Conservación de fuentes deseables

A pesar de todos nuestros esfuerzos, los árboles y los bosques continúan disminuyendo en número y extensión. Esto significa inevitablemente que la variación genética (que es responsable de una gran parte de la diversidad biológica (biodiversidad) que vemos a nuestro alrededor) está disminuyendo gradualmente (a veces mencionada como erosión genética). En algunos casos, se pierde para siempre ya que las especies se extinguen, las procedencias se pierden y los ecosistemas se degradan. Como esta variación es la base esencial para la mejora genética, las oportunidades de producir árboles y bosques que proporcionen los bienes y servicios que necesitamos actualmente (o que pueden necesitarse en el futuro) están disminuyendo.

Por lo tanto, es fundamental que adoptemos medidas para conservar (proteger) los recursos genéticos forestales (lo que incluye su material reproductivo) dando prioridad a aquellos recursos que sabemos están más amenazados o en peligro. En muchos casos, no sabemos cuáles son estos recursos y, por esta razón, la continua exploración de plantas y los estudios taxonómicos son tan importantes.

VeaDescubra algo más - Referencias seleccionadas - Conservaciónpara fuentes de información sobre especies en peligro (amenazadas).

Una vez que se han identificado los recursos que se consideran valiosos y/o amenazados o en peligro, la conservación activa puede adoptar dos formas:

  • La conservación in-situ que pretende conservar la variación genética donde se originó en masas naturales dentro del ámbito de la especie o ecosistema. Áreas que son suficientemente grandes para regenerarse naturalmente por sí mismas en forma adecuada serán demarcadas y ordenadas de tal forma que se protejan contra una nueva degradación, rehabilitando el bosque a su estado original cuando sea necesario. Esto requerirá inevitablemente la provisión de alguna forma de beneficios inmediatos así como el beneficio genético a largo plazo y el asegurar la participación de las comunidades locales en la ayuda a la protección y el beneficio del bosque. Debidamente ordenados, los bosques explotados comercialmente pueden desempeñar una parte importante en este tipo de conservación, apoyando especialmente a los parques nacionales designados o a otras áreas protegidas (http://www.fao.org/docrep/v6530s/v6530s00.htm). Hay diferentes clases de áreas protegidas definidas por las organizaciones forestales y de conservación, dependiendo de su estado legal y de los objetivos de la ordenación. FAO, IPGRI y DFSC han publicado recientemente una guía técnica para la conservación in situ: La conservación y ordenación de recursos genéticos forestales: en bosques naturales ordenados y áreas protegidas (in situ).

  • La conservación ex-situ pretende conservar la variación genética fuera del ámbito natural de la especie, como árboles individuales plantados, en bancos clonales, en rodales semilleros o como material reproductivo de diferentes tipos que se conservan en instalaciones de almacenamiento a largo plazo. Aunque esto puede ser muy efectivo, la cantidad de variación genética conservada es limitada y es costosa. Por lo tanto, tiene que considerarse como un complemento de la conservación in-situ. Los nuevos métodos biotecnológicos tienen potencial para hacer más fácil conservar grandes cantidades de variación genética de esta forma. Las plantaciones forestales comerciales así como las plantaciones de árboles en fincas agrícolas - cuyo principal objetivo es producir una cierta forma de producto o servicio inmediato- pueden desempeñar siempre un papel en la conservación de la variabilidad genética, siempre que cualquier selección y mejora genética no reduzca demasiado la variabilidad y que se sigan adecuadamente procedimientos de ordenación apropiados.

Vea tambiénNormas de regulación y aplicación.
última actualización:  miércoles 18 de abril de 2007