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Barco atrapado en una tempestad
Barco atrapado en una tempestad

La pesca: una ocupación peligrosa

En años recientes se ha mejorado poco la seguridad de los pescadores, no obstante los esfuerzos de la FAO y de otras organizaciones por crear conciencia de la seriedad de este problema. La pesca marina tal vez sea la ocupación más peligrosa del mundo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que todos los años se producen 24 000 muertes en la pesca de captura.

Las consecuencias de pérdidas de vidas gravan onerosas sobre los familiares dependientes. En muchos países en desarrollo estas consecuencias pueden ser devastadoras. Las viudas muchas veces se encuentran en una posición social baja y donde no hay bienestar social para dar apoyo a las familias ni otras opciones de ingresos, las viudas y sus hijos pueden quedar en la indigencia.

La inocuidad de los barcos pesqueros y los pescadores supone una serie de elementos interrelacionados, como el diseño, la construcción y el equipamiento de los barcos, pero las presiones sociales y económicas, así como el exceso de capacidad y el exceso de explotación de los recursos costeros posiblemente sean los principales factores que han anulado los esfuerzos por incrementar la seguridad en el mar. En los barcos pesqueros, en particular barcos pequeños, la tripulación tiene que trabajar en el mar, sobre la cubierta en todos los climas, muchas veces con las escotillas abiertas para ubicar, recoger y elaborar la captura. Las condiciones de trabajo y la eficacia han mejorado en muchas formas con el avance de la mecanización, pero han surgido nuevos peligros y las presiones que sufre la tripulación siguen siendo considerables, entre otras cosas por la reducción de sus números para reducir los costos.

La opinión predominante es que los barcos pesqueros sólo pueden mejorar con:

  • reglamentos que repercutan en su diseño, construcción y equipo; y
  • la capacitación y certificación de la tripulación.

Si bien estas intervenciones pueden producir buenos resultados, los datos indican que pocas veces se producen. El comportamiento o error humano es responsable del 80% de los accidentes de la industria pesquera.

Casi todos los accidentes obedecen a falta de juicio durante las actividades de pesca, debidas a presiones para incrementar las ganancias (o simplemente para mantener la viabilidad financiera). En condiciones de exceso de capacidad o exceso de pesca, la competencia por capturar recursos limitados es intensa. La necesidad de sobrevivir, económicamente hablando, impulsa a tomar riesgos y a llevar una tripulación de tamaño insuficiente.



Función de la gestión pesquera

La gestión de la pesca repercute en la seguridad, por lo cual una mayor seguridad debe ser un objetivo explícito de la gestión de la pesca, que tiene que garantizar la proporción entre el esfuerzo de pesca y el estado de los recursos pesqueros. La principal lección obtenida en la experiencia de la FAO de ejecución de actividades de seguridad es que las recomendaciones, no obstante cuánto puedan ser sensatas, no representan una base adecuada para que intervengan las administraciones ni para que responda el sector. A pesar de la creación de instrumentos y directrices relacionadas con el diseño, la construcción y el equipo de los barcos pesqueros (con reglamentos más estrictos a nivel nacional), siguen siendo inaceptablemente altas las tasas de accidentes en la industria de la pesca.

Cooperación con la OIT

La larga colaboración entre la FAO, la OIT y el Organización Marítima Internacional (OMI) ha producido directrices y normas para la seguridad de los barcos pesqueros y los pescadores, tales como: el Código de seguridad para pescadores y buques pesqueros, en sus secciones A y B; las Directrices voluntarias para el diseño, la construcción y el equipamiento de pequeñas embarcaciones pesqueras; y el Documento de orientación sobre formación y titulación del personal de los bosques pesqueros.

En fecha reciente se revisaron el Código de seguridad para pescadores y buques pesqueros (secciones A y B) y las Directrices voluntarias. La FAO ahora está trabajando con la OIT y la OMI en la elaboración de nuevas normas de seguridad para embarcaciones pesqueras pequeñas que no quedan comprendidas en el código ni en las directrices revisadas. El título provisional de estas nuevas normas es Recomendaciones de seguridad para las embarcaciones con cubierta de menos de 12 metros de eslora y las embarcaciones sin cubierta de cualquier longitud. Está previsto concluir en 2010 este trabajo, que comprende la elaboración de directrices para la ejecución de la sección B del Código de seguridad para pescadores y buques pesqueros, las Directrices voluntarias y las Recomendaciones de seguridad.

Creación de conciencia

La necesidad de sensibilizar a gobiernos, propietarios de barcos de pesca, pescadores, constructores de barcos y a otras partes interesadas sobre la cuestión de la seguridad será más grande. No es poco probable que los consumidores presionen a la industria de la pesca y los gobiernos para que mejoren las condiciones de salud y seguridad a bordo de los barcos pesqueros. Esto se relaciona con la preocupación por las poblaciones que han sido objeto de pesca excesiva, la inocuidad y calidad de los productos pesqueros, la protección del medio ambiente, y la pesca ilegal, no documentada y no reglamentada.

 
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