Los bosques y el agua

Los bosques ejercen un fuerte impacto en las cuencas hidrográficas. Los árboles, las plantas, el mantillo del suelo boscoso absorben el agua de lluvia y reducen la erosión y el escurrimiento. Las hojas capturan hasta el 60 por ciento de las precipitaciones. Cuando la lluvia cae sobre el suelo desnudo, la fuerza de las gotas de lluvia lava el suelo y lo arrastra a las corrientes de agua. Pero cuando la lluvia cae sobre el bosque, esta gotea a través de las hojas y ramas hasta depositarse en el suelo. Un bosque bien manejado puede mejorar la calidad y la distribución del agua, contribuyendo así a mejorar el manejo de las cuencas hidrográficas

La disponibilidad de agua es un elemento crucial para cumplir con los Objetivos y metas de desarrollo para el milenio. El agua tiene particular importancia para cometidos cuales reducir la pobreza extrema y el hambre, y reducir el porcentaje de personas que carezcan de acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.

Sin embargo, el bienestar de la población dependerá de la situación en que se encuentran los recursos hídricos. Las cuencas hidrográficas, por ejemplo, suministran cerca de dos tercios del agua dulce del planeta, pero éstas se encuentran cada vez más sujetas a una explotación insostenible. En cambio, la gestión eficaz de las cuencas hidrográficas y la ordenación sostenible de los bosques podrían garantizar la disponibilidad de agua a largo plazo.

La disponibilidad de agua está estrechamente ligada al hambre y a la disponibilidad de alimentos. La producción actual de alimentos a nivel mundial tendrá que duplicarse a fin de satisfacer las necesidades de una población mundial que se pronostica será de 8 500 millones de habitantes en 2025. Mientras tanto, el consumo mundial de agua se duplica cada 20 años -el doble respecto a la tasa de crecimiento de la población.

En las áreas rurales y urbanas, los medios de subsistencia de millones de personas se encuentran amenazados debido al acceso insuficiente al agua y a las condiciones de higiene. Cerca de un tercio de la población de las ciudades en los países en desarrollo vive irremediablemente hacinada en barrios marginales y terrenos ocupados. En más de 40 países, 1, 100 millones de personas carecen de agua potable suficiente y 2, 400 millones de personas carecen de condiciones de higiene apropiadas.

Si los pronósticos actuales fuesen ciertos, en 2050, al menos una de cada cuatro personas vivirá en países sujetos a la carencia crónica y recurrente de agua dulce. En África, por ejemplo, se calcula que 25 países sufrirán de carencia de agua o estarán sujetos a presiones en materia de disponibilidad de ésta en los próximos 20 a 30 años.

Es por ello que los bosques y las cuencas hidrográficas, pero sobre todo la ordenación sostenible de los bosques y la gestión de las cuencas hidrográficas serán elementos cruciales para alcanzar la sostenibilidad del medio ambiente, y por consiguiente, la reducción de la pobreza y el hambre, y el acceso de millones de personas al suministro sostenible de agua potable confiable y a servicios básicos de saneamiento.

última actualización:  martes 22 de febrero de 2005