SAVE FOOD: Iniciativa mundial sobre la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos

Comunidad de Práctica global en reducción de las pérdidas de alimentos (CdP)

La FAO acoge con satisfacción el reconocimiento mundial de las frutas, las hortalizas, el té y la pérdida y el desperdicio de alimentos

19 de diciembre de 2019, Nueva York/Roma - La FAO acoge con satisfacción la decisión adoptada hoy por las Naciones Unidas de crear dos nuevos días internacionales y un año internacional dedicados a cuestiones directamente relacionadas con la alimentación y la agricultura.

Atendiendo a las solicitudes formuladas por la Conferencia de la FAO, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó sendas resoluciones por las que se designa el año 2021 como Año Internacional de las Frutas y Verduras, el 21 de mayo como Día Internacional del Té y el 29 de septiembre como Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos.
“Sin dietas saludables no podemos esperar acabar con la malnutrición, y no erradicaremos el hambre a menos que frenemos las pérdidas de alimentos. Al destacar el valor de las frutas y hortalizas y el daño causado por la pérdida y el desperdicio, las Naciones Unidas han dado un paso decisivo para promover sistemas alimentarios más justos, verdes y eficientes”, señaló Maria Helena Semedo, Directora General Adjunta (Clima y Recursos Naturales) de la FAO. “Rendir homenaje al té es rendir un merecido tributo a la multitud de pequeños agricultores que contribuyen a la producción de lo que constituye la bebida favorita en el mundo después del agua”.

Otras resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas se centraron en los avances y desafíos relacionados con la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición; el desarrollo sostenible de las regiones montañosas; el papel de la tecnología agrícola; la importancia de las fibras vegetales naturales para los medios de vida y el medio ambiente, y la necesidad de erradicar la pobreza rural.

Frutas y hortalizas
Chile ha sido un denodado defensor de la dedicación de un año a la promoción de las frutas y verduras, las cuales poseen cualidades nutricionales bien conocidas y además contribuyen a la prevención de las enfermedades no transmisibles.
La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan el consumo por cada adulto de al menos 400 gramos de frutas y hortalizas al día para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, como enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes y obesidad, así como para contrarrestar las carencias de micronutrientes.
La defensa de los productos frescos encaja bien asimismo con el objetivo de reforzar el papel de los pequeños productores y los agricultores familiares y fomenta opciones comerciales más amplias para millones de familias rurales. Cabe señalar también las oportunidades en materia de equidad de género, ya que las mujeres suelen desempeñar un papel principal en sus hogares tanto en lo que respecta a la producción de frutas y hortalizas como en lo que concierne a su consumo.


El Día Internacional del Té se ha celebrado en algunos países —especialmente en Asia meridional y en la República Unida de Tanzanía— en los que el té constituye un producto básico principal y una importante bebida desde hace tiempo.
La India propuso que la FAO respaldase el otorgamiento de un mayor reconocimiento. La resolución aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas fue presentada por el Grupo de los 77 y China.
El objetivo de la celebración es reconocer y promover la contribución de esta hierba a la salud humana, la socialización, el desarrollo rural y los medios de vida sostenibles. El té es un importante cultivo comercial para millones de familias de los países en desarrollo y, como sector intensivo en mano de obra, incluido el proceso de transformación, la industria proporciona empleo en zonas remotas y económicamente desfavorecidas.

Pérdida y desperdicio de alimentos
Andorra y San Marino tuvieron un papel clave en la proposición del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. El día ofrece una oportunidad para centrar más la atención en la necesidad de reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos y en cómo el hacerlo puede contribuir al desarrollo sostenible.
Como se analiza en profundidad en la edición de 2019 del informe sobre El estado mundial de la agricultura y la alimentación de la FAO, la pérdida y el desperdicio de alimentos entrañan importantes emisiones que agravan el reto del cambio climático, así como las repercusiones en la seguridad alimentaria. Se estima que un 14 % de los alimentos del mundo se pierde a lo largo de la cadena entre el lugar de la cosecha y el punto de venta al por menor, y probablemente incluso más después.