Asociación Italia-China-FAO:
la agroforestería basada en la populicultura beneficia a millones de personas

Integration of poplar wheat -based and poultry in agroforestry. Siyang county, China. © FAO/Alberto Del Lungo
Anidado en la llanura septentrional de Jiangsu, con una población de 1 millón de habitantes, el Condado de Siyang  es un ejemplo ideal de la capacidad integrada de los bosques de álamos de restaurar las zonas inundadas marginales, estableciendo las riberas de los ríos Amarillo, Huai y Yangtse y beneficiando, directa e indirectamente, a millones de personas anteriormente afectadas por las inundaciones. No es una coincidencia que Siyang también sea famoso como ejemplo exitoso, de larga data, de transferencia internacional de germoplasma, de conocimientos científicos y de tecnología facilitada por la Comisión Internacional del Álamo de la FAO. La historia de la asociación cooperativa de Syiang en cultivo de álamos se remonta a la década de 1970, cuando el condado de Siyang importó los primeros 32 clones de álamo de Italia. Abarcando más de 100 000 hectáreas de la superficie terrestre del condado,  los álamos llegaron a ser la principal especie arbórea, aumentando la cubierta arbórea de un 7 por ciento inicial a un 47 por ciento. Los clones de álamo I-214 que fueron plantados primero en Siyang, representan un excelente ejemplo del modo en que el cultivo de este árbol versátil y polivalente puede contribuir al mejoramiento de los medios de subsistencia rurales y ofrecer servicios sociales y ambientales importantes.

Adoptando los enfoques integrados de restauración, la pequeña agroforestería basada en los álamos en el Condado de Siyang ha transformado las llanuras inundadas en un mosaico de actividades ecológicas en el paisaje, apoyando a los agricultores y arboricultores; la producción de madera, de fibra y de  combustible para las industrias forestales; y el suministro de servicios sociales que contribuyen a ampliar el desarrollo rural. Asimismo, Siyang ha elaborado una política de economía del carbono basada sobre la inversión en las nuevas tecnologías (en particular, las industrias forestales) para reducir, por una parte, las emisiones de los gases de efecto invernadero, y por otra parte, ampliar la cubierta arbórea para retener y almacenar el carbono.  

La Comisión Internacional del Álamo (CIA), un órgano estatutario de carácter técnico único en el marco de la FAO, reúne instituciones, productores de álamos y  sauces, usuarios e investigadores a fin de facilitar el intercambio de conocimientos y tecnología. En reconocimiento de la función catalítica desempeñada por la FAO, la CIA y los científicos italianos, el condado de Siyang ha  restablecido el Museo Histórico del Álamo (el primero en el mundo), fundado en el sitio exacto donde fueron plantados los dos primeros clones italianos. Construido sobre la transferencia de tecnologías facilitada por los miembros de la CIA en los últimos 30 años, e invirtiendo ulteriormente, China se ha convertido en un líder mundial en materia de genómica y de biotecnología del álamo para reforzar los agentes bióticos, mejorar la calidad de la madera y aumentar la productividad. En 2008, la CIA reconoció la Academia Forestal de China, la Universidad Forestal de Beijing, la Universidad Forestal de Nanjing y la Administración Forestal de Estado como centros internacionales de excelencia en educación forestal, capacitación y divulgación y les acogió en las redes internacionales destinadas a transferir conocimientos y tecnologías.

La pequeña agroforestería basada en los álamos en el Condado de Siyang ha transformado las llanuras inundadas en un mosaico de actividades ecológicas. © FAO/Alberto Del Lungo

A principios de este año, el Sr. Zhao Shen, Presidente del Consejo del Condado de Siyang, condujo una misión a Italia, donde Siyang cuenta con asociados hermanados en Pavía y en Casale Monferrato. Acogidos por la Comisión Internacional del Álamo y la Comisión Nacional del Álamo de Italia, el Sr. Zhao ha reforzado ulteriormente la asociación entre China, la CIA y la FAO. Se firmaron acuerdos formales de cooperación  y se cimentaron nuevas relaciones para una futura colaboración con los investigadores, los  productores y los usuarios clave en materia de álamos y sauces en Italia. A cambio, el Alcalde del Condado de Siyang invitó a una delegación del Departamento Forestal de la FAO,  al Presidente italiano de la Comisión Internacional del Álamo, a miembros de la Comisión Nacional del Álamo de Italia y al Vicealcalde de la Municipalidad de Casale Monferrato, para asistir al 3° Festival del álamo de China, celebrado en Siyang del 27 al 30 de mayo de 2010.

3° Festival del álamo de China, celebrado en Siyang del 27 al 30 de mayo de 2010. © FAO/Alberto Del Lungo

China tiene aproximadamente 8 millones de hectáreas (una superficie 30 veces más grande que el segundo país de mayor extensión de plantaciones, Francia) plantadas con diferentes clones de álamo para restaurar los paisajes degradados y para la lucha contra la desertificación en diferentes sistemas de aprovechamiento en las regiones templadas. Con el crecimiento más rápido de su biomasa, la alta compatibilidad con los cultivos agrícolas, la acelerada descomposición de las hojas que mantienen la fertilidad del suelo y la capacidad para propagarse fácilmente, los álamos son especies ideales para establecer sistemas integrados – en combinaciones multidisciplinarias e intersectoriales de usos de la tierra sobre el paisaje a fin de apoyar la zootecnia, los cultivos agrícolas comerciales, la acuicultura, la viticultura y la horticultura. Observando los principios del gobierno de “ampliar la industria frutícola, el desarrollo de la ganadería, el estudio de los cultivos de invernadero y el fomento de la industria de la elaboración y de la industria de servicios”, conjuntamente con el programa de conversión de tierras, la producción alimentaria y los ingresos rurales de Siyang aumentaron, mientras que la superficie de tierra agrícola, de hecho, se redujo.

Algunos servicios sociales provistos por los álamos incluyen la provisión de abrigo, sombra y viviendas, la protección de cultivos y el suministro de forraje para el ganado y cada vez más, las fuentes viables de bioenergía. Cabe destacar que  la agroforestería basada en los álamos es una actividad rentable por otra razón fundamental. Uno de los servicios medioambientales proporcionados por los árboles es al almacenamiento del carbono (sumamente importante para la mitigación del cambio climático). Varios estudios han indicado que la integración de árboles en tierras agrícolas no sólo puede mejorar la productividad y rentabilidad de los sistemas sino también proveen oportunidades para crear sumideros de carbono altamente eficaces. Los gases como el anhídrido carbónico (CO2) crean un recalentamiento mundial por la retención del calor inducido por el hombre en  la parte inferior de la atmósfera. Sin embargo, el anhídrido carbónico también es alimento para las plantas, que lo extraen del aire y mediante el proceso de fotosíntesis lo convierten en azúcar, es decir, en un alimento vegetal. Eliminar el anhídrido carbónico de la atmósfera y almacenarlo como carbono en la biosfera terrestre, por ejemplo mediante la plantación de árboles, ha sido uno de los métodos establecido en el Protocolo de Kyoto para que los países puedan lograr los objetivos de reducción de sus emisiones nacionales de gas de efecto invernadero. Los países industrializados que han establecido un compromiso sobre la reducción de las emisiones en el marco del Protocolo de Kyoto pueden cumplir parcialmente estos compromisos mediante la forestación y reforestación llevada a cabo en los países en desarrollo en el marco del Mecanismo para un desarrollo limpio. Los estudios conducidos para analizar el potencial de la retención de carbono de los sistemas agroforestales (en particular, los sistemas álamos-trigo) han demostrado que, la contribución combinada de álamos y trigo es especialmente eficaz, los sistemas basados en el álamo-trigo representan la mejor opción de uso de la tierra para el aumento del secuestro de carbono. Sin embargo, aun cuando se considera solo la acumulación de carbono en la biomasa, no se puede ignorar la gran eficacia del sistema agroforestal. La madera aprovechada luego debe ser transformada en productos durables como la madera de construcción  y el  mobiliario, para que el carbono se mantenga encerrado. Esto contribuirá a largo plazo a la mitigación del cambio climático por almacenamiento de carbono. 

En otras regiones de China, los inversores han adoptado métodos innovadores de cultivar los álamos en las pequeñas explotaciones y las plantaciones agroforestales. “Cubrir las montañas estériles de árboles. Transformar el desierto creciente en un oasis”, son frases de  los “activistas verdes” de China que se refieren a la Gran Muralla Verde de alamedas y sauzales establecida para contener la erosión del suelo, las zonas desérticas y reducir la intensidad de las tormentas de arena que enterrarían todos los brinzales. Las pequeñas explotaciones, cuya producción agrícola era escasa en las tierras estériles de la región de fuertes vientos y suelos arenosos noroccidental, plantaron árboles resistentes a la sequía como los álamos y los sauces areneros y comenzaron la venta de madera para obtener ingresos. En respuesta al llamado del gobierno lanzado en 1978 a favor de “la forestación al servicio de la ecología”, los agricultores han recibido apoyo financiero para las iniciativas de plantación de árboles. En las últimas décadas, solo la Provincia de Shaanxi  gastó casi 22 millones de yuan para plantar 4,5 millones de hectáreas de bosques y según Zhang Shenian, jefe del departamento forestal provincial, “la cubierta forestal de la provincia ha aumentado del 30 por ciento en 2000 al 37 por ciento”. En 2002, Shi Guangyin, ahora de 67 años de edad, que ha luchado con las tormentas de arena desde su infancia, ha sido nombrado “agricultor excepcional” por la FAO. En 1984, Shi fundó una empresa para luchar contra la arena con otras siete familias rurales y plantó árboles en 200 hectáreas de tierra. Hasta el momento, su empresa ha gastado más de 10 millones de yuan para plantar y reforzar 13 000 hectáreas de bosques en el Condado de  Dingbian, en la provincia de Shaanxi. Gracias a sus esfuerzos, los rendimientos en trigo han aumentado de más de 40 veces en su aldea y todas las familias poseen casas nuevas.

China y Siyang han experimentado una notable transformación económica, mostrando de qué manera la práctica de agroforestación puede ser exitosa y representa un modo alternativo de abordar la reducción de la pobreza, el hambre, la malnutrición y la degradación del medio ambiente. El mercado de carbono emergente puede proveer un incentivo más y la opción de la agroforestería hace de la arboricultura una valiosa inversión.

última actualización:  viernes 23 de julio de 2010