Descripción de la Vegetación Natural Leñosa
Bosque subtropical húmedo
Selva Misionera
Cubre aproximadamente las 4/5 partes de la provincia de Misiones entre los ríos Paraná y Uruguay; al sudoeste limita con el Espinal por una zona de transición que se extiende desde cerca de Santa Ana sobre el Paraná hasta algo más al este de Concepción sobre el Uruguay; en forma de galería se prolonga a lo largo de los dos ríos citados hasta su confluencia en el Delta bonaerense. Es la selva de los estados brasileños de Paraná y Santa Catalina y de la zona oriental del Paraguay que penetra el noreste de argentina. La Selva de Misiones es una foresta denso, siempreverde y húmedo que constituye en varias especies de árboles corpulentos que pueden alcanzar 40 m de altura, generalmente cubiertos de lianas y epífitas y entremezclados con arbustos, bambúseas y plantas herbáceas (Parodi, 1964). Entre las especies forestales más valiosas se encuentra el pino paraná (Araucaria angustifolia), el guatambú amarillo (Aspidosperma australe), el amarillo y el laurel negro (Nectandra lanceolata, N. saligna), el palo rosa, (Aspidosperma polyneuron), el anchico colorado (Parapiptadenia rigida), el incienso (Myrocarpus frondosus), el paracá (Enterolobium cortotisiliquum), el iIbirá−pitá (Peltophorum dubium), el cedro misionero (Cedrela fissilis), el cancharana (Cabralea canjerana), el peteribí (Cordia trichotoma) y el lapacho negro (Tabebuia ipe) (Erize et al., 1977b; FAO/CP, 1993; IFONA, 1988).
Selva Tucomano−Boliviana
La Selva de Tucomano−Boliviana es una foresta denso, siempreverde y húmedo con árboles alrededor de 30 de altura, entremezclados con lianas, arbustos y epífitas. Se extiende en estrecha faja sinuosa por las faldas orientales de los contrafuertes andinos entre 450 y 2.000 m s. m. alcanzando hasta el 28° de latitud en la provincia de Catamarca. Es rica en especies tropicales y subtropicales; su anchura es de unos 80 km en la región oranense, empobreciéndose y estrechándose a medida que avanza hacia el sur. Está limitada en el piso inferior por la zona chaqueña occidental y en el piso superior por la estepa graminosa andina (prados subalpinos), que, según los lugares, cubren las pendientes entre los 2.000 y 3.000 m s. m. La composición florística varía a medida que se asciende sobre la montaña. Entre los árboles más frecuentes en el piso bajo y en el intermedio se encuentra el laurel de la falda (Phoebe porphyria), la tipa blanca (Tipuana tipu), el pacará (Enterolobium cortotisiliquum), el cedro tucumano (Cedrela lilloi), el nogal criollo (Juglans australis), el lapacho rosado (Tabebuia avellanedae), y el zapallo (Pisonia zapallo). Más arriba de los 1.200 m s. m., según la latitud, se extiende la asociación del aliso del cerro (Alnus jorullensis var. spachii) y del queñoa (Polylepis australis), el saúco (Sambucus peruvianus) y el pino del cerro (Podocarpus parlatorei) que suelen alcanzan hasta los 1.900 m s. m. (Erize et al., 1977a). nullBosque templado−frío húmedo
Bosques subantárticos
Es una estrecha faja boscosa, no mayor de 100 km de ancho, que se extiende a lo largo de la Cordillera andina, comprendiendo valles y laderas, desde los 36°50´ en el norte del Neuquén, hasta Tierra del Fuego. Los bosques subantárticos tienen el aspecto de un parque en territorio montañoso donde se alternan los lagos, las montañas nevadas y los árboles majestuosos. Los bosques están bien definidos por la presencia de fagáceas del género Nothofagus y de numerosas especies características de estas comunidades. Llegando al sur la vegetación se vuelve más pobre y la aparencia de árboles disminuye. Los Bosques de Nothofagus, como género típico, están asociados con Coníferas propias de esta formación, y numerosas especies endémicas. El género Nothofagus cuenta con 6 especies: El ñire (N. antarctica), la lenga (N. pumilio), el roble pellín (N. obliqua), el raulí (N. alpina), el coihue (N. dombeyi) y el guindo (N. betuloides). Se asocia con los árboles citados el ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), el arrayán (Luma apiculata), el radal (Lomatia hirsuta), el notro (Embothtrium coccineum), el alerce (Fitzroya cupressoides), el ten (Pilgerodendron uviferum), el laurel (Laurelia serrata), el maniú hembra (Saxegothaea conspicua), el maniú macho (Podocarpus nubigena), el maitén (Maytenus boaria), el palo santo (Flotowia diacanthoides), el pehuén (Araucaria araucana).
