Desarrollo

La prioridad de las actividades de desarrollo podría dirigirse a la mejora del bienestar de las personas ocupadas en el sector pesquero entre las que cabe contar, además de los pescadores, a las actividades de transformación y comercio y a otras que participan directamente en el sector o dependen del mismo. Dado que el potencial pleno de los recursos pesqueros naturales se ha alcanzado, y a menudo se ha perdido por sobrepesca, el objetivo y la prioridad principales del desarrollo de la pesca de captura han pasado del incremento de las capturas (un objetivo a lo largo de los últimos tres cuartos del pasado siglo) al establecimiento de una utilización más sostenible y óptima de los recursos pesqueros disponibles (en particular desde la CNUMAD de 1992 y los foros y acuerdos internacionales posteriores). La acuicultura, sector en el que el desarrollo en los decenios comprendidos entre 1950 y 1990 priorizaba el desarrollo tecnológico, la intensificación y los mayores rendimientos, ha seguido el mismo rumbo. La preocupación por la ordenación y la sostenibilidad ambientales aparecieron fundamentalmente en el decenio de 1990.
Durante siglos el acceso libre constituyó la norma en la pesca de captura. Los pescadores consideraban que la captura de cualquier cosa que quisieran o pudieran capturar era un derecho para todos. Ahora se suele admitir que la limitación y el control estricto de las capturas de peces en libertad es esencial para la sostenibilidad. Del mismo modo, para la acuicultura se está produciendo un cambio hacia una ordenación más basada en las zonas, en particular en cuanto a la ordenación de los recursos hídricos y el control de las enfermedades. Esto quiere decir que una ordenación eficaz de la pesca marítima y de la acuicultura basada en los ecosistemas es esencial para conseguir un desarrollo a largo plazo de la pesca.
