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Nosotros, los 4 417 participantes de 149 países, reunidos en Antalya, Turquía, del 13 al 22 de octubre de 1997, desde ministros hasta técnicos de campo, provenientes de muchas disciplinas y orígenes, de organismos gubernamentales y no gubernamentales y de otras grandes agrupaciones, preocupados por la situación y por el futuro de los bosques del mundo y por la necesidad de mejorar su manejo en beneficio de los pueblos, Destacando que todos los tipos de bosque proveen a los pueblos del mundo de bienes y servicios esenciales, sociales, económicos y ambientales, y contribuyen a la seguridad alimentaria, agua y aire limpios y protección del suelo, y que su manejo sostenible es fundamental para lograr un desarrollo sostenible, Recordando que la 'Declaración de Principios Forestales' y los capítulos relativos a los bosques del Programa 21, adoptados por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio ambiente y Desarrollo (CNUMAD) en junio de 1992 en Rio de Janeiro, Reconociendo los significativos progresos que se ha hecho desde la CNUMAD a través de iniciativas nacionales, regionales e internacionales para evaluar la situación de los bosques del mundo y para entender mejor e impulsar el manejo forestal sostenible, pero reconociendo igualmente la urgente necesidad de una acción adicional tanto dentro como fuera del sector forestal, incluyendo agricultura, energía, agua y población, Observando con alarma el ritmo continuo y rápido de pérdida y degradación de bosques en muchas regiones del mundo y enfatizando que, para invertir esta tendencia y lograr una ordenación sostenible en todo el mundo, depende primeramente y sobre todo de una mayor voluntad política por parte de todos los países al más alto nivel, Tomando nota de las propuestas de acción del Grupo Intergubernamental sobre los Bosques de la Comisión de Desarrollo Sostenible de febrero de 1997, que reflejan un enfoque equilibrado, exhaustivo e integrado para sustentar los múltiples beneficios de los bosques; Acogiendo con beneplácito la decisión del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado en junio de 1997 (Cumbre de la Tierra + 5) de establecer el Foro Intergubernamental sobre Bosques para promover la ejecución de las propuestas del Grupo y proseguir el diálogo internacional, Reconociendo la reunión informal de ministros responsables de los bosques de la que ha sido anfitrión el Gobierno de Turquía en Antalya el 13 de octubre de 1997, Hacemos un llamamiento: 1. A los países para que demuestren una mayor voluntad politica a fin de superar los obstáculos y lograr una ordenación forestal sostenible; 2. A los profesionales forestales que respondan a las necesidades cambiantes y desafíos de conseguir una ordenación forestal sostenible y tomen el liderazgo en crear una conciencia ambiental, social y económica, ajustando los planes educativos, promoviendo procesos participativos de planificación y toma de decisiones por parte de todos los interesados, y mejorando el adiestramiento de los profesionales forestales y del personal de campo, con especial atención al cometido de la mujer y de la juventud. 3. A los países, organismos internacionales y grupos principales para que trabajen juntos en la ejecución de las propuestas de acción acordadas por el Grupo Intergubernamental sobre los Bosques y aseguren que la continuación del diálogo internacional sobre políticas forestales y la acciones asociadas al mismo, dentro del Foro Intergubernamental sobre Bosques y otros foros políticos basándose en la apertura y la transparencia; 4. A los países y a la comunidad internacional de donantes, especialmente a las instituciones financieras internacionales, para que hagan una contribución más efectiva e incrementen la movilización de recursos financieros, tanto internos como internacionales, y la transferencia de tecnología ambientalmente racional y apropiada, en términos preferenciales como los acordados mutuamente, para reforzar la capacidad de los países en desarrollo y de los países con economías en transición, con el fin de mejorar el inventario, la evaluación y el seguimiento y gestionar sus bosques en forma equilibrada y sostenible para lograr múltiples beneficios, inclusive mediante un amplio uso de empresas conjuntas y de co-participación pública y privada, especialmente programas de ejecución conjunta; 5. A los países y las organizaciones internacionales para la adopción de un enfoque transectorial de las políticas nacionales sobre bosques, agricultura, energía, agua, suelos, minería, transporte y desarrollo rural, que reconozca que muchas de las causas, y por consiguiente de las soluciones, a la deforestación y a la degradación de los bosques se sitúan fuera del sector forestal; 6. A los países, los organismos internacionales y los profesionales forestales, para trabajar dentro de una asociación abierta y participativa con todas las partes interesadas, incluyendo las organizaciones no gubernamentales, el sector privado, las comunidades locales, los pueblos indígenas, los pobladores del bosque, los propietarios forestales y todos aquellos afectados por políticas y decisiones forestales y de otros usos de la tierra; 7. A los países y a los organismos internacionales para que desarrollen ulteriormente metodologías y mecanismos de evaluación de los bienes y servicios del bosque y faciliten la integración de los beneficios no comercializados de los bosques en los mercados y en los procesos de toma de decisión pública, atendiendo a la distribución equitativa de costos y beneficios, así como a las metodologías y mecanismos que permitan incluir cambios en las existencias forestales en los sistemas de cuentas nacionales; 8. A los países y a los organismos internacionales, regionales y nacionales de investigación para que identifiquen y emprendan actividades de investigación prioritarias en respuesta a las necesidades de la sociedad, que estén fundadas en el conocimiento científico y tradicional existente, haciendo hincapié a la necesidad de investigación aplicada, y que diseminen ampliamente los resultados a todas las partes interesadas de manera oportuna; 9. A los países para que desarrollen y apliquen criterios e indicadores de ordenación forestal sostenible a nivel nacional, con el fin de evaluar el estado de sus bosques y desarrollar sistemas nacionales de inventario y seguimiento que tengan en cuenta estos criterios e indicadores, así como para que suministren datos para que mejoren el programa de evaluación global de recursos forestales de la FAO más allá del año 2000; 10. A los países, los organismos internacionales, los grupos principales, el sector privado y otras partes interesadas para que promuevan una mayor conciencia de la función vital de los bosques para la sociedad, de los problemas con que tropiezan los bosques del mundo y de la urgente necesidad de trabajar juntos para poner en marcha soluciones prácticas a fin de mejorar el manejo de los bosques; 11. A los países, y los organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales para que estimulen programas forestales comunitarios y agroforestales y mejoren los servicios de extensión a los propietarios y usuarios forestales con el fin de atender de manera más efectiva las necesidades de individuos y de comunidades dependientes del bosque y de promover inversiones en una ordenación forestal sostenible; 12. A los países y a los organismos internacionales para que reconozcan que en muchas regiones del mundo las plantaciones de rápido crecimiento pueden contribuir a una ordenación forestal sostenible, satisfaciendo las necesidades de subsistencia y pueden complementar los bosques naturales y/o reducir la presión sobre ellos, a través del suministro de bienes y servicios forestales; 13. .A los países para que desarrollen, ejecuten y revisen las políticas, los planes y las prácticas de manejo destinadas a minimizar las características destructivas y la extensión de los incendios de tierras forestales; 14. A los países para que preparen y pongan en marcha planes forestales nacionales como medio para establecer prioridades nacionales y para identificar las medidas necesarias para el manejo sostenible de los bosques, de manera participativa y transparente, salvaguardando los derechos de propiedad y tradicionales: 15. A los países y la comunidad internacional de donantes para que presten una mayor atención a la rehabilitación de tierras forestales degradadas y a acometer los problemas de desertificación a través de la elaboración y la puesta en marcha de planes nacionales de lucha contra la desertificación, prestando especial atención a los problemas de arenas movedizas y a las tierras áridas y semiáridas, con el fin de responder mejor a las necesidades de subsistencia de poblaciones que dependen de los bosques para la alimentación, la leña y el forraje; 16. A los países, los organismos internacionales, las instituciones académicas y los profesionales forestales para que despierten la conciencia en todos los niveles sobre la importancia de la diversidad biológica, incluyendo la conservación, el incremento y la utilización sostenible de los recursos genéticos forestales conexos, los cuales proporcionan beneficios importantes a las presentes y futuras generaciones; 17. A la industrias forestales para que adopten y
apliquen códigos de conducta voluntarios que
contribuyan al manejo forestal sostenible a través de
sus operaciones domésticas e internacionales,
incluyendo prácticas de manejo, transferencia de
tecnología, enseñanza e inversiones; Expresamos nuestro caluroso reconocimiento al Gobierno de
la República de Turquía por hospedar, con el
apoyo de la FAO, el XI Congreso Forestal Mundial, y pedimos
que se divulguen ampliamente las conclusiones y
recomendaciones del Congreso, incluida esta
Declaración, entre los gobiernos, los organismos
internacionales y todo el espectro de partes
interesadas.
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