Niños del orfelinato de Mansa adquiriendo conocimientos básicos para la vida gracias a Telefood
(Foto: Daniel Beaumont)

Zambia: ayudar a los huérfanos del SIDA a ayudarse

Con instrumentos y equipo proporcionados por TeleFood, niños huérfanos a causa del SIDA están produciendo los alimentos necesarios para sobrevivir, y de paso adquieren conocimientos agrícolas y aprenden a trabajar en equipo.

En Zambia, cuya población es de casi 10 millones de habitantes, hay más de 800 000 huérfanos, casi el 18 por ciento de la población infantil.

La mayoría de estos niños son huérfanos porque sus padres han muerto de SIDA. Como en otros países subsaharianos, en Zambia esta enfermedad está produciendo efectos devastadores. Cálculos recientes de las Naciones Unidas establecen la esperanza de vida de los zambianos al nacer en 41 años.

Pero el SIDA no sólo es un peligro para la salud, sino que se ha convertido en un gran problema para el desarrollo. Esta enfermedad, al inicio se presentó sobre todo en las ciudades, pero ya se ha propagado por el campo africano, donde está trastornando a miles de comunidades campesinas, reduciendo la producción de alimentos e intensificando la inseguridad alimentaria.

También está dejando a una generación de huérfanos luchando por sobrevivir. En 2001 se calcula que 11 millones de niños del África subsahariana perdieron a uno o ambos de sus padres a causa del SIDA. Es un gran desafío proporcionar a estos niños la atención y la nutrición adecuadas.

Finca pequeña, grandes resultados

En el municipio de Mansa, en el norte de Zambia, donde luchan por sobrevivir cada vez más huérfanos del SIDA, la población está afrontando este problema con la ayuda de una iniciativa de TeleFood de la FAO.

Para proveer a estos niños de un hogar, la iglesia Adventista del Séptimo Día de Mansa abrió un pequeño orfelinato con donaciones y apoyo de los integrantes de su congregación, el Club Rotario local y el Gobierno de Zambia.

Una vez que se pudo dar un techo a los niños, los organizadores del proyecto afrontaron el problema de alimentarlos. Querían crear un huerto de media hectárea en el orfelinato, para que lo cultivaran los propios niños, supervisados por un horticultor cualificado. De esta manera, los niños no sólo disfrutarían de una alimentación saludable gracias a los alimentos que producirían, sino que además adquirirían valiosos conocimientos prácticos.

Una pequeña donación de TeleFood le dio al proyecto el impulso que necesitaba. Los fondos se destinaron a la compra de semillas y otros materiales de siembra, aperos, por ejemplo azadones, carretillas y palas, fertilizantes y un sistema sencillo de irrigación por goteo a pequeña escala.

Autosuficientes por completo

Ahora, con el atento cuidado de estos niños, florece el huerto y produce coles, berenjenas, guisantes, pimientos verdes, soya, batatas y tomates.

Gracias a una donación del Club Rotario el orfelinato también adquirió una parcela de una hectárea en una aldea cercana, que se está utilizando para producir maíz. Asimismo mantiene un pequeño gallinero.

"Son por completo autosuficientes en hortalizas, maíz y pollo –explica Karel Callens, nutricionista de la FAO, recientemente emplazado en Mansa y familiarizado con el orfelinato-. Están produciendo suficientes excedentes para vender en el mercado, e invierten las ganancias de nuevo en el huerto. El proyecto ya se ha hecho prácticamente autosuficiente".

Callens añade que mientras colaboran para mantenerse, los niños están aprendiendo a trabajar en equipo y adquiriendo conocimientos agrícolas a la vez, activos que les servirán para mantenerse el resto de la vida.

"Es un resultado muy importante para una pequeña inversión", comenta.

contactos: telefood@fao.org