciones ejecutables obligatorias. La Política de Protección Ambiental (Calidad de Agua) (2003), adoptada bajo el Acta, ha sido introducida por la APA para proveer una aproximación consistente en todo el Estado, para la protección de la calidad del agua en todos los cuerpos de agua, incluyendo aguas marinas, estuarinas e interiores (continentales), y establece los criterios para acuicultura a los cuales se atendrá el PIRSA en relación con los Requisitos de Información de Calidad de Agua. La política incluye la designación de los límites de descarga de contaminantes para amonio, nitrógeno oxidado, fósforo y sedimentos suspendidos. El Acta sobre Protección Ambiental de Australia del Sur (1993) también establece un sistema de otorgamiento de licencias para actividades de “relevancia ambiental”. Según el Acta, una persona no debe realizar una actividad señalada como de relevancia ambiental excepto según lo permite una autorización ambiental en la forma de una licencia. El Acta señala el procesamiento de pescado como una de tales actividades, definiéndolo como la realización de labores para descamado, extracción de agallas, eviscerado, fileteo, congelamiento, enfriamiento, embalaje, o también procesamiento de pescado para la venta. El Acta excluye las operaciones de carácter menos considerable, definiéndolas como:
Además, el Acta estipula que la APA, por condiciones de una autorización ambiental, requiere que el titular de la autorización lleve a cabo una o ambas de las siguientes acciones: ejecutar pruebas específicas y monitoreo ambiental relacionados con la actividad realizada y elaborar los informes correspondientes sobre los resultados para la APA y/o cumplir con los requisitos de una auditoría ambiental y del programa de cumplimiento a satisfacción de la APA. La auditoría ambiental y el programa de cumplimiento pueden, inter alia, contener requisitos para una evaluación detallada del desempeño del titular de la autorización en el logro del cumplimiento del Acta. Sin embargo, la APA puede imponer estos requisitos sólo cuando existan contravenciones al Acta. La APA puede también por condiciones de una autorización ambiental, requerir que el titular prepare un plan de acción para ser adoptado en el evento de emergencias que puedan surgir, así como desarrollar un programa de mejoramiento ambiental que contenga requisitos del tipo especificado por la Autoridad. El Acta también estipula la suspensión o cancelación de una autorización ambiental por la Autoridad si, inter alia, el titular ha contravenido los requisitos impuestos.
El Gobernador General puede declarar que una cierta enfermedad o plaga sea una enfermedad o plaga que requiere cuarentena. También él puede declarar áreas de cuarentena y que cualquier embarcación, gente, animales, plantas u otros bienes en cualquier área de cuarentena, o en cualquier parte de la Comunidad en la cual existe, o se sospecha que existe, una enfermedad o plaga, deben estar sujetas a una cuarentena. El Gobernador General también puede declarar los primeros puertos de entrada para embarcaciones provenientes del extranjero. El Acta también otorga al Ministro los poderes para dar dichas instrucciones y tomar tales acciones/decisiones que él estime necesarias para controlar y erradicar una epidemia, o el peligro de una epidemia, que sea causada por una enfermedad o plaga que requiere cuarentena. El Ministro también puede declarar un área como una Zona Especial de Cuarentena a través de un aviso publicado en la Gaceta. Además, un oficial de cuarentena, después de un examen, puede ordenar la cuarentena de cualquier animal importado, ya sea que esté o no sujeto a cuarentena, que en la opinión del oficial esté, o es probable que esté, infectado con una enfermedad o plaga, contenga, o parezca contener, alguna enfermedad o plaga, o haya estado expuesto a la infección de una enfermedad o plaga. El Reglamento de Cuarentena (2000), adoptado bajo el Acta, regula el desempeño de la cuarentena. Según el Acta Pesquera de Australia del Sur (1982, enmendada en 2003), ninguna persona debe ingresar/introducir al Estado, vender, comprar, repartir/entregar, poseer o controlar algún pez exótico u otro organismo acuático, excepto si está autorizada por un permiso otorgado por el Director de Pesca. Además, está prohibido liberar/soltar, o permitir que escapen en cualquier tipo de aguas, peces exóticos, peces de cultivo o peces que han sido mantenidos separados de su hábitat natural. En el Reglamento de Pesca (Peces Exóticos, Cultivo de Peces y Enfermedades de Peces) (2000), adoptado bajo el Acta, se definen restricciones adicionales respecto a enfermedades y movimientos de animales acuáticos. El Reglamento establece disposiciones que prohíben la importación o posesión de peces vivos. Una persona no debe ingresar/introducir al Estado ningún pez vivo o estar en posesión de algún pez vivo traído al Estado, a menos que el pez haya sido certificado como libre de las enfermedades de declaración obligatoria señaladas, como se describe en el Acta, por un oficial de una autoridad de pesca en el Estado de origen del pez. Sin embargo, esto no se aplica en relación con los peces vivos que son ingresados al Estado por avión y que son mantenidos en un recipiente/contenedor apropiado durante el tránsito dentro del Estado y que son removidos del recipiente/contenedor en un aeropuerto y sometidos a procedimientos de cuarentena bajo el Acta de Cuarentena (1908) de la Comunidad. El Acta Ganadera de Australia del Sur (1997, enmendada en 2000) provee disposiciones respecto al movimiento de ganado o productos pecuarios afectados de alguna condición de declaración obligatoria; se incluye a los peces y crustáceos como ganado. Una condición de declaración obligatoria es una enfermedad o un contaminante que debe ser notificado inmediatamente y de manera obligatoria, según lo declarado por el Ministro en aviso publicado en la Gaceta. El Acta establece que si el ganado o productos pecuarios están afectados por una condición de declaración obligatoria, o si hay razón para sospechar aquello, el ganado o productos pecuarios no deben ser traídos al, sacados desde, o movidos dentro del Estado sin la aprobación del Inspector Jefe. Esto no se aplica al movimiento/traslado de ganado o productos pecuarios dentro de una contención/establecimiento. Además, el Acta establece que una persona no debe vender o suministrar ganado o productos pecuarios afectados por una condición de declaración obligatoria, sin la aprobación del Inspector Jefe. Además, para los propósitos de controlar o erradicar las enfermedades o la contaminación, el Ministro puede, por aviso en la Gaceta, prohibir la entrada de ganado o productos pecuarios al Estado, o a una parte especificada del Estado. El Departamento de Industrias y Recursos Primarios de Australia del Sur (PIRSA) actualmente está desarrollando un plan de zonación y vigilancia de enfermedades. Estas zonas son las unidades geográficas básicas para evaluar los riesgos asociados con el movimiento/traslado y comercio. Para los propósitos actuales de zonación de enfermedades, el sector marino en Australia del Sur se puede considerar como una sola zona y cada división de cuenca de drenaje continental puede considerarse como una sola zona.
El Acta establece que para los propósitos de controlar o erradicar las enfermedades o la contaminación, el Ministro puede, por aviso en la Gaceta, imponer requisitos que incluyen, inter alia, prohibición o restricciones al movimiento de peces y productos pesqueros, examen, pruebas, detención, confinamiento, vacunación, así como someter a los peces, productos pesqueros u otra propiedad a tratamiento, o destrucción y eliminación, o cualquier otra necesidad razonablemente requerida en tales circunstancias. El Acta también otorga a un inspector el derecho para imponer órdenes individuales, que imponen las mismas medidas en cuanto a los avisos en la Gaceta. Si un inspector sabe o tiene razones para sospechar que los peces y productos pesqueros u otra propiedad están afectados con, o en peligro de estar afectados con, una enfermedad o contaminante, el inspector puede emitir una orden para los propósitos de controlar o erradicar la enfermedad o contaminación. Si una persona que debe realizar alguna acción, en cumplimiento con un aviso u orden, se rehúsa o no lo hace, un inspector puede adoptar alguna acción necesaria, o hacer que se tome tal acción. En situaciones de emergencia, el Acta estipula que si un inspector considera sobre bases razonables que se necesita una acción urgente para los propósitos de controlar o erradicar la enfermedad o contaminación, él puede, luego de dar tal aviso como sea razonable en las circunstancias, tomar alguna acción que podría ser necesaria de adoptar por aviso u orden o hacer que dicha acción sea tomada. Tales acciones también se pueden adoptar donde/cuando al parecer no hay alguna persona a cargo, el propietario no puede ser ubicado luego de una búsqueda razonable y el inspector sabe o tiene razones para sospechar que los peces y productos pesqueros están afectados con, o en peligro de estar afectados con, una enfermedad o contaminante. Un inspector no puede emitir una orden, adoptar una acción, o hacer que dicha acción sea tomada para la destrucción o eliminación de peces y productos pesqueros, alimentos o equipos o artículos usados en relación con peces, excepto con el consentimiento del propietario o con la aprobación del Inspector Jefe. El Acta también establece reglas sobre la realización de investigaciones por un inspector en relación con la ocurrencia de muertes, enfermedades o contaminantes entre el ganado. Cuando se adoptan acciones para controlar o erradicar enfermedades o contaminación, el Acta estipula que el Ministro, el Inspector Jefe o un inspector debe tener en consideración 1) las estrategias acordadas nacionalmente que tratan sobre enfermedades exóticas, 2) en cualquier otro caso la gravedad de las consecuencias de la enfermedad o contaminación para la salud pública y la salud del ganado y los animales nativos o salvajes y la industria ganadera y 3) las pautas aprobadas por el Ministro. Además, el Acta establece requisitos respecto a informar sobre las condiciones de declaración obligatoria, considerando que si una persona sabe o tiene razones para sospechar que el ganado o productos pecuarios de su propiedad o bajo su control están afectados con, o han muerto por, una condición de declaración obligatoria, la persona debe informar a un inspector por los medios practicables más rápidos y dar al inspector información adicional razonablemente necesaria. En el caso de una enfermedad de declaración obligatoria la persona tiene que tomar todas las medidas razonables para controlar o erradicar la enfermedad. Si un cirujano veterinario o un consultor ganadero sabe o tiene razones para sospechar que el ganado está afectado con, o ha muerto por, una condición de declaración obligatoria, él debe informar de ello a un inspector por los medios practicables más rápidos y dar al inspector información adicional razonablemente necesaria. El Reglamento de Pesca (Peces Exóticos, Cultivo de Peces y Enfermedades de Peces) (2000), adoptado bajo el Acta Pesquera de Australia del Sur (1982), establece disposiciones que tratan sobre la prevención y control de enfermedades acuáticas. El Reglamento estipula que una persona no debe realizar una operación de cultivo de peces a menos que esté registrada según el Reglamento. El registro según el Reglamento es de por vida, a menos que sea cancelado debido al incumplimiento de las disposiciones indicadas en el Reglamento. El Reglamento establece la obligación, para la persona que tiene el control de los peces, de notificar al Director de Pesca si los peces muestran síntomas de enfermedad, o si una cantidad superior a la mortalidad usual de peces muere dentro de un período de 24 horas y que tal exceso puede haber sido el resultado de una enfermedad. Si un oficial pesquero sospecha que los peces pueden estar afectados por tal enfermedad, se deberá exponer un aviso de dicha enfermedad. Si la persona que tiene el control de los peces sospecha que los peces están sufriendo una enfermedad prescrita de declaración obligatoria, no se deberá mover/eliminar ningún pez desde granja piscícola a menos que sea aprobado por un oficial pesquero. El Reglamento establece varias disposiciones que otorgan poderes a un oficial pesquero en relación con los peces cultivados que están afectados por una enfermedad prescrita de declaración obligatoria, especificada en un Anexo al Reglamento. Si un oficial pesquero razonablemente sospecha que los peces cultivados están o pueden estar afectados por una enfermedad prescrita de declaración obligatoria, el oficial pesquero puede instruir al operador de la granja piscícola para que reduzca o detenga el suministro de agua, así como para que reduzca o detenga inmediatamente la descarga de agua en el ambiente por los períodos que él estime convenientes. Además, él puede adecuar inmediatamente y de la manera prevista, todas las tuberías a través de las cuales el agua es descargada en el ambiente. Respecto a esto último, hay disposiciones detalladas sobre la instalación de equipos de tratamiento de povidone-yodo y sistemas de calentamiento/calefacción. Además, el operador debe, cuando le sea solicitado por un oficial pesquero, facilitar cualquier pescado para su examen. Si, después de examinar los peces, el oficial pesquero razonablemente sospecha que alguno o todos los peces están o pueden estar afectados por una enfermedad prescrita de declaración obligatoria, el oficial pesquero puede instruir al operador para que los destruya inmediatamente o para que tome posesión de los peces cultivados y los destruya. Además, él puede dirigir el agua bombeada desde la granja piscícola sobre un pedazo de tierra seca fuera de la granja piscícola, de tal manera que el agua pueda ser dispuesta/eliminada por evaporación. En las mismas condiciones, el oficial pesquero puede ordenar que se agregue povidone yodo a cualquier agua en la granja piscícola en las cantidades y de las maneras necesarias para minimizar la propagación de la enfermedad. Con el propósito de eliminar o controlar una enfermedad prescrita de declaración obligatoria, el Reglamento estipula que un oficial pesquero puede examinar en cualquier momento ciertos equipos a saber, mallas, sistemas de calentamiento o equipos de tratamiento de povidone-yodo instalados, para asegurar que están siendo usados y operados de acuerdo con estas regulaciones. Con el mismo propósito, el oficial pesquero puede ordenar la eliminación de equipos o aparatos de tratamiento, así como el uso de ciertas substancias para ese tratamiento según él lo considere necesario. Los equipos deberían ser destruidos si no pueden tratarse de manera efectiva. El Reglamento también establece disposiciones respecto a los peces cultivados en un área de aguas naturales (aguas permanentes o que fluyen y que ocurren por causas naturales), estipulando que los peces tienen que mantenerse en jaulas movibles o unidas a estructuras movibles, de tal manera que los peces sean incapaces de escapar al ambiente y puedan ser sacados rápidamente de las aguas. Si un oficial pesquero razonablemente sospecha que los peces cultivados mantenidos en las jaulas en aguas naturales están o pueden estar afectados por una enfermedad, él puede instruir al operador para sacar una o más jaulas para examen. Si, luego del examen todavía continúa la sospecha, el oficial pesquero puede instruir al operador para que destruya los peces inmediatamente, así como tomar posesión de todos o algunos de esos peces cultivados para exámenes posteriores o para su destrucción. Además, una persona que posee peces cultivados debe mantener registros escritos confiables conteniendo la información señalada; permitir al oficial pesquero que examine aquellos registros de acuerdo con una solicitud hecha por el oficial pesquero bajo el Reglamento; y retener los registros por un período de dos años desde la fecha en que se hizo el registro. La información requerida para ser incluida en un registro es como sigue:
De acuerdo con el Acta sobre Acuicultura de Australia del Sur (2001), se ha desarrollado una Política de Salud de Animales Acuáticos (2003), la cual trata sobre la prevención de enfermedades, la respuesta a emergencias, la vigilancia y el manejo de enfermedades y el bienestar animal. Además, se ha desarrollado una Política de Bienestar en Acuicultura, la cual trata sobre la densidad de siembra, la calidad del agua, la nutrición y alimentación, el ambiente físico y la seguridad, los procedimientos de manipulación, la prevención de enfermedades y los procesos de manejo, cosecha y matanza.
El Acta del Código sobre Productos Químicos Agrícolas y Veterinarios de la Comunidad (1994, enmendada en 2005), establece disposiciones para la evaluación, registro y control de productos químicos agrícolas y de uso veterinario, incluyendo aquellos para el tratamiento de peces, crustáceos y moluscos. El Acta establece las definiciones de químicos agrícolas y productos químicos de uso veterinario y establece un sistema para el registro de productos químicos según los peligros o riesgos que ellos representen. La AAPMV está encargada de procesar las solicitudes para el registro, clasificándolos como productos químicos registrados, productos químicos enlistados y productos químicos reservados, los últimos son productos que no necesitan ser registrados. La AAPMV también debe mantener un registro de productos químicos agrícolas y de uso veterinario. El Acta también incluye disposiciones respecto al control de productos químicos, estipulando que, inter alia, se prohíbe la posesión y el suministro de productos químicos no aprobados/no registrados y el otorgamiento de permisos para experimentar con productos químicos. Además, el Acta determina las reglas para la fabricación de productos químicos, estableciendo un sistema de licencias para la fabricación, así como prohibiendo la fabricación de ciertos productos químicos. El Reglamento del Código sobre Productos Químicos Agrícolas y Veterinarios (1995 enmendado en 2004), adoptado bajo el Acta, incluye definiciones adicionales de químicos agrícolas y productos químicos de uso veterinario, reglas para el proceso de solicitud y el registro de productos químicos, así como reglas adicionales respecto al control y fabricación de tales productos. El Reglamento también incluye disposiciones respecto a la obligación de informar sobre el suministro de hormonas promotoras de crecimiento y la obligación que tienen los importadores o fabricantes de mantener un registro sobre cada ocasión en que se suministra el promotor a otra persona, con lo cual se debe entregar una copia del registro a la AAPMV. Además, el Reglamento incluye una lista de productos químicos restringidos. El Acta (de Administración) de Productos Químicos Agrícolas y Veterinarios de la Comunidad (1992, enmendada en 2005) establece disposiciones respecto a la importación, fabricación y exportación de químicos agrícolas y productos químicos de uso veterinario. Respecto a la importación, el Acta establece que una persona no debe importar a Australia un producto químico que no esté registrado/aprobado o exento por la AAPMV. Para exportar un producto químico, se necesita un certificado que se debe obtener de la AAPMV. El Acta sobre Prácticas Veterinarias de Australia del Sur (2003) establece restricciones respecto a quién puede proporcionar tratamiento veterinario, estableciendo como regla principal que ninguna persona puede proveer dicho tratamiento por honorarios o recompensa, a menos que la persona esté autorizada bajo esta Acta o alguna otra acta. El Reglamento de Pesca (Peces Exóticos, Cultivo de Peces y Enfermedades de Peces) (2000), adoptado bajo el Acta Pesquera de Australia del Sur (1982), establece disposiciones que tratan sobre el tratamiento de las enfermedades acuáticas. Según el Reglamento, una persona no debe, excepto con la aprobación y bajo la supervisión de un oficial pesquero, tratar peces cultivados que están, o aparentemente están, sufriendo de, o que se sospecha razonablemente que están sufriendo de, una enfermedad prescrita de declaración obligatoria. Las enfermedades prescritas de declaración obligatoria están especificadas en un Anexo al Reglamento. Además, el oficial pesquero puede dar instrucciones al operador de una granja piscícola con respecto al tratamiento de cualquier enfermedad que está, o que él razonablemente sospecha que está, afectando tales peces cultivados y supervisar la realización del tratamiento.
El sistema está implementado por una legislación de alimentos en cada Estado y territorio según el Acta de Estándares de Alimentos de Australia Nueva Zelanda (1991). de la Comunidad de Australia. El Acta establece los mecanismos para el desarrollo conjunto de medidas sobre regulación de alimentos (un estándar de alimentos o un código de prácticas) y crea los Estándares de Alimentos de Australia Nueva Zelanda (EAANZ) como la agencia responsable del desarrollo y mantenimiento de un Código conjunto sobre Estándares de Alimentos de Australia Nueva Zelanda. La función de los EAANZ es desarrollar estándares sobre producción primaria y procesamientos que se hagan cumplir nacionalmente para alimento producido por el sector de industria primaria, así como códigos de prácticas, dentro del marco del Acta. El Acta enumera las materias que pueden ser incluidas en los estándares y códigos de prácticas, siendo ellos, inter alia:
El Acta sobre Alimentos de Australia del Sur (2001) dispone sobre la seguridad e idoneidad de los alimentos. El Acta estipula la aplicación en esta jurisdicción del Código sobre Estándares de Alimentos de Australia Nueva Zelanda como se define en el Acta de Estándares de Alimentos de Australia Nueva Zelanda (1991) de la Comunidad. El Reglamento de Alimentos (2002), adoptado bajo el Acta sobre Alimentos de Australia del Sur, adopta el Código sobre Estándares de Alimentos con ciertas modificaciones. Según el Acta, una persona no debe manipular alimentos destinados a la venta de una manera en que la persona sabe que dejará, o es probable que deje, el alimento no apto para su consumo. Además, una persona no debe vender alimento que la persona sabe, o debe saber razonablemente, que no es apto para consumo. Además, el Acta establece disposiciones relacionadas con la descripción falsa de alimentos, la manipulación y venta de alimentos inadecuados o no aptos para el consumo, así como la conducta engañosa relacionada con la venta de alimentos. El Acta también embiste al Ministro con el poder de hacer ordenanzas toda vez que él tenga argumentos razonables para creer que ello es necesario para evitar, impedir o reducir la posibilidad de algún peligro serio a la salud pública o para mitigar las consecuencias adversas de un peligro serio a la salud pública. Una ordenanza puede ser, inter alia, para prohibir la captura de peces destinados a consumo humano, desde un área especificada; para retirar del mercado alimentos consignados o distribuidos directamente para la venta o vendidos, incautados, aislados o destruidos. El Acta da a los oficiales autorizados los poderes para inspeccionar locales y vehículos, así como registros o documentos, que se relacionan con la manipulación de cualquier alimento destinado a la venta, o la venta de alimentos. Según el Acta Pesquera de Australia del Sur (1982), una persona no debe actuar como procesador de pescados a menos que él o ella estén registrados como un procesador de pescados. Además, un procesador de pescados registrado no debe usar ningún local en conexión con el procesamiento, almacenamiento o tratar pescados, a menos que los locales estén especificados en el certificado de registro. Según el Reglamento de Pesca (Procesadores de Pescado) (1991), adoptado bajo el Acta, una persona que está registrada para realizar una operación de cultivo de peces y que sólo procesa pescados tomados en conformidad con una licencia para la venta a un procesador de pescados registrado o directamente a personas que consumen tales peces, no necesita estar registrada como procesador de pescados. Según el Acta de Productos Primarios (Planes de Seguridad de los Alimentos) de Nueva Zelanda (2004), el Gobernador puede elaborar reglamentos que establecen un plan de seguridad de los alimentos para una clase de actividades involucradas en la producción de productos primarios. Un productor de productos primarios, incluyendo pescados o productos pesqueros destinados al consumo humano, no debe dedicarse a una clase de actividades para la cual se aplica un plan de seguridad de los alimentos sin una acreditación, si la acreditación es requerida por el plan de seguridad de los alimentos.
Base de datos de legislación de la Comunidad y del Estado: Commonwealth legislation: South Australia legislation: Aquaculture Regulations (2005) Development Act (1993) Agricultural and Veterinary Products (Control of Use) Regulations (2004) Veterinary Practices Act (2003) The Livestock (Restrictions on Entry of Aquaculture Organisms) Notice (2005) South Australian policies: Aquaculture (Standard Lease Conditions) Policy (2005) Aquaculture Leasing and Licensing Policy (2004) Aquaculture Environmental Management Framework Policy (2004) Aquatic Animal Health Policy (2003) Literature: Aquaculture Australia Industry Report, Australian Government, Department of Agriculture, Fisheries and Forestry 2004.
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Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agriculturapara un mundo sin hambre




