Asegurarse de los usos finales

Antes de embarcarse en un programa que incluya la regeneración de árboles, es importante saber para qué serán destinados finalmente los árboles. Hay muchos ejemplos de programas de plantación de árboles cuyo uso final que no se decidió, se desconoció o se programó inadecuadamente. El resultado ha sido el establecimiento de miles de hectáreas de plantación que tenían muy poco o ningún valor económico o ambiental. En algunos casos, en que se introdujeron las especies, ha habido unos costes sustanciales imprevistos por ejemplo, la eliminación de malezas que han sobrepasado a los beneficios.

Por ello, hay que estar seguro de cuáles son los bienes y servicios que proporcionarán los árboles y bosques a establecer. Con frecuencia serán ordenados para fines múltiples. Los productos pueden ser madera de construcción, madera para pulpa, leña, postes de construcción o una variedad de productos forestales no maderables (PFNMs). Por ejemplo, forraje, corteza, los frutos, aceites, tintes, medicinas y especias. A veces, el material reproductivo, como frutos y semillas pueden ser un producto final en sí mismo para consumo como alimentos, así es el caso lógicamente de muchos cultivos agrícolas. Además, habrá servicios proporcionados por árboles y bosques, como la mejora de la estación, la conservación del suelo, la captación del carbono, la biodiversidad, la conservación, que son o programados o incidentales.

La elección de especies y de tipo de material reproductivo variará de acuerdo con las combinaciones de los beneficios requeridos. Hay muchas fuentes de información sobre los usos potenciales y actuales de las especies.

última actualización:  miércoles 18 de abril de 2007