El análisis de género y el sector forestal

El acceso a los bosques, los árboles y los recursos naturales, así como la calidad y cantidad de esos recursos pueden tener un efecto de importancia fundamental en el bienestar y la supervivencia de las poblaciones en el mundo entero. En muchas culturas, dicho acceso está determinado por las diferencias basadas en el género en cuanto a los conocimientos sobre los recursos naturales y a las formas de aprovecharlos, que varían de acuerdo con los países y los poblados y dependen de las diversas tradiciones y las específicas circunstancias ambientales, sociales y económicas. Como consecuencia, los hombres y las mujeres no siempre acceden a los recursos en pie de igualdad.

Si se le define en función de la distribución equitativa del poder económico, la igualdad entre los géneros debe entenderse como la distribución de la influencia, el poder y las oportunidades basada en la paridad de condiciones. La labor de análisis de género consiste en analizar y examinar con eficacia las jerarquías tácitas e implícitas relacionadas con las funciones de poder de ¿primer¿ o ¿segundo¿ nivel que a menudo relegan al hombre y a la mujer -pero principalmente a la mujer- a funciones de categoría secundaria. Este instrumento permite diagnosticar las diferencias que distinguen a los hombres y las mujeres por lo que se refiere a sus actividades, condiciones y necesidades específicas, su acceso a los recursos y el control sobre ellos y su acceso al proceso de adopción de decisiones y a los beneficios relacionados con el desarrollo. Asimismo, estudia los vínculos entre estos últimos factores en un contexto social, económico, político y ambiental de mayor amplitud. El análisis de género comporta principalmente recopilar en la población interesada datos desagregados por sexo e información que tenga en cuenta las cuestiones de género.

Comprender las diferencias entre los hombres y las mujeres en una población dada, así como el modo en que en una sociedad los papeles se asignan en función del género, es esencial para evaluar con exactitud las consecuencias ¿y las posibilidades de éxito¿ de toda actiividad encaminada hacia una ordenación forestal sostenible, especialmente debido a que con frecuencia tales actividades tienen que ver con un cambio en la forma de acceder a los bosques y los productos forestales. Por ejemplo, si se contestan las siguientes preguntas acerca de los recursos o productos recogidos por las comunidades locales: ¿Quién recolecta esos recursos?; ¿Cómo lo hace?; ¿Por qué? ¿De qué manera se controlan, manejan y utilizan, y quién se encarga de ello?, es posible comprender mejor desde su origen los efectos producidos en los hombres y las mujeres y lograr así que los que elaboran las políticas y adoptan las decisiones orienten la asistencia y el apoyo específicamente a los grupos vulnerables, y conciban esas políticas y decisiones con el objetivo de la igualdad entre los géneros en beneficio de todos los hombres, mujeres y niños de la sociedad.

última actualización:  martes 17 de junio de 2014