Política forestal, instituciones y programas principales

Políticas
La política agrícola adoptada en mayo de 1991 preveía un aumento en los bosques existentes del 5,4 al 10 por ciento en 15 años. Contenía también un compromiso para luchar contra la degradación del medio ambiente y conservar la biodiversidad mejorando la silvicultura social, la investigación forestal, los programas de extensión y de enseñanza. Se haría hincapié en el concepto de silvicultura social para facilitar la ejecución de los planes de forestación.

Teniendo en cuenta los problemas del país concernientes a los recursos forestales, en particular la dificultad de satisfacer las demandas de madera y de dendrocombustible, el Gobierno decidió preparar un Plan Maestro para el Desarrollo Forestal (MPFD), que abarcara un período de 25 años, desde 1993 hasta 2018.

La puesta en práctica del MPFD comenzó con el año fiscal 1993-1994. El Plan propone la creación de células de planificación y evaluación en cada departamento forestal provincial para fortalecer el mecanismo de planificación. Asimismo propone el establecimiento de servicios especiales de extensión en los departamentos provinciales y una Unidad central de vigilancia y evaluación a nivel federal.

La política forestal fue revisada en 1991 y se presentó una nueva declaración política con las siguientes metas:
  • satisfacer las necesidades y requisitos medioambientales de madera del país; leña, forraje y otros productos mediante el aumento de la zona de forestación;
  • conservar los bosques existentes, las cuencas hidrográficas, las tierras de pastoreo y los recursos de la vida silvestre y desarrollarlos para satisfacer la creciente demanda;
  • promover la silvicultura social;
  • alentar la plantación de especies de rápido crecimiento de propósito polivalente en plantaciones de regadío, bosques ribereños y terrenos privados;
  • generar oportunidades de ingresos y de trabajadores por cuenta propia;
  • promover el apoyo de las ONG y las organizaciones de voluntariado a los programas de educación pública.
La Estrategia nacional para la conservación, adoptada en 1992, ha tenido repercusiones importantes en la política forestal. El énfasis en satisfacer las necesidades medioambientales del país es el resultado directo de la política de conservación de los recursos naturales. La creciente preocupación por la protección del medio ambiente se ha reflejado en la política para la conservación de los árboles y bosques. En armonía con las políticas de privatización y desregulación, se puso gran énfasis en la intervención del sector privado en el desarrollo forestal. Sin embargo, ninguna zona forestal de propiedad de la industria forestal del sector público ha sido aún privatizada.

Como consecuencia del CNUMAD y dada la preocupación sobre la repercusión en el medio ambiente de los proyectos industriales, se crearon organismos de protección del medio ambiente a nivel provincial y federal.

El cambio más significativo en la administración forestal es la creación de las células o servicios especiales en los departamentos forestales provinciales para la puesta en práctica de los programas de silvicultura social. La dotación del personal de estas células contacta a los agricultores para explicarles las ventajas de la plantación de árboles. Se organizan conferencias simultáneas con las oraciones de la congregación. Se realizan ocasionalmente seminarios a los cuales se alienta la concurrencia de los agricultores. El Día del Agricultor y las Conferencias se celebran regularmente. Dos veces al año se organizan las Semanas de Plantación y se otorga dinero en efectivo y otros premios a los agricultores que hayan plantado la mayor cantidad de árboles.

Última actualización: agosto de 2001
última actualización: lunes 23 de noviembre de 2009