El cambio climático y la pesca y la acuicultura ![]() Los océanos son un componente integral del sistema climático y responden a los cambios en el mismo. En las condiciones oceanográficas se dan fluctuaciones naturales. Algunas son anuales, mientras que otras son menos frecuentes con ciclos que pueden durar décadas más bien que años. Otras son cambios a más largo plazo que podrían darse a lo largo de miles de años. Actualmente preocupan las consecuencias específicas de la actividad humana sobre el cambio climático, que se espera dé lugar a incrementos en la temperatura de la superficie marina, a un aumento del nivel de los mares en el mundo, a la disminución de las superficies marinas heladas, así como a cambios en la salinidad, las condiciones del oleaje y la circulación oceánica. A su vez, estos cambios tendrán consecuencias sobre la productividad biológica de los ecosistemas marinos. Las consecuencias de los cambios en la productividad biológica de los ecosistemas marinos sobre la pesca serán diferentes de unas pesquerías a otras y dependerán de los cambios ambientales específicos que se produzcan y de las características biológicas particulares de cada especie. Los cambios en un entorno marino determinado pueden dar lugar a un crecimiento rápido de una especie de alto valor que se dé en el mismo, mientras que en otros casos puede ocurrir lo contrario. El cambio climático también conllevará cambios del área de distribución de los recursos marinos. Lo más probable es que se desplacen hacia el Polo Norte o el Polo Sur, el que se encuentre más cercano. Las consecuencias para el sector pesquero podrían ser importantes. Un rasgo esperado del cambio climático mundial es un posible crecimiento en la variabilidad de las condiciones ambientales. La experiencia ya adquirida al abordar las fluctuaciones a más largo plazo en los medios marinos, como las inducidas por las corrientes de El Niño, pone de relieve la necesidad de adaptabilidad y de que se obtengan los niveles económicos óptimos en cuanto a capacidad pesquera, así como la necesidad de que estos se determinen teniendo presente la variabilidad. Las consecuencias del cambio climático sobre la pesca afectarán a un sector de la mayoría de las economías que se caracteriza ya por la utilización plena de los recursos, un gran exceso de capacidad y conflictos entre pescadores y entre estos y otros grupos que propugnan usos alternativos para los ecosistemas marinos. Por tanto, el cambio climático añade un nuevo argumento en favor del desarrollo de un sistema eficaz y flexible de ordenación pesquera en un contexto de ecosistema. |

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