Los campesinos de la montaña aprovechan el riego, pero necesitan encontrar soluciones para almacenar un mayor volumen de agua | |
| El agua y su mejor utilización es el tema de los campesinos participantes en
el Programa Especial de la FAO, que se lleva a cabo en las zonas altas del
reino montañoso de Nepal. Allí los campesinos han incrementado los
rendimientos de sus cosechas y han ampliado las tan necesitadas zonas de
riego -entre 30 y 100 por ciento en algunos casos- mediante el
almacenamiento de agua que ellos mismos gestionan. La clave de este provecho ha sido la utilización de semillas mejoradas, fertilizantes y la creación de sistemas de riego manejados por los campesinos de los distritos de las colinas de Syangja e Ilam, así como de sistemas de pozos entubados en las zonas de Terai, en Nawal Parasi y Jhapa. Los campesinos además están dando mantenimiento y operando estos sistemas a través de sus propios grupos de usuarios.
Las posibilidades de incrementar la producción en las tierras de riego, en un país donde el crecimiento demográfico ha rebasado la producción de alimentos en los últimos años, son grandes: el 40 por cientode las tierras de cultivo tienen riego. Pero el programa, que incluye a 200 campesinos que cultivan sobre todo arroz, maíz y trigo en 11 sitios, también pone de relieve algunas complejidades que han de superarse para que el incremento de las cosechas sea sostenible. Informes anteriores aseguran que los campesinos tenían dificultades por la falta de canales y acequias que llegaran a sus campos. Y gran parte de los que había carecían de revestimiento por lo cual se filtraba un 40 por ciento del agua. En parte debido a esto, los campesinos cercanos al manantial tenían mejores condiciones para obtener agua que los que se hallan más abajo en la ladera. Pero quién precisamente consigue aprovechar los recursos hídricos depende también de la propiedad. La mayor parte de los sistemas de riego son propiedad de campesinos individuales que le negaban a otros el acceso a ellos. Y este tipo de acciones puede producir tensión en el seno de las comunidades o entre ellas. Los costos, desde luego, siempre serán los máximos para los campesinos. Los informes de las actividades de campo aseguran que los costos relativamente elevados de funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de pozos entubados representaban un obstáculo para el aprovechamiento óptimo del agua subterránea. Con todo, actualmente los campesinos están abordando estos problemas mediante el establecimiento de horarios de riego con un método de rotación, y asignando los recursos hídricos a partir de la extensión de los terrenos que han de regarse. También se han emprendido obras de infraestructura y las arterias de los canales principales y de las acequias de los terrenos ya se han excavado y dotado de revestimiento. Una vez demostrado que mejoraron las cosechas de arroz y de maíz en la primavera y el verano del año en curso, la siguiente etapa de la fase experimental consistirá en sembrar trigo durante la estación de otoño e invierno, en lo que participará un número mayor de campesinos. La fase de expansión se espera que comience a fines de 1997, con apoyo para un importante proyecto de riego que estará financiado por el Banco Asiático de Desarrollo. | |