«Si los recursos forestales han de permanecer disponibles para las generaciones futuras, las técnicas de aprovechamiento deben incorporar medidas para reducir el impacto de la extracción de la madera»

La expresión «tala de impacto reducido» comenzó a aparecer en la literatura especializada a principios de la década de 1990 y fue rápidamente adoptada y promovida tanto por las revistas científicas como por los boletines de noticias. La teoría de que era posible reducir las repercusiones de la tala fue adoptada tanto por los especialistas forestales como por el público en general pero quizás, más significativamente, por las organizaciones que se ocupan del medio ambiente.

La tala de impacto reducido es un método de aprovechamiento de los árboles con escaso daño residual o mínima degradación de la zona boscosa mediante la utilización de la planificación y diseño realizada antes, durante y después del aprovechamiento. Las implicaciones de las políticas de la tala de impacto reducido comprenden la incorporación de las prácticas adecuadas de ordenación en los objetivos a largo plazo de la ordenación forestal sostenible. La tala de impacto reducido no es una recomendación establecida sino mas bien una adaptación de las mejores técnicas de aprovechamiento disponibles para el sector local y las condiciones de mercado.

Algunas fases fundamentales de la tala de impacto reducido son:

  • el inventario y mapeo previo al aprovechamiento de árboles de cultivo individual;
  • la planificación previa al aprovechamiento de los caminos, los deslizaderos de trozas y cargaderos para que proporcionen el acceso a las zonas explotadas y a los árboles individuales programados para su explotación, con reducción de la alteración del suelo y protección de las corrientes de agua y los desagües con vados apropiados;
  • la corta previa al aprovechamiento de las grandes plantas trepadoras que se encuentran en las copas de los árboles;
  • la construcción de caminos, cargaderos y deslizaderos de trozas conforme a las directrices formuladas en función del diseño de la ingeniería y del medio ambiente;
  • la aplicación adecuada de las técnicas de corta y tronzado, entre ellas, el apeo controlado, corta de tocones a ras del terreno para evitar los desechos y un troceo óptimo de los tallos de los árboles en trozas de manera que permitan la mejor recuperación de la madera útil;
  • el levantamiento de las trozas para los deslizaderos de trozas planificados asegurando que las maquinas de recogida y arrastre permanezcan en los deslizaderos en todo momento;
  • la adopción, en la medida de lo posible, de sistemas de saca que protejan los suelos y la vegetación remanente;
  • la realización de una evaluación posterior al aprovechamiento a fin de proporcionar informaciones al productor de la concesión y al equipo de corta y evaluar en que medida las normas de tala de impacto reducido han sido respetadas.

última actualización:  miércoles 23 de abril de 2008