
VOLUMEN 3, TEMA 16
Resumen
Los combustibles leñosos y la biomasa son discutidos en este documento con referencia a
su actual participación como fuentes de energía que representan una elevada cuota en el
sector residencial tradicional, y como una opción energética moderna y emergente para los
sectores industrial, comercial y del transporte. Se enuncian ejemplos de varios países desarrollados y
en vías de desarrollo que muestran la evolución de los usos modernos de los combustibles de leña y
la energía de biomasa.
Se traza, asimismo, una proyección de la participación futura de estas fuentes de energía, en
dos supuestos diferentes. El primero asume que los combustibles leñosos y la biomasa seguirán
usándose esencialmente en los hogares, principalmente en los países en desarrollo, y que esas
sociedades harán muy pocos esfuerzos, aparte de los que ahora están en marcha, para preservar los
bosques naturales. La expectativa es que la demanda de madera en rollo, leña y carbón vegetal se
duplicará para el año 2050, comparada con las cifras de 1990, y que habrá una aguda escasez,
especialmente de leña y carbón vegetal. La segunda hipótesis supone que los usos modernos de la energía
de biomasa se harán comunes debido a la preocupación ambiental, principalmente acerca de los
gases termoactivos en la atmósfera, y que la industria y los países en desarrollo pondrán a disposición
las tecnologías para la producción y el uso de muy grandes cantidades de biomasa. Este
ejercicio prospectivo concluye que existen suficientes tierras y tecnologías para que la energía obtenida
de la biomasa forestal, los cultivos energéticos y los residuos de plantación cubra la mitad de
las necesidades energética en el año 2050. Bajo este supuesto, la mayor parte de la energía de
biomasa será obtenida de plantación, seguida de los residuos y, finalmente, de la leña. La demanda
provendrá principalmente de los sectores de la industria y el transporte.
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