La importancia de los bosques en las zonas áridas

Los bosques y otras tierras arboladas desempeñan una función esencial en el mantenimiento del equilibrio ecológico y el mejoramiento de los medios de subsistencia de las poblaciones en las zonas áridas.

Sin embargo, por la falta de una buena comprensión y de una correcta  información algunas veces se subestima la importancia de las tierras secas. De hecho, los bosques en las zonas áridas son fundamentales por los numerosos productos y servicios que suministran y las múltiples funciones que desempeñan en diferentes esferas:

Funciones ambientales

  • Conservación de la biodiversidad. Los paisajes de los bosques xerófiticos abrigan especies endémicas únicas, que son particularmente aptas a condiciones ecológicas extremas;
  • Mitigación del cambio climático y adaptación ante el mismo. Al suministrar bienes y servicios vitales a los ecosistemas los bosques de las tierras secas pueden ayudar a las poblaciones a adaptarse a las condiciones rigurosas de un clima cambiante. Además, el carbono almacenado en estos ecosistemas, si han sido ordenados de manera adecuada, podrían contribuir a mitigar el cambio climático;
  • Lucha contra la desertificación y prevención de la escorrentía de aguas y la erosión de los suelos. Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD) por desertificación se entiende la degradación de las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas. Los bosques actúan como agente estabilizador de los suelos y como zona de amortiguamiento contra la desertificación y son ideales para proteger y mejorar la calidad de los suelos. Las raíces de los árboles penetran profundamente en el suelo y mejoran su capacidad para retener los nutrientes; además la sombra que los árboles proporcionan facilita el metabolismo del ecosistema.

Funciones socioeconómicas

  • Seguridad alimentaria. Los productos forestales son una importante fuente de alimentos para las comunidades locales de las tierras secas. La miel, muchas frutas, las hojas, los brotes jóvenes y las raíces y las bayas suministran una alimentación valiosa y representan una importante reserva para las situaciones de emergencia en los meses de sequía.
  • Forraje para el ganado y la fauna silvestre. Los bosques de las tierras secas a menudo se utilizan como pastizales para la cría del ganado doméstico. Los bosques  ayudan a una gran variedad de animales domésticos (ganado vacuno, ovino, y rebaños de cabras, caballos y camellos), que luego se transforman en fuente de suministro de carne, productos lácteos, lana y cuero para satisfacer las necesidades humanas básicas.
  • Oportunidades de ingresos. Muchos de los productos forestales no madereros como el corcho, las gomas, los aceites esenciales y las resinas tienen un valor importante en el mercado internacional y múltiples usos en la industria farmacéutica, alimentaria, cosmética, de la construcción y de la imprenta. El comercio de estos productos puede contribuir a la  reducción de la pobreza y ofrecer importantes oportunidades de desarrollo socioeconómico.
  • Suministro de productos madereros, entre ellos, leña, postes y madera. La leña es casi el único combustible doméstico que existe en las zonas rurales, así como en muchos contextos urbanizados. La madera también se utiliza en la construcción de viviendas.

Conocimientos y valores culturales

  • Las tierras áridas hospedan a varias culturas nómadas. Estas comunidades han desempeñado una función fundamental en el desarrollo y el perfeccionamiento de técnicas utilizadas en la conservación de las tierras secas, su ordenación, el pastoreo y la agricultura. Varias de estas técnicas autóctonas siguen siendo las que mejor se adaptan a las condiciones locales en las tierras secas, y como tales deben ser valoradas, compartidas y promovidas mediante los programas de difusión de conocimientos y en las interacciones comunitarias;
  • El conocimiento tradicional de las tierras áridas ha evolucionado de forma conjunta con la identidad cultural de sus habitantes y el medio ambiente de sus recursos naturales. La pérdida de los conocimientos tradicionales relativos a la conservación y ordenación de los bosques de las tierras áridas (captación y almacenamiento de aguas, prácticas de cultivo, resiliencia de las especies, pronóstico meteorológico, y el uso de plantas medicinales de las tierras secas) a menudo coincide con la adopción de prácticas de ordenación inadecuadas y la excesiva explotación de los recursos naturales;
  • Las tierras áridas se caracterizan por una alta diversidad cultural, en armonía con la variedad del ecosistema que presentan. El 24 por ciento de las lenguas del mundo están asociadas con los ecosistemas de las tierras áridas.

última actualización:  viernes 21 de junio de 2013