
VOLUMEN 1, TEMA 3
1 Danish Forest and Landscape Research Institute, Hørsholm Kongevej 11, 2970 Hørsholm, Dinamarca.
Tel: +454576 3200. Fax: +454576 3233. Email: kjn@fsl.dk
8. Cuidado y mantenimiento de arboles y rodales forestales urbanos
Los sistemas de cuidado y mantenimiento varían según la región geográfica y vienen
impuestos por las tradiciones locales y nacionales. En Europa Central, hay la tendencia de que el concepto
se refiere a árboles individuales, a líneas de árboles y a parques artificiales. En el norte de Europa
(Suecia y Finlandia) las nuevas construcciones tienen lugar con frecuencia en áreas de bosque y la mayoría
de los espacios verdes se forman a base de la vegetación forestal que se conserva. En estos lugares,
el tratamiento verde urbano puede considerarse en gran parte como sistemas silvícolas aplicados
en bosques urbanos.
En el cuidado y mantenimiento de árboles y bosques urbanos, y áreas verdes urbanas, hay que
dar atención especial a la determinación de la vitalidad de los árboles y de los árboles en peligro.
Esto incluye la división en categorías de las heridas de los árboles (métodos biológicos de la
madera, tomografía informatizada), la influencia de la época en que se producen las heridas sobre las
reacciones de éstas, pudrición (patología), tratamiento de heridas, vendaje de heridas, daños de la
raíz, protección, desarrollo y poda.
Hay una serie de razones par podar los árboles: la formación de las plantas jóvenes, el
mantenimiento de su salubridad y apariencia, el control del tamaño de la planta, la influencia sobre la floración,
la fructificación y el vigor y la compensación de la pérdida de raíces. La poda, como parte de la
formación de los árboles jóvenes, puede conseguir árboles de estructura fuerte, que serán más seguros y
requerirán menos podas correctoras cuando maduren (Harris, 1992). La poda de los árboles en el
vivero, para seleccionar la guía más sana y formar una copa bien estructurada es indudablemente importante
cuando los árboles se van a plantar en zonas urbanas. La finalidad general debe ser producir
troncos de estructura robusta y con ramas bien desarrolladas y firmes (Bradshaw
et al., 1995).
La mayoría de las especies arbóreas han evolucionado para vivir formando parte de una masa en
un hábitat forestal. Aunque la selección se ha realizado para destinarlos a una zona verde urbana,
los modelos de desarrollo de la mayoría de los árboles siguen siendo similares a los de sus
antepasados silvestres. Si se dejasen sin podar, pocas especies permanecerían con un solo tronco como eje
central y una copa bien desarrollada y equilibrada. Por ello, el programa de podas que comenzó en el vivero
se debe mantener después de plantado el árbol. La restauración de la relación natural entre raíz y
copa que existía antes del transplante, puede ayudarse reduciendo el tamaño de la copa al hacer la
plantación. Sin embargo, este problema puede haberse resuelto en los últimos años mediante una
poda apropiada en el vivero. Un aclareo adecuado de la copa puede reducir también la resistencia al
viento, que puede crear deformidades e incluso desarraigar el árbol. Con frecuencia se ve la
enfermedad degenerativa de árboles urbanos recientemente establecidos pudiendo considerarse como un
mecanismo que hace que el árbol se pode por sí mismo, para restaurar el equilibrio entre la parte aérea y
el sistema radical.
En los últimos 30 años se han desarrollado técnicas y programas de poda y aclareo y en la
actualidad parecen haberse adaptado a nivel mundial. Nuevos conocimientos sobre el crecimiento de
los árboles y la respuesta de los árboles naturales a la poda han sido presentados por Shigo (1991)
y Longsdale (1993). Las técnicas de poda y el momento de la poda han cambiado, desde cortas
de limpieza y podas de conformación a la poda "dirigida" en la que el conocimiento y el respeto del
árbol indican dónde, cuándo y cómo se debe podar el árbol.
Sección precedente Sección siguiente
Descargue al archivo Pdf
para este tema (57 K)
¿Qué
es un archivo PDF?
|