Los bosques y la biodiversidad


El término de biodiversidad se refiere a la variedad de la vida en la Tierra, y comprende la variedad de especies de plantas y animales, la variabilidad genética dentro de las especies, y la variedad de distintos ecosistemas. Los bosques comprenden hasta el 90 por ciento de la diversidad genética, mientras que sólo los bosques, contienen al menos el 50 por ciento, y una proporción considerablemente mayor de todas las especies vivas del planeta, incluyendo un gran porcentaje de plantas y animales superiores.

En efecto, la biodiversidad de los bosques abarca miles de especies animales y proporciona miles de especies vegetales maderables y no maderables más, muchas de las cuales son claves para la agricultura, la pesca y la industria. Los bosques de manglar, por ejemplo, constituyen uno de los sistemas más diversos desde el punto de vista biológico, así como uno de los más productivos. Éstos funcionan como criaderos naturales de peces y crustáceos, y son sitios de nidación y migración de cientos de especies de aves, suministrando además elementos nutritivos para el medio ambiente marino.

Los bosques también sostienen la biodiversidad agrícola. A princios de la década de 1970 la cosecha de arroz en Asia se vió afectada por un virus de nanismo del arroz que amenazaba con diezmar 300,000 kilómetros cuadrados de arrozales. Afortunadamente un único gen de una especie silvestre de arroz encontrado en un bosque de la India fue utilizado para aportar resistencia contra el virus. Sólo en la India, la introducción de razas de arroz silvestre (cultivares más primitivos) produjo un rendimiento equivalente a 75 millones de dólares EE.UU al año.

Muchos de los productos industriales, caucho, aceite de palma, por ejemplo, tiene su origen en los bosques. Varias frutas y muchos cultivos más - que van desde los cultivos alimentarios tales como el aguacate o palta, el banano, el anacardo, el coco, la toronja y el limón, hasta bebidas y especias tales como el cacao, la canela, el café, la paprica y la vainilla- dependen para mantener su productividad y resistencia a las enfermedades, de los genes provenientes de sus parientes silvestres que viven en los bosques tropicales. Las exportaciones de dichos productos tienen un valor de cerca 20 mil millones de dólares EE.UU. al año. Además, muchas de las medicinas utilizadas en gran escala y producidas por las compañías farmacéuticas, fueron desarrolladas a raíz del análisis de especies de plantas provenientes de los bosques, siendo a menudo aquellas utilizadas por los habitantes de los bosques, cuales los pueblos indígenas.

La diversidad biológica de los bosques es el producto de millones de años de evolución de la vida en este planeta. Pero las actividades humanas están provocando pérdidas en la biodiversidad 50 a 100 veces más rápidamente de lo que podría esperarse si las actividades humanas no existieran. Según la FAO, la pérdida neta anual de bosques desde 1990, asciende a 9.4 millones de hectáreas (0.22 por ciento anual), de las cuales la mayoría correspondía a los bosques naturales tropicales.

La ordenación forestal sostenible es una de las claves que puede contribuir a revertir esta corriente destructiva. La ordenación forestal sostenible comprenden la restauración de los bosques, el manejo de cuencas hidrográficas, el uso sostenible de la diversidad biológica y el establecimiento de las áreas protegidas. En la actualidad, cerca del 12 por ciento de los bosques del mundo se encuentran bajo la jurisdicción de áreas protegidas(según lo definen las categorías de la UICN I a VI).

Durante la Cumbre de la Tierra, celebrada en 1992 en Río de Janeiro, los países miembros de las Naciones Unidas concordaron en establecer una estrategia exhaustiva para el desarrollo sostenible y la ordenación forestal sostenible. Uno de los acuerdos clave adoptados en la reunión de Río fue el Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado por 150 jefes de Estado y de Gobierno.

El acuerdo jurídicamente vinculante que implicaEl Convenio sobre la Diversidad Biológicareúne los compromisos adoptados por los países, los cuales se basan en tres objetivos principales: la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes, y la repartición equitativa de los beneficios que puedan derivar del uso de los recursos genéticos.

última actualización:  lunes 7 de marzo de 2005