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La experiencia enseña que los recursos naturales renovables, como las poblaciones de peces, se agotan en ausencia de una gestión eficaz tan pronto como la demanda efectiva de una especie determinada supera la capacidad biológica de la población de que se trate. Por tanto, resulta esencial una gobernanza eficaz en la pesca de captura, para la utilización óptima a largo plazo de los recursos de la pesca marítima. La creación de restricciones para el acceso libre a los recursos es una condición esencial, aunque no suficiente, para una gobernanza eficaz. Los derechos, y las instituciones que rodean estos derechos necesitan de la creación de un conjunto de incentivos que favorezcan la limitación del esfuerzo de pesca en la medida que vaya de acuerdo con la productividad óptima y sostenible a largo plazo del recurso. Pero incluso en los casos en que existen estas clases de derechos, es necesario hacerlos respetar.

En efecto, el seguimiento, control y vigilancia (SCV) es un elemento principal de un proceso eficaz de ordenación pesquera. Plantea un reto particularmente difícil en el caso de la pesca de pequeña escala, que genera cerca de un 50% de las capturas utilizadas para consumo humano en la pesca de captura mundial. Cuando se trata de muchos pescadores que utilizan un gran número y variedad de buques, un SCV eficaz requiere una organización innovadora con participación de los pescadores, local, en la concepción y realización del proceso.

Las innovaciones técnicas, como los sistemas de localización de buques vía satélite y los sistemas de posicionamiento mundial (GPS) han facilitado el SCV en un número creciente de pesquerías. Además, la distribución de los recursos acuáticos a menudo se extiende por más de una jurisdicción y una gobernanza eficaz exige que la autoridad de ordenación ejerza un control sobre todos los recursos pesqueros de los que se ocupa. Este aspecto tiene repercusiones a todos los niveles, desde los sistemas locales de gestión descentralizada a la ordenación pesquera internacional y desde las poblaciones compartidas a las transzonales.

Aunque haya acuerdo sobre el hecho de que un acceso libre y abierto a la pesca es impensable, sigue indagándose la forma más eficaz y equitativa de autorizar el acceso y asignar los recursos. La existencia de un exceso de capacidad pesquera incrementa considerablemente la presión sobre los gobiernos y las autoridades pesqueras para que autoricen unos límites más elevados (más permisivos), mayores cuotas, más licencias, etc., de lo que sería necesario para una pesca responsable.

 
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