Los bosques y el sector forestal

Recursos
Los Estados Unidos poseen en torno al 6 por ciento de la superficie forestal mundial; con alrededor de 226 millones de hectáreas de bosques, es el cuarto mayor patrimonio forestal del mundo. Son superados sólo por la Federación de Rusia, Brasil y Canadá. La cubierta forestal se ha mantenido estable por casi 100 años tras un período de fuerte deforestación durante el siglo XIX.

Aproximadamente el 30 por ciento de la tierra es boscosa, y alrededor de dos tercios de los bosques de la nación se clasifican como bosques de producción sin restricciones legales al aprovechamiento de la madera. Alrededor del 7 por ciento de los terrenos boscosos de Estados Unido están reservados para no utilizarlos en la producción de madera y son gestionados por organismos públicos como parques, áreas naturales silvestres o similares.

Los bosques privados comprenden el 63 por ciento de toda la superficie forestal y el 71 por ciento de la superficie forestal productiva está disponible para el aprovechamiento de los productos forestales comerciales. Las tierras de propiedad privada proporcionan el 89 por ciento del volumen de madera aprovechada en los Estados Unidos. La industria forestal, con alrededor del 13 por ciento de bosques productivos no protegidos del país, suministra el 30 por ciento de la explotación de madera, mientras que los propietarios no industriales (principalmente pequeños propietarios) poseen el 58 por ciento de los bosques productivos no protegidos y aprovechan el 59 por ciento del volumen maderero.

Las tierras federales comprenden alrededor de un tercio de la superficie terrestre del país y están administradas principalmente por el Servicio de bosques, el Departamento de ordenación de la tierra, el Servicio de parques nacionales, el Servicio de pesca y vida silvestre, el Departamento de asuntos indios y las Secretarías de defensa y energía. Estas tierras actualmente producen alrededor del 6 por ciento de la madera aprovechada en los Estados Unidos, lo cual es mucho menos que hace 20 años debido a una presión eficaz de los grupos ecologistas contra la explotación forestal de las tierras públicas. Alrededor del 9 por ciento de las tierras boscosas de los Estados Unidos es administrada por los Estados y las administraciones locales.

Productos y Comercio
Los Estados Unidos son los mayores consumidores y productores de productos forestales del mundo, registrando alrededor del 15 por ciento del comercio mundial en productos forestales. Aunque el sector de productos forestales es pequeño en comparación con el resto de la economía de los Estados Unidos, es importante a escala mundial. La industria forestal registra alrededor del 8,5 por ciento de todos los trabajos manufacturados en el país. El valor de los envíos de madera maciza en 2000 fue de 94 mil millones de dólares EE.UU.; el valor de los envíos de pasta y papel fue de 166 mil millones de dólares EE.UU., y la industria del mueble contribuyó con otros 20 mil millones de dólares estadounidenses.

El consumo per cápita de productos forestales es alto, el doble de otros países desarrollados y cuatro veces más el promedio mundial. El consumo anual de productos madereros en los Estados Unidos ha aumentado el 50 por ciento entre 1965 y 1999, de 374 566 millones de metros cúbicos. Los bosques nacionales suministran gran parte de la demanda; en 1999 los Estados Unidos produjeron 497,6 millones de metros cúbicos de productos forestales (incluso el dendrocombustible).

Problemas
El incendio de bosques es el problema forestal más grave, consecuencia de un siglo de actividades de neutralización de incendios y de raleo forestal insuficientes. El período de incendio de 2002 fue uno de los peores en la historia estadounidense. En agosto de 2002, el Presidente Bush anunció la Iniciativa Bosques Sanos, un programa para el restablecimiento de la salud de los bosques y las praderas y la prevención de incendios catastróficos en terrenos públicos. La iniciativa reforzará los esfuerzos realizados a nivel local y federal mediante operaciones concretas de ordenación de la tierra así como el raleo de matorrales y pequeños árboles y, cuando sea adecuado, las quemas programadas.

Las plantas exóticas, los animales y las enfermedades introducidas por largo tiempo han causados graves daños a los bosques del país. Las plagas destructivas introducidas son la roya vesicular del pino blanco, el chancro del castaño, la enfermedad holandesa del olmo, la lagarta de la encina, y últimamente, el pulgón del falso abeto, el chancro cortical del haya y el escarabajo longicornio asiático. El creciente comercio mundial de productos forestales (y el comercio mundial en general) favorece dichas invasiones. Los anímales exóticos introducidos también conllevan la amenaza de desplazar y dominar a las especies silvestres locales.

Última actualización: septiembre de 2003

última actualización:  jueves 3 de mayo de 2012