Los bosques garantizan las funciones medioambientales tales como la biodiversidad, la conservación de los suelos y las aguas, el abastecimiento de agua y la regularización climática.
La mala ordenación de los terrenos boscosos en los países tropicales húmedos y sub-húmedos contribuye significativamente a la pérdida del suelo que es el equivalente del 10 por ciento de pérdida del producto interno bruto (PIB) por año.
La deforestación representa hasta el 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al recalentamiento mundial.
En el medio ambiente árido, los bosques son esenciales para la seguridad alimentaria en los años y temporadas secas.
Los bosques suministran los hábitats a casi dos tercios de todas las especies del planeta.
La deforestación de la pluviselva tropical cerrada podría representar la pérdida diaria de al menos 100 especies. Fuente: Banco Mundial, 2004