Los bosques y el sector forestal

Recursos
La República de la Islas Marshall es un archipiélago de Micronesia, compuesta por 29 atolones coralinos y 5 arrecifes, todos esencialmente planos y compuestos por roca caliza coralina. La superficie terrestre es de 181 km2, pero las islas están dispersas en un área de 2 000 000 km2 de océano. Como se extienden a lo largo de 1 150 km, de norte a sur, el gradiente de humedad es elevado (zonas del norte semiáridas y zonas del sur muy húmedas). La vegetación, que está condicionada por la humedad y por su exposición al rocío salino, también es afectada por violentos huracanes ocasionales, varios miles de años de ocupación humana y, más recientemente, por las actividades de la Segunda Guerra Mundial, las pruebas nucleares y la conversión de la tierra a plantaciones de coco, que han modificado profundamente el paisaje.

Prácticamente no existen bosques en el sentido verdadero de la palabra, aunque se puede encontrar una amplia variedad de árboles y plantas. El manglar es uno de los principales tipos de bosques. Las formaciones de vegetación maderera se limitan a los bosques mixtos de frondosas y a varias comunidades monodominantes de árboles y de arbustos. Alrededor del 60 por ciento de la superficie terrestre de las Islas Marshall está cubierta por cocoteros y árboles del pan. Las otras especies dominantes son Pandanus tectorius y Terminalia spp. No se conocen especies de vegetación endémica.

En las Islas Marshall no existe industria forestal a gran escala. Se importan pequeñas cantidades de productos de madera y de papel.

Limitaciones
El sector forestal de las Islas Marshall, así como muchos pequeños estados insulares en desarrollo (PEID), enfrentan los siguientes problemas:
  • tierras emergidas y recursos naturales limitados;
  • vulnerabilidad a las catástrofes naturales como los ciclones y los huracanes;
  • alto endemismo de especies, pero baja incidencia de especies individuales, lo que determina un alto riesgo de pérdida de diversidad biológica;
  • alta densidad de población humana, normalmente concentrada en las zonas de tierras bajas, lo cual incrementa la presión sobre los recursos limitados;
  • restricciones económicas debidas a la escala relativamente baja;
  • limitaciones institucionales (incluyendo altos niveles de migración, en particular de los recursos humanos capacitados).
Última actualización: agosto de 2002

última actualización: martes 4 de marzo de 2008