Los bosques y el sector forestal

Recursos
El Reino de Marruecos posee una amplia variedad de condiciones climáticas debido a su posición geográfica y su muy variada topografía: 70 por ciento del país es montañoso, mientras que el 30 por ciento está compuesto por llanuras. Los bosques abarcan 5 814 000 ha, constituidos por el 63 por ciento de especies latifoliadas (encina [Quercus ilex], alcornoque [Quercus suber], olivo de Marruecos [Argania spinosa], y acacias [Acacia spp.]) y 20 por ciento de coníferas (cedro [Cedrus spp.], alerce africano [Tetraclinis articulata], enebro [Juniperus spp.], pino [Pinus spp.], ciprés del Atlas [Cupressus atlantica] y abeto [Abies spp.]), mientras el restante 17 por ciento son formaciones bajas (matorrales y especies secundarias), a menudo generadas por la degradación de los bosques.

Los bosques plantados abarcan casi 500 000 ha y se expanden con un ritmo promedio de 8 por ciento por año, muy por debajo de la tasa óptima (15 a 20 por ciento) necesaria para mantener el equilibrio ecológico y ambiental.

Productos y comercio
Los bosques desempeñan una importante función económica y social en Marruecos, con una contribución estimada del 5 por ciento al producto agrícola interno bruto y 1 por ciento al producto interno bruto total. Además, el modo de vida de la población rural depende en gran parte de los beneficios materiales obtenidos de los bosques: 17 por ciento de la producción nacional de forraje y casi 6 millones de toneladas de dendrocombustible (equivalentes a aproximadamente 4 millones de toneladas de petróleo) y madera.

La contribución más importante de los bosques marroquíes a la economía nacional es sin duda la protección del medio ambiente, especialmente la protección de los suelos de la erosión, la preservación de los recursos acuíferos en las áreas de captación, la reducción de la sedimentación en las presas y la protección de las infraestructuras aguas abajo.

Problemas
Los bosques marroquíes sufrieron un alto grado de degradación durante varios años, con pérdidas anuales de aproximadamente 30 000 ha. Las características principales de la degradación medioambiental son la deforestación, la erosión del suelo y el efecto de los residuos industriales que dañan la calidad de los recursos acuíferos. La falta de agua obligará a Marruecos a reconsiderar la planificación de su agricultura tradicional extensiva y de regadío. Los recursos acuíferos sufrieron creciente presión por muchos años y se prevé una grave escasez de agua. Las proyecciones sobre el recurso y sobre la demanda indican un fuerte déficit hacia el año 2040. La presión humana sigue aumentando y los bosques de Marruecos se muestran fuertemente afectados por las complejas interacciones entre los factores humanos y naturales.

En general, las formaciones forestales están degradadas y a menudo dispersas y fragmentadas. El sotobosque está sometido a pastoreo excesivo y el suelo se ha vuelto más vulnerable a la erosión del agua, un fenómeno particularmente marcado en los bosques en pendientes y en bioclimas semiáridos.

Última actualización: noviembre de 2003

última actualización:  jueves 3 de mayo de 2012