Evaluación del impacto ambiental del uso de los bosques

LA UTILIZACIÓN DE LOS BOSQUES puede tener repercusiones en el medio ambiente tanto a nivel del bosque como a nivel macro.

A nivel del bosque, varias actividades pueden tener efectos negativos directos e indirectos sobre los recursos vegetales y animales y sobre las funciones ecológicas de los bosques (incluyendo la conservación de la diversidad biológica y los ciclos del carbono y el agua). Estos pueden incluir la extracción mal planeada e implementada de madera y productos no madereros, la construcción de instalaciones para el corte y la extracción y los caminos para el transporte, la construcción de servicios para los campamentos de leñadores o para las actividades recreativas en los bosques y la acumulación de desperdicios. La utilización activa de los bosques puede también tener efectos directos e indirectos en la salud humana y en las entidades sociales o culturales de las zonas cercanas. Las diferentes formas de la utilización del bosque varían en relación a la severidad, irreversibilidad, probabilidad de incidencia y significación de sus efectos. Su rango se extiende desde las actividades de bajo impacto tales como la recolección ocasional de productos forestales no madereros (PFNM), a las de alto impacto como el aprovechamiento comercial de la madera para construcción o la conversión del bosque natural a plantación.

A nivel macro, los impactos ambientales se determinan mediante las políticas, planes y programas. Se debe evaluar tales impactos, como también se debe promover medidas de mitigación cuando sea necesario. Los temas específicos incluyen, por ejemplo:

  • los vínculos entre la preocupación por el medio ambiente y el comercio de los productos forestales;
  • los efectos de la aplicación de los estándares ambientales en las actividades forestales y la industria;
  • los modos de considerar los costos ambientales de las actividades forestales y de compensar por los beneficios ambientales de la utilización apropiada del bosque;
  • el creciente reconocimiento del potencial económico de los mercados nacionales e internacionales de los servicios ambientales suministrados por los bosques;
  • la promoción de los instrumentos de políticas para retener el valor de estos servicios.

La presión política de los grupos de defensa del medio ambiente se encuentra en la raíz de las políticas que influyen en la utilización de los bosques tales como las prohibiciones de la explotación y la exportación de troncos, y la implementación de las convenciones reguladoras internacionales en materias tales como la diversidad biológica, el cambio climático y el comercio internacional de las especies en peligro de extinción. Estas convenciones ambientales son la plataforma para las políticas y prácticas que tienden a incrementar en la mayor medida posible los beneficios medioambientales locales y mundiales de la utilización sostenible de los bosques.

La labor de la FAO: incrementar la concientización y reforzar la capacidad

La FAO tiene como objetivo promover las formas de utilización del bosque que mejoren la vida de las personas sin comprometer las funciones ambientales del mismo. La meta es brindar, de un modo sistemático, temas sociales y ambientales relacionados con la utilización del bosque y promover las mejores prácticas para maximizar los efectos positivos, así como también las medidas de mitigación por los efectos negativos identificados. El aumento de la sensibilización entre la variedad de partes interesadas - incluyendo los sectores público y privado (incorporando la industria) y las organizaciones civiles - es un aspecto fundamental de este trabajo.

La labor de la FAO en la evaluación del impacto ambiental y su mitigación está relacionada con el trabajo de la Organización en el aprovechamiento racional de los bosques y las operaciones, pero con un alcance más amplio que incluye temas tales como: la integración de la biodiversidad y las consideraciones del manejo del carbono en la evaluación del impacto ambiental; la función de los mecanismos con orientación al mercado verde (certificación y ecoetiquetado) en la adopción de prácticas forestales ecológicamente inocuas; modos de compensar los beneficios ambientales de estas prácticas; y el desarrollo de mercados para los servicios ambientales suministrados por los bosques. De esta manera, esta área se encuentra estrechamente vinculada con las actividades de la FAO en la comercialización y mercadeo de los productos forestales, el cambio climático, la vida silvestre y las áreas protegidas.

Las actividades principales incluyen las siguientes:

  • capacitación, publicaciones y talleres, y suministro de guías normativas y técnicas y experiencia para ayudar a los países miembros a maximizar las contribuciones positivas de la utilización del bosque y a reforzar su capacidad para evaluar y mitigar los efectos ambientales negativos de las actividades y las políticas forestales;
  • seminarios y redes de comunicación acerca de las consecuencias ambientales de las actividades forestales entre la variedad de partes interesadas;
  • recopilación y difusión de la información y conocimiento técnico sobre los efectos de las actividades de utilización del bosque a través de estudios de caso y comparaciones de las experiencias de los países;
  • desarrollo de indicadores de impacto ambiental a causa de la utilización del bosque y participación en las iniciativas internacionales en el área;
  • establecer asociaciones y explotar la sinergia con otras organizaciones que trabajen en la evaluación del impacto ambiental (EIA), tales como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambienta (PNUMA), la Secretaría del Convenio sobre diversidad Biológica (CDB), la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF);
  • facilitar el acceso a las fuentes de financiación para la evaluación ambiental y a los mecanismos financieros para la transferencia de fondos destinados a los beneficios ambientales de la adecuada utilización del bosque.

La EIA que se usa ampliamente como un instrumento para colaborar en la toma de decisiones, es un tema central de está labor. En varios países la EIA es obligatoria para las actividades forestales. Una característica importante de la EIA es la participación pública y la transparencia en todo el proceso de evaluación.

A nivel macro se usa una herramienta llamada evaluación estratégica ambiental (EEA) para evaluar los impactos ambientales de las políticas y programas. Tales evaluaciones ayudan a desenredar la complejidad de los vínculos entre las políticas que afectan la utilización del bosque y las condiciones ambientales.

La labor de la FAO sobre la EIA incluye las siguientes publicaciones: Environmental impact of forestry (Guía de conservación de la FAO Nº 7, 1992); Evaluación económica de las repercusiones de los proyectos forestales (Estudio FAO: Montes Nº 106, 1992); Análisis de impactos de proyectos forestales: Problemas y estrategias (Estudio FAO: Montes Nº 114, 1993); Valoración de los bosques: contexto, problemas y directrices (Estudio FAO: Montes Nº 127, 1995); Environmental impact assessment and environmental auditing in the pulp and paper industry (Estudio FAO: Montes Nº 129, 1996); y A training manual for environmental assessment in forestry (Informe para la FAO del Proyecto regional «Planificación forestal y asistencia en las políticas en Asia y el Pacífico», 1996). La preocupación reciente acerca de los impactos ambientales de la utilización de los bosques tanto a nivel local como mundial ha generado una nueva demanda de asistencia y la FAO está renovando el énfasis dado a este sector.

Para informaciones adicionales:

www.fao.org/forestry/environ-impact

última actualización:  martes 26 de julio de 2005