Como complemento de la alimentación, los productos alimenticios provenientes de los bosques suministran algunas proteínas, grasas, vitaminas y minerales que no se hallan en muchos de los cultivos básicos, e incluso pueden evitar el hambre y la hambruna durante sequías, inundaciones o plagas y enfermedades que causan la suspensión de los cultivos.
Medio millón de niños en edad preescolar se vuelve ciego por la falta de vitamina A. Sin embargo, la vitamina A se encuentra en abundancia en muchos de los alimentos producidos por los árboles, como en el mango.
La carne silvestre o los mamíferos silvestres comestibles, los reptiles, los pájaros e insectos que habitan en los árboles o bosques pueden representar hasta el 85 por ciento del consumo proteínico de las poblaciones que viven en los bosques o aledaños.
Alrededor de mil millones de personas en todo el mundo depende de los medicamentos derivados de las plantas forestales para cubrir sus necesidades medicinales.
Los productos naturales son la única fuente de medicamentos para el 75-90 por ciento de las poblaciones que habitan en los países en desarrollo. Fuente: Banco Mundial 2004
última actualización: miércoles 9 de noviembre de 2011