Los conflictos son muy frecuentes en la ordenación de los bosques. Existen en casi todos los países. Sin embargo, los conflictos relacionados con los bosques se observan a diferentes niveles y diferentes dimensiones e intensidades.

Las razones que se hallan detrás de los conflictos forestales son inherentes a la ordenación forestal que es polivalente y, por tanto, incluye muchas partes interesadas (usuarios locales de los bosques, diferentes organismos gubernamentales dentro y fuera de la administración forestal, la sociedad civil y el sector privado) que a menudo tienen intereses en conflicto.

Además, la ordenación forestal generalmente está fragmentada y con frecuencia está sometida a marcos jurídicos confusos, superpuestos, contradictorios y competitivos. La liberalización económica, la descentralización y la privatización influencian a los usuarios forestales de maneras diversas e inesperadas. Si bien éstas ofrecen nuevas oportunidades para la participación en los beneficios, no siempre todas las poblaciones los obtienen, por tanto, estas condiciones a veces generan tensiones o sirven para reavivar conflictos latentes o de larga data.

Los conflictos de baja intensidad no llevan directamente a la muerte violenta, pero pueden fomentar la violencia estructural, como dificultar el desarrollo, provocar enfermedades, el hambre, la migración forzada, etc. Por tanto, el impacto negativo de tales conflictos de 'baja intensidad' que determinan una mínima o esporádica violencia, no debe subestimarse. Los recursos forestales están estrechamente vinculados a los medios de subsistencia, a las identidades y a la seguridad en numerosas partes del mundo, por ello los conflictos relacionados a su control, su ordenación y su utilización merecen nuestro apoyo. Las tensiones y los conflictos crecientes pueden socavar las instituciones y las reglamentaciones que rigen el uso de los recursos. Los conflictos de gran magnitud aumentan la vulnerabilidad de los usuarios pobres de los bosques y a menudo determinan un sufrimiento humano, la recesión económica y la degradación ambiental.

La gestión colaborativa de los conflictos permitirá también reforzar la confianza y crear nuevos canales de comunicación entre las distintas partes, y garantizar las soluciones inclusivas que incorporen todos los puntos de vista. Por tanto, este proceso puede mejorar la transparencia de las políticas, las instituciones y los procesos que reglamentan el acceso a los recursos forestales o su control y lograr una mayor identificación y un apoyo más amplio para el sector forestal.

La FAO, durante muchos años, ha participado activamente en el apoyo y el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades forestales, de los funcionarios de gobierno, de la sociedad civil y de la industria forestal en la gestión de conflictos y resolución de controversias. Esto se ha realizado con la ayuda de documentos de trabajo, conferencias electrónicas, publicación y difusión de los recursos de información, elaboración de materiales de capacitación y la realización de programas nacionales, regionales e internacionales de capacitación sobre el tema.

Los programas de capacitación específicos y adaptados a cada caso han sido elaborados en apoyo de los procesos participativos como la ordenación forestal de base comunitaria y los programas forestales nacionales. Estos programas de capacitación están disponibles a solicitud para todos aquellos que participan en estos procesos y son encargados de su conducción. Para mayor información véase la página web Programas de capacitación. 

última actualización:  jueves 24 de mayo de 2012